
El equilibrio comienza a ceder fuera de mi círculo protector. El vendaval consecuente enraíza su furia en el interior de mi tierra prometida. La única forma de no ser presa fácil de las criaturas perversas, a las que mi imaginación dio vida en un día de demonios asfixiantes, es; soltar mi llanto en otro plano espiritual. Espero no extrañar su sabor, agrio beso de dolor placentero asechando mi tálamo, donde Judas me puso la trampa. Después echó a correr; se escondió en el noveno círculo del infierno... Ahora debo escapar todas las noches en las que mi alma agoniza, cuando se va de mis manos... ¡Escapar, sí! ¡Así debe ser mi gran fuga...! El escape no debe atrasarse. No quiero derretirme por culpa de mi lentitud. Al retorcerme podría
permitiría blasfemar una vez más; eso, al igual que conjugar un mal verbo, puede retrasar nuestro contacto... Pero en este momento me siento tan impura que el hedor proveniente de mi manto astral se pudre; feneció traicionado en su última morada. Una rata le roe el espacio reservado para la muerte de su tiempo; no es un secreto que mi enemigo perfecto planeara mi descomposición. Así, que no aseguro el encuentro detrás de tus alas ni en el interior de tu templo profanado por el chacal, ése, el de la muerte cerebral. Sé que la sed que irrita mis senos enfría mi cólera, que hace temblar las nubosidades que cohabitan tu mito virginal, resguardado en un baúl de valores; de virtudes que sólo tus ancestros fueron capaces de tejer. ¡Mendigos de lo veraz! Sus ideas mefíticas cocinaron tu credo. Tu dogma fue violado violentamente. Cuando tu defensa fue atropellada por sus miembros maliciosos sólo pudiste rascarte el oído por el cual te penetraron sus triángulos de cuatro lados.
¡Maldito sea su esperma...!
¡No te quedes ahí!
¡Corre, evapora o entrega!
¡Vende a un buen precio...!
¡Que la deuda nunca se pague!
Cuando tus ojos se cierren, cuando tu sueño se muera...
¡¿Qué no ves que te joderán igual que a mí?!
RP