lunes, 22 de junio de 2009

sin titulo

Como es su costumbre le dio unas fumaditas al rocket para poder lavar los trastes que tenían como una semana de rezago, se habían convertido en mujeres mucho muy ocupadas entre el nuevo negocio, sus trabajos estables y demás actividades socio-familiares; mantener la casa arreglada se convirtió en una verdadera proeza.
En lo que Mariana hacía todo un ritual exorcista con sus guantes de hule, aerosol perfumado, estados oníricos para bloquear los olores y espíritus malignos de la comida en estado de putrefacción, le llegó un viajesote que ni se imaginaba, una vez más la mota de Santa Susana estaba bastante pegadora.
Comenzó a sacar traste por traste de la tarja para acomodarlos por secciones, todos los plásticos, la loza, lo metálico, etcétera. Se armó de valor e intentó proceder con la limpieza a conciencia de la cocina, mientras que Romina salió al patio a distraerse un poco mirando por el balcón una circulación masiva de bicicletas en la Vía Recreactiva, hasta que el sol comenzó a mordisquear su cuerpo obligándola a refugiarse dentro de la casa. Después de unos minutos se metió al baño y se puso unos pants y una playera sin mangas.
Mientras Mariana seguía haciéndose a la idea de apilar secciones de trastes sucios, llegaba Romina muy juguetona a darle unos repegones por detrás.
-¡Ejeleeee!
-Mmm, que ricas nalguitas.
-Se siente algo, ¿qué traes puesto?
-A Óscar.
-¿Y eso? No me digas que te excita que lave trastes enlamados.
-No. Lo que me excita es verte encuerada lavando trastes, ja, ja, ja.
-Pues créeme que a mí no me parece nada divertido, me estoy comenzando a mal viajar.
Romina se tiró en la cama con las piernas abiertas para que aquél bulto provocado por el dildo se viera mucho más pronunciado, prendió la T.V., cambió de canales compulsivamente y comenzó a manosearse su bultito.
-¡¡¡Aaaah!!! -Un grito estilo película de terror hollywoodense.
-¿Qué pasa?
-¡¡Guacalaaaa!!
-¿Qué te traes?
-No puedo lavar los trastes, estoy muy pacheca y esto es demasiado para mi umbral de asquerosidad.
-Está bien, yo lo hago. Pero ahí andan las viejas en miles de cosas. ¿Y la casa?… bien, gracias.
-¡Ya se!
Mariana se salió al patio a tomar un poco de aire fresco y distraerse mirando la gente que andaba por la Vía. Duró alrededor de veinte minutos en el sol sin darse cuenta, al regresar a la casa se percató que Romina ya estaba terminando de acomodar los trastes recién lavados. Ahora fue ella la que se aventó a la cama a mirar la televisión mientras Romina terminaba los quehaceres.
-¿Vas a fumar otra vez?
-Sí, quiero ver una película.
-Yo ya terminé.
-¡Yey! Qué bueno, la verdad me declaro incompetente en ese tipo de menesteres.
Se acomodó Romina a un costado de Mariana, le tomó la mano y la puso sobre aquel bulto entre las piernas. Mariana le sonrío, tenía el rocket en una mano y la otra sobre Óscar, pero volteó a seguir mirando el monitor. De pronto, Romina comenzó a robar su atención con caricias y besos por todo el cuerpo y frases sugestivas cerca del oído.
Mariana comenzó a extasiarse con aquella estimulación de sentidos, la mota había logrado hacerla sentir de manera intercalada cada una de las sensaciones que le provocaban en el cuerpo, comenzó a disfrutar ese calor que emergía de entres sus piernas. Romina se deleitaba observando las expresiones de aquella mujer envuelta en sensaciones, se levantó rápidamente para colocar una película porno en la televisión. Apareció Sean Cody desvistiendo a un hombre joven y varonil para hacerle sexo oral. Las dos se detuvieron a mirar la película, pero en menos de cinco minutos volvieron a su asunto.
Romina se dio a la tarea de llevar al extremo de la calentura a su novia con frases vulgares, Mariana respondía a cada comentario de la misma manera, los cuerpos comenzaron a segregar sudor, se sentía la temperatura elevarse en cada rincón del cuarto. Romina buscó en el cajón del buró un paquete de condones, Mariana se lo quitó con la boca y la jaló hacia ella.
