
en casa del maestroMe he ausentado mucho estos últimas horas, pero les aseguro que en todo este tiempo han pasado cosas maravillosas, es increíble como en ocasiones pasa el tiempo y no sucede realmente algo importante, pero de pronto, suceden muchas cosas una tras otra en un lapso de tiempo tan pequeño.
Me siento extraña, mi vida ha dado un giro copernicano, mis excesos siguen ahí pero se han convertido en un cosa que todavía no termino de entender; sigo con muchas actividades encima y ahora mi tiempo se ve todavía más reducido porque tengo una pareja, los hombres exigen atención, tiempo, cariño, sexo. Por fin incursioné en el teatro trabajando como "productora" junto con otras dos personas de las cuales aprendí mucho, amo el teatro, lo amo apasionadamente y lo quiero por siempre en mi vida.
Tengo muchos amores y el querer estar en tantas actividades o con tantas personas me ha generado un problema, tengo que priorizar y atender, eso es lo único que no me gusta, sería maravilloso poder con todo, a veces sueño con clonarme y repartir el trabajo.
Entre toda esta cadena de emociones, vivencias y exuberancias en estos últimos cuatro o cinco meses, no se comparan con lo que ayer viví por la noche.
Fue el 23 de agosto la última vez que postee algo en el abandonado lugar que siempre he amado. Hoy después de cuarenta y un días he podido sentarme exclusivamente para hacerlo… ¡no se imaginan cuánto extrañaba vomitar literal y literariamente! Han pasado tantísimas cosas que ni siquiera se por dónde empezar, me gustaría contar muchas historias, me ha pasado desde lo más bonito y sublimador hasta lo más desesperante y asfixiante. Altas y bajas, ilusiones y desilusiones, como buen vaivén hacia al infinito, extraño clavarme bien a bien en temas filosófico-escolares, estoy emocionada por mi tema de oaxaca pero tengo tantos pendientes rezagados, los cuales estoy angustiada por finiquitar en estos días, ¡URGENTEMENTE!..jujuju..