lunes, 1 de diciembre de 2008

contigo aprendi """

Que los reyes y las nubes hacen buena combinación
Que la música más linda
suena siempre al octavo día
Que veintisiete es mucho más que siete y dos
Que los abrazos se diseñan a medida
Que aunque sepa nadar,
no puedo ser tu sirena
Que hay que tener cuidado
cuando se come sandía
Que no es nada fácil desatarme de tus cuerdas
Que mejor es un poema breve que marque una vida
Que siempre habrá tormentas que dificulten la canción
Que lo mejor puede estar ahí
donde nadie mira
Que mejor son los números impares,
excepto el dos
Que una nunca sabe lo que sabe de jardinería
Que aún nos espera una parra,
con guitarra y voz/s
Que sin filtros me es imposible
evitar ser descarada
Que no es bueno subirle los graves a este corazón
Que algunos pelotazos están en posición adelantada
Que en todos los arcoíris se esconde una promesa
Que nunca es eterna la lluvia
Que me queda muy grande el disfraz de princesa
Que las plegarias se elevan mejor cuando diluvia
Que recordar duele mucho
Y para olvidar no hay clave
Ecualizar un corazón no es tarea sencilla
Que aún llora esta historia
Y añora tus cosquillas...
Ahora es hora de echarle llave.
RP

miércoles, 22 de octubre de 2008

decia paz


Estoy Solo.
Tengo un mundo girando en torno a mí
pero me siento Solo.
Habito este Universo, Galaxia, Planeta, Mundo, País, Ciudad, Cuerpo,
lleno de polvo, células, bichos, cosas, ideas, gente, estrellas, materia…
Y sigo Solo…
Me busco, me pierdo. Me encuentro
en este laberinto de voces e ideas,
emociones, miedos, trastornos, logros, fracasos,
sensaciones, sentimientos…
Y me siento Solo…
Decía Octavio Paz que somos así:
complejos por condición, naturaleza y herencia.
Por la mezcla de razas, culturas y Sangre…
Por causa y resultado de nuestra Historia,
Pasada y presente;
Memoria Olvidada, Amada, Violada, Altiva, Acomplejada…
Soledad llena-vacía,
sin pertenencia a nada,
Soledad tan sola, no identificada,
sin Dioses, sin precio, ¡comprada!
Decía Paz que somos así:
individuos unidos a un pueblo, un pueblo
que se siente solo,
unido a una historia que a veces no es suya,
o a la que él (el pueblo, el hombre),
no le pertenece, y de la cual no puede desasirse…
Decía Paz, que somos un pueblo
producto de la Fe,
una Fe que nos salva y nos condena,
una Fe que se profesa y no practica y que se cree sin profesar…
No sé, me pierdo en este laberinto de ideas,
como el mexicano, perdido e identificado
a un pueblo que siente que no tiene identidad…
Decía Paz que la soledad
Es un laberinto, y que el laberinto
que es nuestra historia, nos empuja irremediablemente a la soledad,
y todos sabemos que en la soledad del alma y el espíritu
el hombre nunca encuentra paz…

P.D. (Posdata)

Decía Paz, a su modo y sus palabras,
que el hombre mexicano al sentirse solo se busca en su pasado
sin encontrarse en su futuro,
por eso su apego y desdeño a la Muerte,
por eso su apego y desdeño a la Vida…
Decía Paz algunas de estas cosas,
o así las entendí…
Lo cierto es que hoy nada me explica por qué
en medio de todo y de todos
me busco y me encuentro Sola,
y tan sóla estoy de “vuelta al laberinto”
de ésta, mi eterna Soledad.
Rosaura Palafox.

lunes, 13 de octubre de 2008

Antagonismo



Amanece, los dos cuerpos aún yacen dormidos
El sol aparece en su ventana reflejando nítidos rayos sobre su cara,
Parecieran haber vuelto a la cordura

Tras la oscuridad, tras la locura que trajo la noche,
Solo les queda el silencio, la respiración tranquila,
Sus corazones a tono.