Se enredaban sus cuerpos como si fuesen un par de serpientes; Mariana comenzó a bajarle el pants a Romina, abrió el paquete con los dientes escupiendo un trozo de plástico que le había quedado entre los labios y lo fue colocando lentamente. Romina le pasó nuevamente el rocket a Mariana mientras le decía “Fuma y dame un shot gun”. Mariana aspiró lo más que pudo aquella combustión y exhaló en la boca de su mujer todo el humo grisáceo que salía de sus pulmones. Romina cogió el control remoto de la T.V., puso la película en mute y conectó la computadora al estéreo para escuchar música en lo que Mariana se perdía mirando el techo sonriendo.
-¿Qué te da risa?
-Que hoy me vas a poner un cogidón.
-Así es, mi vida, estás en lo cierto.
-Ja, ja, ja. Lo sé. ¿Sabes qué se me hace súper chistoso? –dijo mientras se cubría la cara con las manos.
-¿Qué?
-Que eres la única persona con la que me nace ser pasiva, es decir, antes si me gustaba pero nunca fue mi hit, siempre me gustó más la onda activa, pero contigo… es raro, no sé cómo explicarlo, es que… es como si la pasividad fuera la onda, ¿sabes cómo?… ¡Chale, no me hagas caso ya estoy pacheca!
Se acercó hacia la cama en puros calzones y con una erección plástica, se colocó entre los pies de Mariana, la tomó de las piernas y la jaló hacia ella, Mariana se sostuvo de su cuello y se amoldó a su cuerpo. Lentamente Óscar fue introduciéndose entre las piernas que se escurrían de un lubricante cálido e inodoro.
Romina se internó lo más profundo que pudo, al grado realizar un perfecto embrocamiento de su cuerpo. Sus sentidos comenzaron alterarse dando inicio a un delirio candente deseando un sexo desenfrenado y salvaje, fue como si algún ente extraño se hubiera apoderado de ella, un ente monstruoso, gigantesco, malévolo y lujurioso. Comenzó una lucha de poder, el sometimiento contra la resistencia, quería derrocar a Mariana, tragársela, reventar su cuerpo, doblegar su firme convicción de aguantar el embate hasta las últimas consecuencias.
Se escuchaba una voz a lo lejos que decía “And now I know who's in control, and now I know who’s in control…”, mientras la transgresión del cuerpo se efectuaba. La quijada de Romina estaba trabada, su rostro enrojecido, líneas de sudor se marcaban en su pecho, la mirada estaba perdida en algún lugar de su mente en donde su identidad había sido perturbada. Mariana estaba a punto de eyacular, intentaba contener su orgasmo para no ceder, quería resistir un poco más. Romina comenzó a morder su cara desesperadamente mientras balbuceaba frases entrecortadas, los ojos de Mariana delataron un “Me rindo, ya no puedo más, me vengo”, cuando la nariz de Romina comenzó a sangrar mientras su cuerpo se movía estrepitosamente. Una mácula roja recorrió su boca y mentón hasta gotear sobre las tetas de Mariana provocando en ella un geiser cálido. Romina suelta un grito seco y estruja el lánguido cuerpo de su acompañante mientras sus piernas se convulsionaban por el estallido neuronal de un orgasmo.
Los ojos de Mariana quedaron abiertos y fijos en un punto imaginario, su boca entreabierta, su mente en blanco, en lo que el cuerpo de Romina encogía lentamente volviendo a su tamaño original, se fue acercando discretamente a su mujer que permanecía enmudecida, se acomodó a un costado de ella abrazando su torso y envolviéndose con sus largos brazos. Mariana se preparó para recibirla y volviendo a enredar sus extremidades como si fuesen un par de hiedras, se acomodaron para descansar. Mariana cerro los ojos, y en su pachequez, podía mirar como en una película que se proyectaba por dentro de sus párpados una toma cenital en donde se encontraban ambos cuerpos entrelazados, ella seguía con la mirada perdida en el techo, con el cuerpo pálido de tan cansado y la boca blanca y seca, mientras Romina hacía dibujos con la sangre de su pecho.
L.N.V