Figuras desnudas, hombre y mujer
Guerreros del amor y del odio,
Vuelven de un día pesado y ofuscado
Para encontrarse en medio de un mar que no alcanzan a comprender

A veces hay riñas, discusiones tontas
Otras veces momentos de conspiración y armonía
Cómplices de la vida

Seres que comparten sus sueños y sus despertares.
R.P.

sábado, 11 de octubre de 2008







Vino Tinto


Amapolas….son los suspiros de tus escamas
que son los tiros que dan al alma
si quieres verme estoy en las ramas
Fijate un objetivo distinto, que soy como un vino tinto
que si me tomas en frio engaño, y con los años me hago mas listo
cariño
tomame calentito a tu ritmo, que soy como un vino añejo
hace ya tiempo me ando buscando,
y no me encuentro ni en el espejo...
E.

lunes, 6 de octubre de 2008


Tumbada en el sofá,
contemplando tu imagen
desnuda en el espejo,
dejando que la tarde
se te enrede en los pechos
como una mariposa,
sabiendo que el deseo
es un rojo caballo
que galopa por dentro
de la sangre, dejando
que por valles de espuma
te vuele el pensamiento.
Ten cuidado, muchacha,
que hay violadores sueltos
que quieren clavar cruces
al mapa de tu cuerpo,
que el amor también tiene
sus sabios y sus necios,
sus ricos y sus pobres,
su harto, su sediento
y su legión de parias
a quien nadie da un beso.
Ten cuidado, muchacha,
que el amor también tiene,
como todo, su precio.
¿Cómo vas a ser libre
rodeada de presos,
cómo vas a poder
gritar en los desiertos,
llorar en los desfiles,
reír en los entierros?
Acuérdate del hombre
que te mira en el metro,
con la taza de un váter
en lugar de cerebro.

sábado, 27 de septiembre de 2008


Títeres somos en la enredada noche, esclavos de nuestras palabras, amos de su significado. Como una madeja de seda, suaves pero liados, pendemos de una enmarañada cruceta que juega a ser caprichosa, a veces llega a ser... odiosa. Te refugias en un mundo de papel, con letras, pero no son tuyas. Me refugio en un mundo de letras, sin papel, pero son mías. Tanto significa una cosa, como la otra. Tan poco significa lo que inspire a los demás que, a veces, hasta duele el que no encuentren la verdadera idea de tu creación. Por eso no importa el qué representa para los demás, ¿o no? ¿Qué ocurre cuando sí existe una conmoción en el ajeno? Se crea un lazo. Y entonces... ¿deja de ser ajeno? ¿Acaso sí que importaba el qué significaba para los demás? Sí, sí que importa. Con hilos se crea un lazo, de hilos se compone el mund
RP

jueves, 25 de septiembre de 2008

El vacio


De las noches que acaricié la luna...
he llenado mi ser para proveerme en los duros inviernos del desamor,
De las noches que acaricié la luna...
pinté cuadros idílicos, escribí la novela perfecta, construí castillos en el aire
De las noches que acaricié la luna...
el diablo me sentenció de celos por el éxtasis vivido
De las noches que acaricié la luna...


Del día que yo era sol y la luna eclipsó mi sinsentido,
sólo me queda el recuerdo, sólo me faltas tú.

papeles sueltos


Y ahora que lo miro en retrospectiva, veo que nuestras almas y nuestros cuerpos han estdado mucho más cerca de lo que nosotros mismos llegamos a imaginar.

Y cuando camino por la calle o tomo un tren o pido un café, tengo la sensación de que al darme vuelta voy a encontrarte ahí parado, mirándome fijo para reconocerme entre mis máscaras.Y es como si ahora volvieras a ser ese hombre de piedra que una vez conocí, que paulatinamente y con el paso de los días fue transformándose en un alma semejante a la mía; para volver a ser al final del hechizo la roca viviente que siempre fuiste.