noche inolvidable

Era la noche del 31 de diciembre, fría pero llena de luces de mil colores en las calle y ruidos de multitudes encerradas en casas habitación, salieron las dos vestidas para la ocasión, era El Rito de Año Nuevo, habría cena, muchas bebidas y postre mágico.
Llegó la hora, un celular sonó por un par de segundos y colgó, efectivamente esa era la señal para bajar, saliendo del edificio había una camioneta gris Oxford estacionada, era Diego y Liza que habían pasado por Romina y Mariana muy emocionados y con la cajuela llena de bebidas de distintas marcas, hielo y refrescos.
-Romina, ¿quieres manejar?
-No, Diego, déjame decirte que esta noche es MI noche, me pondré bien peda y no pienso agarrar el auto para nada.
-Muy bien, esa es la actitud, amigui.
-Así es, mi Dieg, yo hoy no manejo, yo hoy me divierto.
-Amiga, me parece excelente, yo también quiero festejar mi llegada, quiero probar ese postrecillo.
-Mijis, ¿pasaste por la materia prima?
-Ay, Mariana, Eliam ya hasta la cocinó.
-Bueno, yo sólo preguntaba.
-Tú confía, va estar bien-buenísimo.
Llegaron a la casa de color tinto-marrón, bajaron las cosas de la camioneta, tocaron la puerta y salió Eliam muy arreglado y haciendo reverencias a los invitados: Bienvenidos sean todos –dijo con tono muy ceremonioso. Entraron los cuatro emocionados, se percataron de que eran los únicos invitados, la hermana de Eliam y su novio estaban en la sala y traían un plan muy aparte de la cena mágica del Año Nuevo.
Se acomodaron cada uno en una silla del antecomedor con su respectiva bebida, en lo que Eliam se dirigió al horno para sacar la sorpresa de la noche: un pie de frutas rojas con queso hecho en casa y con ingrediente especial. Todos se maravillaron al ver tan hermoso pie, se veía muy profesional y suculento.
-Yo opino que empecemos con el postre.
-¡Dios! Tengo miedo, se ve muy inofensivo.
-Pues déjame decirte, mana, que se apestó toda la cocina a mota, ¡le pusimos 150 pesos de materia prima! Tuvimos que poner el ventilador en chinga para que se saliera toda la peste.
-¡No mamesss! –gritaron todos al unísono.
-A ver, corta una rebanada.
Eliam comenzó a repartir el postre en pequeñas porciones, un pedacito para Liza, otro mediano para Diego, uno más grande para Mariana y el enorme pedazo –como buena atascada que era- para sí.
(Chomp, chomp, chomp)
-Y tú Romina, ¿no quieres un pedacito?
-No, yo paso.
-Ándale, mana, me la pasé todo el día cocinando.
-Pues yo mejor me espero a la cena y te digo si me animo.
(Chomp, chomp, chomp)
-Está muy bueno, pero ya viste que el pan esta verde.
-Wey, te quedó bien grosero.
-Ja, ja, ja, ja, ¡Este Año Nuevo estará muy intensoooo!
Terminaron de comer el pie, Romina miraba el rostro de todos esperando ver reacciones, pero después de media hora, comenzaron las risitas y el ojito medio cerrado, cuando…
¡Ya mero, ya mero! Gritó Eliam despavorido rumbo al refrigerador a sacar la sidra y las uvas, abrió rápidamente la alacena para sacar unos vasos y puso a cada uno de los invitados a contar sus respectivas 12 uvas y ponerlas en su bebida.
-Eliam, la neta yo no quiero sidra me voy a poner súper estúpida.
-No, tú bebe, sino no se cumplirán tus deseos.
-¿Y si nos pega mucho y nos malviajamos? –preguntó Liza algo dudosa.
-Ay, no, qué mentalidad tan negativa.
-Sí, amigui, bebe, es Año Nuevo, si te pones loca Romina te cuida.
-Sí, mi amor, tú no te preocupes.
-Está bien.
-Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno… ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!
Todos bebieron rápidamente sus bebidas y comían sus uvas mientras sonaba la campa del reloj. Comenzaron los abrazos, primero se dieron un abrazo colectivo y después cada uno se fue dando un abrazo con sus respectivos deseos para el prójimo. Todos se veían realmente emocionados y contentos, pintaba para una noche inolvidable. Pasada la hora, Liza dejó de hablar y comenzó a deprimirse, estaba como ida, Diego se preocupó al verla.
-Amigui, ¿estás bien?
(Movimiento de cabeza asintiendo)
-¿Por qué no hablas?, ¿si puedes hablar?
-Sí, pero me siento triste.
-No, Liza, la mota se amolda a tu estado de ánimo, si te clavas en lo triste te sentirás mal, pero si escuchas la música y cotorreas con nosotros te va poner de muy bien humor.
-Está bien… pero es que estoy muy triste, siento que este no es mi lugar, yo no me quería ir de Inglaterra.
-Liza, tranquila tú relájate, disfruta del momento, mañana será otro día y pensarás en tu novio e Inglaterra.
-Está bien.
La conversación siguió y Liza cada vez se veía más achicopalada. Hasta que llegó un momento en que Mariana le sugirió que se acostara un rato en el cuarto de Eliam,en lo que se le bajaba un poco el avión; accedió y juntas subieron las escaleras, se acostó en la cama y abrazó un cojín que estaba por ahí, Mariana intentó acompañarla un rato pero también estaba muy drogada y comenzó a desesperarse, así que, optó por bajar y dejarla un rato acostada.
-Liza se malviajó.
-Tengo miedo de que se quede en el avión.
-Relájate, anda depre porque dejó a su british man.
-¿Y si queda loca, qué le voy a decir a su mamá? ¡Me la encargó! Imagina, ¡con qué cara!
-Hay que esperar a que se relaje un poco.
Siguieron los cuatro en la mesa, Romina se divertía de la cantidad de comentarios fumados que hacían entre ellos, todo pintaba bien, hasta que comenzó Eliam a comportarse de manera extraña haciendo sonidos guturales algo desagradables, dando la impresión de que vomitaría en cualquier momento: “Muchachos, no se mal viajen, no es que Eliam quiera vomitar, lo que pasa es que se le atoró un eructo” –dijo Romina para calmarlos, ya que tenían una cara de asco y malestar que se podía ver a kilómetros de distancia, mientras que Eliam acentía con su dedo.
Después de un momento de que habían cesado los sonidos desagradables, comenzaron a bailar por la cocina Diego y Mariana, en eso, Diego se acercó suspicazmente a Mariana y le dijo al oído:
-Amigui, ando biennnnn paaacheeeeco.
-Ja, ja, ja, ja… Yo también.
-¿Viste cómo se puso Liza?
-Sí, yo la llevé al cuarto.
-¿Por qué la gente se malviaja?
-No sé, wey, yo me siento como si me hubiera tragado un ácido pero sin malviajarme y encerrada en una casa.
-Amigui, ¿te confieso algo?
-Dime.
-Me siento mal, bueno culpable…
-Pero, ¿por qué?
-Porque me la estoy pasando biennn chiiiiido, mientras que Liza está malviajada en el cuarto y Eliam en el baño.
-Ja, ja, ja, tú no te sientas culpable, mejor disfruta tu viaje.
-Tienes razón.
Todo iba perfecto hasta que llegó Romina diciendo que Eliam andaba en la perdición total, a los minutos Mariana comenzó a sentirse rara y pidió que la llevaran con Liza al cuarto. Se subieron las dos, a los diez segundos subió Diego, a los cinco minutos subió Eliam, total, la fiesta se trasladó a la cama de la habitación.
Estaban todos a risa y risa con los comentarios intergalácticos de Eliam, se levantó repentinamente y comenzó a dar vueltas por el cuarto, después corrió al baño a prender las luces, salió de nuevo y recostó la mitad del cuerpo al filo de la cama, diciéndose a sí mismo: “Haz tierra, haz tierra, sí, sí, noooooo, no te vayas, noooo, haz tierraaaa!”. Salieron carcajadas al unísono de ver aquel cuadro tan gracioso, cuando de pronto, Eliam se levantó como si lo estuvieran exorcizando, caminó dos metros y salió de su boca un fétido río de vómito. Diego se puso rojo, se levantó como autómata de la cama y caminó hacia la puerta del cuarto, pero no había llegado al marco de la entrada cuando salió de su boca una fuente caudalosa de vómito.
Las caras de las tres chicas era como de una caricatura japonesa, ojos muy abiertos y como forma de espiral con una gotita de sudor en la sien, su boca apretada por el asco y la fuerza interior de no vomitar al ver tan desagradable fotografía. Repentinamente se soltó un hedor en todo el cuarto, se asomaron desde la orilla de la cama y miraron todo el mapa mundi que estaba dibujado en el suelo de colores y texturas, era como un cuadro gore, pero en lugar de sangre y destripadero, era vómito y retos de comida.
-Mariana, no vayas a vomitar, por favor –suplicó Romina con mirada angustiada.
-No mi amor, te lo prometo que no.
-Dios, que mal viaje, ¿qué les pasó?, ¿por qué subieron si apenas ya me estaba tranquilizando? ¡Qué ascooo!
-Mariana, agarra tu sudadera y pónsela a Liza en la cara como pasamontañas, yo voy por jabón o algo para limpiar esto.
-Gordita, no me dejes.
-No te voy a dejar, pero espérame tantito.
Mariana envolvió la cara de Liza para que no respirara aquél tóxico ambiente, Romina corrió al cuarto de servicio por Pinol para rociar en las zonas afectadas, Diego seguía en el patio respirando aire fresco y Eliam seguía en el baño devolviendo las vísceras. Una vez que se había repartido salpicones de Pinol por todo el cuarto, Romina tomó la mano de su novia que a su vez tenía agarrada la mano de su amiga, salieron en fila india del cuarto con el cuidado de no embarrar sus zapatos de fluidos gástricos.
Se juntaron los cuatro en la cocina mientras Eliam estaba recostado en la cama de aquélla cámara de gas en los tiempos de Hitler, trataron de poner música para relajarse un poco cuando entró la hermana del principal afectado intrigada por tanto ruido. Todos hablaban al mismo tiempo hasta que Romina pidió la palabra y le explicó todo el suceso. Marcia escandalizada subió las escaleras para ir a checar a su hermano, cuando de pronto se vio bajar intempestivamente con una expresión de asco en su rostro.
-No me chinguen, no se puede ni subir al cuarto –expresó atónita.
-Ya se, wey, perdón jamás me imaginé que se pondrían así todos… A ver cuándo vuelven hacer su pie de Año Nuevo, ¡¡¡ehhhh!!! –dijo Romina toda frustrada.
-Yo no he vomitado.
-Ni yo tampoco.
-Yo, sí. Es que, es que, es automático, cada que veo vomitar a alguien se me sale automáticamente. -Pues ahora no se van hasta que me ayuden arreglar todo este desastre –dijo Marcia en tono sarcástico y burlón.
-Ya ven, les dije que debemos ir a la Cruz Roja, pero no me hacen caso. ¡Vamos Liza, ándale!
-No, yo no quiero ir, no me siento tan mal, además, ¡qué vergüenza!
-Amigui, en serio no tiene caso ir a la Cruz Roja, te va pasar lo que a Memo y se van a burlar los paramédicos de ti.
Decidieron de manera democrática terminar la fiesta y retirarse a sus casas, evidentemente Romina manejo ya que en toda la noche no pudo beberse ni un vaso completo de su vodka, puesto que estuvo cuidando a Liza en el cuarto de Marcia, o tranquilizando a su novia, o checando que Eliam no se ahogara con su propio vómito.
Se trasladaban silenciosamente en la camioneta de Diego, ya habían dejado a Liza en su casa y le habían hecho un cocowash “Si tu mamá te pregunta algo, le dices que andas bien borracha porque fue Año Nuevo y agarramos la fiesta brutal”, después se dirigieron hacia la Cruz Verde después de que Diego insistió fehacientemente que quería un suero intravenoso. Romina ya toda ofuscada bajó el vidrio de su puerta y cogió la cajetilla de cigarros, tomó uno y lo prendió, Mariana comenzó a escuchar unos sonidos extraños, cuando se escuchó que Diego intentó decir “Amigui, puedes apagar tu…”.
Unas gotas de vómito salpicaron la mejilla de Romina, Mariana gritó desesperada “No, mames, otra vez nooooo” mirando hacia atrás de su asiento y quedándose petrificada al ver la imagen de Diego vomitando sobre su vaso desechable con lo que le quedaba de su cóctel escurriéndole aquélla mezcla extraña de líquidos y sólidos por la boca y la barbilla. Romina buscó rápidamente donde estacionarse, Diego se bajó lentamente y caminó hacia un árbol para terminar su limpia estomacal, Mariana se quedó parada como ida a un costado de la puerta abierta del copiloto y de pronto comenzó a reírse sola. Romina para pronto sacó los tapetes vomitados, abrió la cajuela y uso el refresco familiar como una bomba de agua, agitaba bruscamente y con la mano tapaba la boca de la botella para que el líquido saliera a presión limpiando así aquella pastosa masa.
Habían dejado a Diego en su casa y se llevaron la camioneta para poder trasladarse a su departamento, bajaron las dos sin decir una sola palabra, Romina tomó de la mano a Mariana para cruzar la calle y apretó el control de la alarma del auto. Subieron las escaleras y llegaron a su casa, Mariana estaba pálida y con la boca seca, Romina la desvistió, le dio de beber agua, le puso la pijama y la acostó, después se dirigió al baño para lavarse la cara y los dientes y desmaquillarse. Se acostó a un lado de Mariana que miraba el techo sin decir nada, la abrazó y comenzó a sobarle el cabello suavemente para que se relajara. Por fin Romina durmió hasta que Mariana cerró los ojos y comenzó a respirar profundamente. Efectivamente fue una noche inolvidable.
rp