Sólo que yo, quien sabe si por dicha o desgracia, quien sabe si debido a mi propia magia o a cuáles sortilegios del destino, tuve la posibilidad de encontrar detrás de esa coraza algo más que un hombre de piedra y hielo.

RP

miércoles, 24 de septiembre de 2008


Amanece, los dos cuerpos aún yacen dormidos
El sol aparece en su ventana reflejando nítidos rayos sobre su cara,
Parecieran haber vuelto a la cordura

Tras la oscuridad, tras la locura que trajo la noche,
Solo les queda el silencio, la respiración tranquila,
Sus corazones a tono.

Figuras desnudas, hombre y mujer
Guerreros del amor y del odio,
Vuelven de un día pesado y ofuscado
Para encontrarse en medio de un mar que no alcanzan a comprender

A veces hay riñas, discusiones tontas
Otras veces momentos de conspiración y armonía
Cómplices de la vida

Seres que comparten sus sueños y sus despertares...
RP

viernes, 19 de septiembre de 2008

Rastro

Me derspierto de madrugada.
Sin motivo, sin razón.
La casa permanece muda.
A veces, el insomnio repentino se empeña en jugarme malas pasadas.
Intento acomodarme.
Me doy vuelta.
Giro la almohada.
Estiro la sábana y cierro fuerte los ojos.
Pero no hay caso.
Lenta y pausadamente, comienza mi mente a ser invadida por imágenes.
Una... dos.... tres....mil! Los recuerdos se suceden en mi cabeza a una velocidad tal que me cuesta diferenciarlos unos de otros.
Lentamente voy quitando de debajo de la almohada mi mano derecha.
La muevo entre las penumbras de la habitación.
Comienzo a buscar en ella alguna huella, alguna marca, acaso una cicatriz, un rasguño, un apretón o el roce de tus dedos, una cosquilla o una caricia que haya quedado olivdada.
Pero no hay caso.
Mi mano es olvidadiza y se pierde entre las imágenes que se disparan como flashes, cuanto más intento dormir.
De a poco me voy desvaneciendo....
Cayendo en un abismo.
Dejando de sentir el cuerpo desde los pies...
las piernas...
la cintura...
En unos segundos creo haber sido decapitada por la inercia de mis extremidades.
Sólo siento mi cabeza, flotando en el puente vacío que me conduce de la vigilia al sueño en pocos segundos.
En los últimos instantes, logro distinguir una idea antes de ser apagada por los primeros colores de mi subconsciente:
una idea que me dice que busque en mi alma,
que ahí sí conservo muchas huellas tuyas.
RP

Ellos

Ellos me dijeron que duermo destapada.
Que giro y giro enredándome en las sábanas.
Que hablo dormida.
Que soy sonámbula.
Que duermo con los ojos entrabiertos.
Que mis pupilas enloquecidas se mueven alucinadamente.
Que si me despiertan grito enfurecida.
Que abro los ojos desorbitados y contesto palabras sin sentido.
Que maldigo a quien me despierta.
Que a veces susurro sus nombres.
Pero ellos no saben...
Que cuando duermo muero de frío.
Que en sueños me enredo en mis propios miedos.
Que converso con mis otras voces.
Que construyo castillos de historias.
Que entreabro los ojos para encontrar más rápido el escape hacia la luz.
Que mis pupilas no están quietas porque siempre estoy alerta.
Que grito para ahuyentar a quien me persigue.
Que abro mucho los ojos para iluminar mi mente.
Que contesto sin sentido porque en sueños hablo otro lenguaje.
Que maldigo a quien me despierta porque dormida peleo otras batallas.
Que nunca sueño con quien amo.
R.P

Que pasara?¿


¿Y a dónde irán todas aquellas preguntas que ni siquiera llegaron a ser formuladas?