martes, 12 de mayo de 2009

bofetada

Estaban en el supermercado comprando soya para hacer unas hamburguesas vegetarianas para su amiga cumplañera, tenía ya todo preparado, el lugar, la comida, las bebidas, las personas, la música. De pronto, Romina comenta que se siente mal, Mariana le toca la frente verificando que efectivamente traía algo de temperatura.
-Me siento mal.
-¡Ay, pequeña, ya vi que si estas enfermita!
-¿Y si no vamos a la fiesta?
-¿Te sientes muy mal?
-La verdad si. Es que no quiero vida social me duele la cabeza, el cuerpo, traigo algo de fiebre, quiero estar en la casa.
-Es que no puedo cancelar porque yo organicé. Es cumpleaños de Naye, tengo un rato que no la veo y es mi amiga de muchos años, no le puedo hacer eso.
-Bueno pues, no canceles, vete a tu reunión. Yo me voy a dormir con mi mamá porque no quiero estar sola en la casa.
-¿Estás segura?
-Si.
-No te noto muy convencida.
-Pues no, pero yo no quiero ir a una fiesta sintiéndome así y tú no puedes faltar, entonces así le hacemos.
Llegaron a la casa y Mariana se metió a bañar mientras Romina veía la tele bebiendo un té y con una actitud decaída, después fue a dejar a su novia en la fiesta, no le agradaba mucho la idea, pero se quiso ver flexible y aprovechar el momento para ir con su mamá de visita. Evidentemente el evento siguió su curso y llegaron varios invitados, mientras tanto, Mariana se puso a preparar todos los ingredientes.
Cocinó, fumó, bebió y se enfiestó con todos los que estaban ahí, pero había una visita en especial que estaba estrenando look, Mariana estaba sorprendida con el cambio, se veía mucho más interesante que la última vez, y sobre todo, seguía viéndose una jovenzuela de dieciocho años.
-¡Anda! Vamos al Mónica’s.
-Híjole, sí me late. Tengo un buen rato que no voy.
-Pues hoy es la noche.
-Si tengo ganas de seguirla, he de confesarlo.
-Ya está, entonces la seguiremos. Oye y tú qué onda con tu morra, ¿no tiene broncas con que salgas de antro?
-Pues no, tenemos una relación libre.
-¡Que rico! Es lo mejor, yo también tengo una relación abierta con mi novia. A mi no me genera ningún problema que se bese o faje con alguien más, mi problema seria si cogen más de una vez, porque ahí pareciera que ya hay una relación, y eso si que no, la relación es sólo conmigo, con nadie más.
-Pues yo tengo algo similar. Romi no tiene problemas con que me bese con otras mujeres. Fíjate que me ha dicho que si tenemos algo con alguien más, ella no es como muy territorial que digamos, a mí si me cuesta más trabajo.
Siguió la fiesta, se fueron al Mónica’s y llegaron justo a la hora del ambiente, estaba el lugar lleno y las dos pistas proyectaban luces de colores en todas direcciones. Mariana toma de la mano a Karla para que no se pierda entre la multitud, Karla la recibe cálidamente y se acerca al oído para susurrar que quiere ir al baño. Mientras Mariana la esperaba en el pasillo, salió Karla del baño y se puso entre ella y el espejo para acomodar su blusa extra escotada, evidentemente, tenía todo en su lugar, se veía súper estilizada, con más tetas, aparte, su cabello alaciado le quedaba muy bien.
Al salir del baño Karla jala del brazo a Mariana y le pregunta que si quiere coca, Mariana lo piensa un poco pero andaba tan enfiestada que no le importó que al día siguiente le sangrara la nariz –siempre le pasaba lo mismo- y se metió sus respectivas rayitas por cada fosa nasal.
La euforia se apoderó por completo de la situación, Karla comenzaba a enviar mensajes directos y sin escalas, al grado de que Mariana pensó que no habría ningún problema con Romina pues ella estaba de acuerdo con que se besara con otras mujeres, así que podría saciar las ansias por manosear todo aquel cuerpo tan joven.
Besos, metidas y sacadas de mano, baile, cigarro, mota, alcohol, la fiesta se tornó bastante candente, al grado de que Mariana olvidó por completo que estaba en un lugar donde más de una persona la conocía y podría darse cuenta que estaba con otra mujer que no era su pareja. En menos de lo esperado, se topó con algunos conocidos y todos sin excepción preguntaron por Romina, a lo que respondió muy diplomáticamente y desapareció.
Pasaron cuatro horas más para que el antro cerrara y todos se fueran a seguirla a otro lugar, naturalmente, Mariana no se fue a su casa, agarró la fiesta con un grupo de jotas que andaban por ahí y se lanzaron al after del Angel`s, discoteca que abría sus instalaciones a las seis de la mañana y cerraba a las once del medio día, dándole oportunidad a todos aquellos que andaban en el avión a que hicieran un poco de tierra.
Después de unas cuantas horas más de euforia, llegó el momento en que el cuerpo de ambas comenzó a reclamar sueño, ya no había más drogas para mantenerlo activo o en plena calentura, buscaron un sillón de la sala lounge y se acomodaron para dormir un rato en lo que sus amigos terminaban su fiesta y de ligar con los chacalones que andaban por ahí.
Una sacudida en el hombro despertó a Karla, era Juan agarrado de la mano de un hombre. Se levantaron y se fueron. El sol estaba demasiado brillante, ya no tenían ganas de ir a desayunar, así que fueron y dejaron primero a Mariana que vivía a unas cuadras de ahí, llegó y se aventó a la cama, estaba de alcoholizada lo que sigue. Como a las dos de la tarde sonó el teléfono, Mariana todavía borracha contesta, era Romina, enojada porque le estuvo marcando a la casa a temprana hora y no la encontró.
-¿Acabas de llegar a la casa?
-No.
-¿Por qué mientes? Tú sabes perfectamente que acabas de llegar. Te marqué a las nueve y media y no contestó nadie.
-No acabo de llegar, tengo como entre media hora o una hora dormida.
-¿Sigues borracha, verdad? No mames, ni si quiera me hablaste para preguntarme si había llegado bien con mi mamá o si ya me encontraba mejor, nada te costaba marcarme, pero no, preferiste irte a tu fiesta impostergable y ponerte hasta la madre. ¡O sea, acabas de llegar y sigues borracha!
-Que no estoy borracha, sólo tengo sueño, te marco en un rato.
-Bye.
-¿Gordita?
-Después me hablas.
Se volvió a dormir unas cuantas horas y cuando despertó la invadió una cruda horrorosa, no sabía que le pesaba más, la sed, el dolor de cabeza o la culpa. Sabía que su ingenua idea de que no pasaría nada si le contaba que había tenido un encuentro cercano de segundo tipo con Karla era una reverenda puñeta mental, efectivamente, Romina estaba encabronada.