Se perderán, inevitablemente, en el espacio de tu mente y de la mía,

tratando de encontrar en minúsculos indicios del pasado,

cada una, su respuesta.

¿Y a dónde todas aquellas palabras que nunca nos llegamos a decir?

Se esconderán en los rincones de la memoria hasta desaparecer en el olvido,

tan profundo que será imposible que vean la luz, jamás.

¿Y todos los atardeceres que no vimos juntos?

¿Y la música que no llegamos a escuchar?

¿Y las voces que callaron sin dejarse oír?

¿Y tu sonrisa?

¿Y mi mirada?

¿A dónde voy yo cuando todo se termina, como se evaporan esos ríos que no llegan al mar,

y no queda ni un rastro del pasado al cual aferrarse?

Tengo miedo. De olvidarte.

R.P

lunes, 15 de septiembre de 2008

Y asi cada noche


Ahora hemos llegado al momento exacto.
Vos apagaste la luz y descorriste las cortinas.
Por la ventana entre
abierta se filtran las luces y los ruidos de la calle.
Un perro que le ladra a la luna.
Un auto que pasa.
Una mujer taconeando en la vereda.
Un borracho gritándole a la mujer.
Un tren que silba a lo lejos.
Y luego el silencio.
Silencio oscuro e insomne."Sublime", dicen tus labios."Sublime", dicen los míos.
Sobre el piso se esparcen parituras, un cuaderno, un bolígrafo, mi ropa y tus libros.
El piano descansa de tus dedos.
Te miro, esperando un gesto, una palabra, acaso una mueca o simplemente una mirada.
Tengo miedo a quebrar con mi voz el llamado de tu musa.
Por eso permanezco callada, casi distante.
Me estás mirando, con esa mirada tuya que por momentos me aterra y por momentos me enamora.
Ahora te sentaste en el sillón, cruzaste las piernas y extendiste tu brazo sobre el respaldo.
Estás en otra parte, mirando hacia el interior de tu vaso y camnturreando en voz baja una melodía nueva.
Te miro. Me mirás aún más intenso.
Bebés el último sorbo de tu trago y dejás caer tu vaso al piso que se astilla en mil pedazos.
Mirás el reloj.
Las 4. "Vamos, que ya es tarde".
Ahora es cuando me tomás por el cuello y me hacés arrodillar en el piso,
sobre los vidrios rotos.
Vendás mis ojos con un pañuelo y me atás las manos en la espalda.
Sacás del cajón un revólver y apuntás en mi pecho, del lado izquierdo.
Yo trato de dilatar el momento, pero no opongo resistencia.
Son los instantes más trágicos,
acaso porque son los últimos.
Me pedís que diga algo.
Te digo dos palabras.
Me das un beso en la frente.
Y disparás.
Luego te vas cerrando la puerta.
Y así cada noche.

RP.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Karma de la flor

Ya lo ves,
es así:
el eterno karma de la flor.
Buscarte en una plaza
Encontrarte en algún bar
Y desaparecer...
con el pelo hecho canción.
Dejarse llenarlos oídos con silencio
Y esperar
Con los ojos clavados
en esos ojos de vos
tan cielos y de títan distantes ya de mí.
Ya la ves, es así: el eterno karma de la flor
surcando calles de este infierno aquel
buscando la alquimia de la felicidad
y desaparecer...
con el pelo hecho canción.
Y así va
haciéndose humo en el andén
dejándose mojar
por una lluvia dominical
y perdiéndose entre los acordes
de cualquier melodía
desconocida
sin causa o sin razón.
Ya me ves, soy así:
el eterno karma de la flor
neurosis o histeria
capricho o soberbia
para desaparecer...
con el pelo hecho canción
(con el pelo hecho canción)
RP

casadora de estrellas

A media noche salgo
a cazar estrellas
mientras tu piano suena
en otra ciudad
pero bajo el mismo cielo.
Descalza y en puntas de pié
encontré al cielo mirándose en el agua,
a la luna sonriendo en la laguna,
mientras yo me esfuerzo por cazar estrellas
y la noche se enreda en mi camisón
Pero tu piano suena
y tus dedos me regalan melodías
Por tu ventana se filtra
un rayo de luna
y la noche te regala,
de parte mía,
una estrella..