Llegó Romina a la casa con una seriedad sepulcral,y Mariana quiso contentarla de mil maneras, pero no fue hasta entrada la noche que se dejó tocar por Mariana y hasta comenzó hacer bromas sobre el asunto. Ingenuamente Mariana creyó que todo estaba bajo control, hasta que le preguntó:
-¿Cómo te fue en tu fiesta?
-Estuvo bien.
-¿Quiénes fueron?
-Varios.
-¿Quiénes?
-Pues… Cinthya, sus primas, Víctor, Karla, Caro y sus hijos, y así.
-¿Karla está en Guadalajara?
-Si, venía con Víctor, se está quedando con su papá.
-No sé por qué a veces Karla se me hace como rara.
-¿Por qué?, Es buena onda y pues no puedes negar que está chida. Se cambió el look y le quedó bastante bien.
-¿Y con quién te besaste?
-¿Qué?
-No te hagas, algo hiciste... se te ve en toda la cara.
-(Risa nerviosa) ¿Por qué lo dices?
-¿No me vas a contar?
-Pues si. Me besé con… me besé con.. Karla.
-Mira qué cosas, ¿y qué más hiciste?
-Pues nada, me puse borracha y me besé con ella.
-¿Te la llevaste a la casa?
-No.
-No te creo.
-En serio no pasó nada más, sólo nos besuqueamos y ya. Por qué estás así, se supone que no te importa que me bese con otras mujeres, tú dijiste la vez pasada que no tenías problemas con eso y hasta le dijiste a Lina que me besara.
-Pero en esta ocasión es distinto, pero sabes qué ahorita ya no quiero hablar de eso, sólo te voy a decir que cuando te aplique la misma de mandarte al chile en plena enfermedad, no tener una sola atención contigo, me vaya de fiesta y me gaste como ochocientos pesos en la borrachera, y aparte de todo, me coja a una morra sin haberte tomado en cuenta, no te va parecer, pero ni modo así es esto.
-Que no cogimos, ¡escúchameeee!.
-Ya no me importa si te la cogiste o no, lo que me encabrona es por qué haces esto ahorita, cuando se supone que ya estaba todo bien, que ya había dejado de hacer toda una serie de cosas para que la relación estuviera estable, yo te lo demostré, cambié muchas cosas, que jodido que después de todo lo que ha pasado en estos meses, justo cuando ya estamos tranquilas sales tú con tus mamadas. Simplemente, no lo entiendo.
Mariana se frustró pero intentó hasta la última gota de paciencia explicarle que no hubo sexo, que existía un mal entendido porque ella tenía otra idea distinta del famoso acuerdo. Romina sólo la escuchó y le dio por su lado, pero no se quedó sin el castigo del “ahorita no tengo ganas de coger” como por un mes.
Después de algunos días, Romina llegó a la casa después de su sesión con el psicoanalista, sentó a Mariana y le dijo muchas cosas sobre el suceso del Mónica’s, mencionó que era importante renegociar el acuerdo, porque ya se dio cuenta que no le es indiferente que su mujer se vaya de fiesta sin ella para besuquearse a otras mujeres.
Se aclara el asunto y todo queda resuelto, sin embargo, Mariana sabía que había abierto la caja de Pandora, tenía muy presente que Romina Venganzas no podría quedarse así como si nada, “Te perdono, fue un mal entendido, pero ya todo está aclarado y seguimos siendo novias y amándonos como siempre”, YEAH-RIGHT! Todo el mundo sabe que el ego mancillado de una mujer puede desatar una furia poderosa, silenciosa pero hiriente.
La justicia divina se hizo presente, justo para comenzar el fin de semana Mariana se contagia de gripe, y se enferma con todos los síntomas que anuncian en la T.V., fiebre, cuerpo cortado, dolor de cabeza, toneladas de mocos, estornudos incontenibles y tos de perro callejero.
-¿Mi vida estás mucho-muy enferma?
-Ya se, me siento del terror.
-Mmmh, y entonces cómo le haremos con la fiesta de La Majo, porque… así no puedes ir.
-Ya se, ve tú, aprovecha tu oportunidad de oro.
-¿Oportunidad de oro?
-No te hagas que no entiendes, si La Majo siempre te anda como cerrando el ojito y yo no puedo ni quiero ir a la fiesta.
-¡Ah! Y tú crees que me voy a ir de peda, me voy a enfiestar, me voy a besuquear a una que otra, y te voy a dejar aquí en el departamento sola y enferma.
-Así es, Romina Venganzas, ya se que nunca te quedas con la espinita atravesada.
-Ja, ja, ja, ja. Así es, eso no te lo niego.
-Está bien, ya lo mentalicé y no me voy a frustrar por eso.
-Pues qué bueno que te mentalizaste, haces muy bien, así no te afecta tanto ¿no crees?
-Ajá.
-Te voy a llevar con mi mamá a que te inyecte y de ahí te dejo en la casa, te preparo un te, te pongo ungüento y te duermes y yo trataré de no llegar tan “temprano”, como tú la vez pasada.
-Como tú veas.
Salieron rumbo a casa de la mamá de Romina, la señora les preparó algo rico de cenar, le puso su inyección, se pusieron a platicar un poco pero Mariana comenzó con un mareo extraño, se fue acostar un rato al cuarto y se quedó dormida. Inesperadamente sintió unos brazos que la envolvían y le besaban la frente. Cuando abrió los ojos, vio a Romina con un pijama y un té caliente.
-Tómatelo todo.
-¿Qué es?
-Un té expectorante. No quiero que me dejes traguitos, ¡eh!, A ver, déjame ver cómo sigue la fiebre. Mira, ya te bajó, ¡Qué bien!
-¿Por qué tienes puesta la pijama de tu mamá?
-Porque nos vamos a quedar a dormir aquí.
-¿No irás a la fiesta de La Majo?
-No, yo si te quiero cuidar. Prefiero que nos quedemos con mi mamá y estar al pendiente de la fiebre, ya te bajó un poco, pero no está de más tener precauciones, ¿no crees?
-Ay, me siento del asco.
-Ja, ja, ja. Relájate no pasa nada, mis venganzas son distintas ahora, he optado por dar cachetadas con guante blanco.
-Lo siento, yo creí que si te irías y me aplicarías la misma que yo te hice.
-Pues no, ya viste que en esta historia ni yo soy tan mal ni tú eres tan buena. Pero mejor hay que ver qué hay en la T.V., aprovechemos que mi mamá tiene cable, jo, jo, jo. Pásame la taza y acomódate bien esa cobija porque se te salen los pies.
-Romi, en serio, me siento del asco.
-Te propongo algo.
-¿Qué cosa?
-Te toca escribir un cuento en donde la gente se de cuenta que no eres tan pura y casta, ya estuvo bueno de que nada más mi reputación esté quemada, ahora te toca a ti sacar el cobre, mi reina.
-De acuerdo, trato hecho.
-Muy bien, ahora pásame los pepinitos que traigo antojo desde hace rato.
rp

lunes, 20 de abril de 2009

atenagorica Sor Juana

¿Cuál es la mayor fineza que Dios nos ha brindado?
¿Morir? Si lo más apreciable en el hombre es la vida y la honra,
Y ambas cosas ofreció Cristo en su muerte…
¿No será su muerte su más grande sacrificio?
¡Ausentarse dijo otro!
Amaba Cristo al hombre más que ha su vida pues la dio por ellos,
Y, por tanto, ¿ausentarse fue su mayor fineza?
Desde pequeño me enseñaron y me hablaron
de la omnipresencia de Dios,
luego, ¡cómo pudo ausentarse!
Entonces el quedarse con nosotros,
Sacramentado y sin sentidos, ¿esa fue su mayor fineza?
Es privarse de las delicias del amor y otros sentidos, sí,
Pero también es privarse de sentir en carne propia de todas las ofensas,
Entonces,
Es muy cómoda la posición
Y no puede ser ésta una gran fineza.
¡No basta sentir amor,
demostradlo!
Ah que cosa más cierta!!!
Pero bien dice Sor Juana, no hay nadie, ni Dios,
¡MUCHO MENOS DIOS!
Que quiera amar sin correspondencia…
Y muchos casos nos muestra la musa donde Dios exige
Amor para sí, por sobre todas las cosas…
Más con esto nos parece Dios tan grande, tan Ego,
Y luego,
Se nos presenta todo bondad, al exigirnos su amor no para bien propio,
Sino para propio bien del hombre…
Ergo,
¡Qué tan grande es tu grandeza Dios que yo no puedo entenderla!!

Sólo Sor Juana,
Con mente tan ágil y brillante,
Digna solamente de la gran diosa Atenea,
Nos muestra que la mayor fineza de Dios es privarnos
De todos los beneficios que su grandeza nos puede hacer,
Y que nuestra ingratitud no sería capaz de aprovechar
En nuestro propio bien, y en vez de bien,
Nos haría sólo daño…



Bueno, ahora no entiendo si entiendo ya
El porqué de mis pesares…
Como hombre soy tan pequeño
Que el bien que se me hace lo destruyo,
¡NO! ¡LO TRANSFORMO!
Lo trasforma en mal para mí, pues bien soy hombre,
Simple e imperfecto,
Sin entender a mi Sino,
A mi Dios,
A mi intelecto…

*
* *

Pues bien me hubiera gustado a mí que
Dios
Me hiciera la fineza de morir,
De ausentarme,
O al menos de amar más a mi semejante
Que a mí mismo,
Para no sentirme tan solo,
Tan torpe,
Tan…
Tan sin Dios y sin Demonio,
Tan sin todo…

¡Tan sin Mí!
RP

miércoles, 8 de abril de 2009

sueños tontos

Quiero pensar por tres segundos
que no importa
que no estás
que no fuimos¡Qué te vas!.
Vuelvo, toco tu boca
y nos vamos
cada quien a su paso
a su ritmo
por su lado
y azulado el cielo espeso
sin bocas
ni reclamos
sin tiempo, ni espasmos.
Quebranto.
¿Cómo supero esta adicción?
melancólica agonía
cafeína a torrentes
que me invade las venas
el corazón no me resisteno encuentra la puerta
un cuarto camino,
para descubrir que soy presa.
De ti, para ti y el destino…
Pensar por tres segundos
que no estás
que me fuique te vas
vuelvo, y me das asco
y nos vamos
cada quien a su paso
a su ritmo
por su lado
azulando el cielo espeso
sin bocas
ni reclamos
sin tiempo, ni espasmos
esperarnos tiernamente
ver cómo pasivamente
la oxidación nos va despellejando.
rp

martes, 24 de marzo de 2009

HOY EN DIA

el unico remordimiento que tengo es que no pude haber nacido antes y no lo hice.
JS.

viernes, 20 de marzo de 2009

tu no sabes

Porque tú no sabes cuánto te quiero,
No sabes cuánto te adoro

Que mi vida se hizo para tí
Y mi muerte será por tí

Que el sol no es sol si no apareces,
Que la luna no es luna si no estás

Mis manos se caen a pedazos si no te toco,
Mis oídos se quiebran si no te escucho,
Mi olfato se pierde si no te huelo,
Mi boca se quema si no te beso,
Y mi corazón se marchita si no te encuentra...