RP

sábado, 13 de septiembre de 2008

Mañana


Mañana es tarde
Mañana se vence el alquiler
Mañana coalisiona un meteorito con la Tierra
Mañana derrocan al presidente
Mañana sube el dólar a las nubes
Y el euro baja a los infiernos
Mañana se divide la esfera en dos
Mañana los soñadores decretan huelga
Mañana hay desabastecimiento de amor
Mañana vienen a buscarme.
Dedicado a todos aquellos que dicen *mañana* con la misma seguridad que dicen su propio nombre, sin saber que mañana aún no existe y quizás no exista nunca.
RP

quizas....

Es noche
Afuera crepitan los restos de mí.
Ya dejé de ser yo hace rato
Ahora soy alguien más
Quizás vos
Quizás él
Quizás otro
Quizás otra.
¿Quien sabe?
Afuera crepitan los restos de mí
Y el humo lleva una canción al viento
Una canción que cuenta mi historia en tres estrofas.
Y cuando deje de arder...¿vendrás a rescatarme?
¿Vendrás a buscarme en la ceniza?
¿Juntarás del polvo mi escencia?
Quien sabe.
Es noche.
Afuera crepitan los restos de mí.
RP

Limon


Yo quiero un cielo
color verde limón
un sol hecho de gajos
y nubes de semillas
Yo quiero un cielo
color verde limón
con lunas en rodajas
y estrellas amarillas
Yo quiero un cielo
color verde limón
que llueva jugo ácido
sobre nosotros dos
Que dos tazas de té
esperen y el reloj
con vitamina C
de las cinco
vos y yo.
RP

Sueños


Del agua color violeta
saltan peces platinados.
A la orilla del río crecen
estrellas
con tallos de seda.
Se enredan sobre la hierba
y trepan por la colina
del cielo caen burbujas
se derriten
sobre el suelo
y los peces platinados beben
del nectar de las estrellas.
RP

Cuaderno


Un cuento puede estar escrito en lo que dura un viaje en colectivo. Su calidad depende, pura y exclusivamente, del talento del escritor.”

Su voz resonó en mi mente como un balazo, con la misma frialdad con la que un médico forense descuartiza un cadáver putrefacto. Con ese puñado de palabras me cargaba un peso encima que yo no podía ni quería soportar. Me culpaba por mi mediocridad como escritor, por mi falta de dedicación, por esgrimir excusas inútiles como la falta de tiempo.Pero a mí no me importaba, no me conmovía en absoluto porque era ella. Ella. La causante y cura de todos mis males. Mi musa inspiradora a la hora de escribir. En las páginas de mis historias había sido la heroína, la princesa, la que vagaba sola por las calles en busca de mí, la que me esperaba sentada junto al piano al regresar a casa. La libertad hecha mujer y la prisionera de todos mis demonios, que esperaba ser rescatada por un escritor mediocre que le construía pasadizos secretos en las tumbas a la largo de las páginas.Me daba lo mismo que le gustara o no. Que se conmoviera al verse retratada en mis cuentos o que permaneciera inmóvil como una estalactita. Después de todo, no tenían por qué gustarle. No había ninguna razón, ni siquiera una, para que luego de abrir el cuaderno se echara a llorar en mis brazos o me besara apasionadamente sin siquiera vacilar. No, no la había. Era imposible que algo como aquello sucediera.Ella es de esas mujeres que van dejando un halo al pasar, que destilan una suerte de sustancia hipnótica imperceptible al olfato pero fácilmente perceptible por el resto de los sentidos. Y yo… y yo, bueno. Apenas un escritor insomne que, a causa de sus dificultades para conciliar el sueño, no encuentra mejor pasatiempo que escribir sobre aquello que le resulta más remoto y más deseado: una mujer que jamás repararía en su persona. Tal es así que hace más de un año que no puedo salir de ella. No puede mi mente imaginar otro personaje ni otra historia.Ni siquiera sé por qué accedí a este estúpido juego de intercambiar nuestros cuadernos. Será, naturalmente, porque ella me lo propuso. No encontrará nada allí que no sepa o que no conozca. Lo mismo sería si le extendiera un espejo.De tanto pensarla me olvidé que, a cambio, ella me dio su cuaderno, que ahora mismo tengo entre las manos. La letra es clara y redondeada, tal como la hubiera imaginado.

Es sin dificultad que, con asombro, en la primera página leo:“¿Era necesario que inventara todo esto de los cuadernos para que sepas que te amo? Hace más de un año que no hago otra cosa que pensar y escribir sobre vos….”
RP

Emprender el vuelo


Se colgó las alas en la espalda desnuda, dejando un rastro suave de plumas desprendidas por todos los rincones de la casa. Se asomó a la ventana, y con una sonrisa insolente enunció:- Este será mi vestido de bodas.La carcajada que emitió luego le hizo brillar intensamente las pupilas. Y yo, aprovechando el contraluz que me ofrecía la claridad de la tarde, tomé la cámara y eternicé el instante. Ese instante en que rió, rió tanto con su ocurrencia hasta llorar y derramar sus últimas lágrimas.Siempre le había gustado disfrazarse. Deambulaba de mañana y de noche por la casa diciendo ser una diosa hindú, una sirena o una reina medieval. Esta vez jugaba a ser un ángel. Se cubría con los vestidos antiguos que descubría del armario de mi madre, con las sedas y los tules que encontraba en los arcones, y se tejía gargantillas con las flores del jardín. Bailaba descalza por la casa, semi vestida con sus disfrazes y coronada con rosas, jugando a ser de a ratos niña y de a ratos mujer. Se me acercaba diciendo:- Arrodíllate ante mí, cortesano. ¿No ves que su majestad la reina ha venido a ti?Y yo era capaz de seguirle el juego. De creerle a todas sus multiplicaciones, de amarlas a todas por igual, sabiendo que detrás de los mantones de seda que le cubrían momentáneamente el torso y las rosas enroscadas al cuello, detrás de las gotas de maquillaje negro que enmarcaba sus ojos y del polvo azul que besaba sus párpados, estaba ella, la misma Venus que reencarnaba a su antojo según la ocasión.Y en ésta era un ángel. Un ángel que llevaba por única vestimenta un par de alas blancas colgadas en la espalda. Un ángel caído en mi cama un tarde de verano. Hermosa como un día de verano, así la recuerdo. Con la misma locura de siempre, esa locura que le hizo creer por un instante que si atravesaba la ventana sus alas iban a agitarse en el aire.Prefiero no pensar en el ruido de su cuerpo al caer sobre el asfalto, o en las plumas blancas cubiertas con sangre. Sólo quiero recordarla con esta foto, que revelé unos meses después de su muerte, debido al dolor que me causaba enfrentarme a su imagen. Aunque no haya captado el brillo de sus pupilas , ni el sonido de su risa, ni el sabor de una de sus lágrimas, aún recuerdo el tono de su voz cuado, con insolencia, eligió a este par de alas como su vestido de bodas.
R.P

Alice


-Si conocieses al tiempo como yo -dijo el Sombrerero-, no hablarías de emplearlo o perderlo. Él es muy suyo.
-No entiendo lo que quieres decir -dijo Alicia-.
-Por supuesto que no -dijo el Sombrero-. ¡Me atrevería a decir que ni siquiera le has dirigido la palabra!
.
(Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas; Lewis Carroll; 1865)