Tú no sabes, cuánto te amo

rp

miércoles, 4 de marzo de 2009

sin nombre

Se veía un extraño y pequeño bulto en posición fetal, era Katy que se encontraba sumamente asustada; los relámpagos nunca habían sido de su agrado, pero, ¿quién no se asustaría de escuchar tremendo estruendo en una casa de lámina, cartón y restos de basura? Se escondía debajo de su cobija, esa que alguna vez le dijeron que había sido tejida por su madre cuando nació, con estambres de mil colores ya todos descoloridos de tantas lavadas y rayos del sol.
Pasadas unas cuantas horas la lluvia cesó, sólo quedaban esos goteos pausados del agua atrapada en los canales de las láminas. El silencio se hizo presente, y de pronto, por la ventana se empezaron a escuchar unos extraños ruidos, como si fuesen rasguños. Cuando se tiene apenas ocho años, cualquier ruido desconocido es aterrador, por lo que Katy, temerosa, se escondió de nuevo debajo de su cobija de cuadritos de estambre.
Los rasguños daban cuenta de una desesperación creciente. Luchando contra su miedo, caminó hacia la ventana para ver qué provocaba tan desagradables sonidos. Al asomarse por el vidrio sucio y percudido no vio nada; estaba tan tensa, que cuando observó una pequeña garra peluda y mojada, dio un brinco.
-¡¿Qué es eso?! –gritó.
La garrita rasguñaba el vidrio de nuevo, y fue entonces cuando Katy decidió abrir la ventana, sorprendiéndose al ver que aquél monstruo amorfo que había imaginado, era un gato mojado por la lluvia.
Le gustaban mucho los animales, pero sobre todo, tenía una fascinación por los gatos, -le encantaba ver sus huellitas-, no dudó ni un instante en recogerlo de la lluvia, secarlo y recostarlo en su cama, sin importar cuan sucio, pulgoso o enfermo se encontrara. Se acompañaron durante toda la noche, pero a la mañana siguiente, cuando despertó vio al pequeñín hecho bolita en su almohada, se quedó sentada en un costado de la cama y lo contempló pensando: “¿por qué la veces la vida tiene que ser tan dura y triste?”. El gato abrió los ojos y dio un gran bostezo, Katy se levantó, se puso encima del camisón una sudadera con unos cuantos hoyos en la tela y fue directamente a la cocina a ver si había algo de leche para darle al gato.
Sin poder hacer a un lado su naturaleza, el gato se levantó a inspeccionar el lugar, olfateó cada rincón, inspeccionó cada objeto de la vivienda, cuando de pronto escuchó el azote de una puerta y sin pensarlo dos veces se colocó de bajo de la mesa.
-¡Catalina!, ¡Catalina! –era la voz de su hermano.
-¡Estoy en el baño! –gritó la niña.
Era Pedro el que había llegado. Hermano mayor por diez años, mano derecha del encargado de la sección de plásticos del tiradero. Todos los que vivían en esa pequeña ciudad de basura, sabían que Pedro tenía un grave problema con las adicciones, una noche su padre lo corrió a los dieciséis años cuando se percató que había robado todo el dinero de una colecta de puro cobre –los metales son lo más codiciado entre los pepenadores-. Por el momento vivía con unos amigos que también trabajaban recolectando todo lo que llegaba de plástico.
-¿Qué haces aquí, Pedro? –preguntó la niña angustiada.
-Nada, nada, sólo venía a ver qué pedo, ¿y mi jefe, ónde anda?
-Trabajando, yo en un rato más me voy con él.
-Órale, órale, pues está bien, ¡qué morrita tan chambeadora!, je, je, je, –dijo dándole unas palmadas en la espalda-.
-¿Qué quieres? Tú no viniste a ver cómo estoy, tú traes algo.
-¡Uhh, carnala, no mames!, uno viene en buen pedo y ve. Pero está bien, no te voy a meter en pedos con mi jefe, ya me voy, nomás vine, a saludar a la familia. ¿Por qué no te vas a trabajar conmigo? El papel no es bisne. Tú hazme caso, yo sé lo que te digo. ¡La lana está en el plástico!
-¡Ay, ya vas a empezar! No puedo dejar a mi papá solo, además ¿tú que?, tú ya te fuiste, yo tengo que aguantarlo, ¿tú crees que va dejar que me vaya?, ¿quién le lava y le hace de comer? Si no es tan fácil. A ti todo se te hace bien fácil.
-¡Éjele!, ¿qué es esto?, tonchi, tonchi, psss, psss, ven gatito, ven… morra, te va ir como en feria si mi jefe ve animales en la casa, ya viste cómo nos fue la otra vez cuando metimos al perro… tonchi, tonchi… ¡Ven pinche gato!
El gato con toda la desconfianza que sentía hacia los humanos por los maltratos que había recibido, se alejó de Pedro y corrió al cuarto de la niña a esconderse. Pedro se fue y Katy se puso a limpiar la casa para después ir con la señora que recolectaba todo el producto en “buen estado” que venía del mercado de abastos, tenía que hacer algo de comer.
Terminaba de lavar los trastes cuando se acordó de aquél dinero que estaba en la vasija encima del refrigerador, reaccionó rápidamente y checó que estuviera todo en orden, ¡Nooo!, ¡pinche Pedro, por qué me hace esto! ¿Por qué?, ¡¿por qué?! –dijo sollozando, mientras buscaba desesperadamente el dinero por toda la casa.
Se sentó en la orilla de su cama, y con la nariz constipada de tanto llorar, estuvo pensando por un rato en qué hacer, porque de seguro sería merecedora de una golpiza.
Se dieron las tres y media, y se abrió la puerta:
-¡Cata, ya llegué!, ¿qué hay pa’comer? ¡Tengo un chingo de hambre! (silencio...) ¡Contéstame, que, estás pendeja o qué!
-Hay frijoles –contestó casi silenciosa.
-¿Y lo que te había encargado, qué?, ¿andabas de huevona, verdad?
-No, ¡si limpié!, ¿qué, no se ve?
-Si limpié… mmmhh, y qué más hiciste de comer.
-Sólo hay frijoles, porque no tenía dinero.
-¿Qué?, ¿en dónde está el dinero que te dejé?
-Se lo llevó Pedro.
-¡Hija de la chingada! ¿Por qué chingados dejaste que ese cabrón entrara?, ¿cuántas veces te lo tengo que decir?, ¡¿Cuantas?! ¡Eres una pendeja!
-Apá, es que estaba en el baño cuando él ya había entrado a la casa, pensé que eras tú y cuando salí me di cuenta que era Pedro. No me di cuenta que lo había tomado, hasta que me iba ir con doña Trini, en serio.
-¡¡Excusas!! ¡Puras excusas!-. Gritó enfurecido y la cogió del brazo dándole tremenda bofetada. Katy llorando le gritó que ella no tenía la culpa, que había hecho todo lo posible para que su hermano no se llevara el dinero. Pero lo único que lograba era enfurecerlo más. Pero la situación empeoró cuando después de haberla golpeado, entró a su habitación y la vio llorando en su cama con el gato.
-¿Qué chingados es esto? ¿Otra vez con tus putos animales? ¿Qué no entiendes, que no me gustan? ¡Ay, ya estoy harto de tus pendejadas!
-Pero, es que ayer estaba lloviendo muy fuerte y me dio mucha lástima ver que se estaba mojando- dijo sollozando.
-¡Y eso a mí qué me importa! Además, lástima debería darte a ti, por ser una pinche huevona buena para nada, ¿crees que me causa mucha gracia tener que mantener puros huevones? –refunfuñaba mientras cogía al gato del lomo y lo arrojaba por la puerta a la calle.
-¡Nooo! ¿Por qué haces eso?, ¡no te hace nada!
-Y si vuelvo a ver este gato aquí, se los va cargar la chingada… ¡a los dos!, ¿me escuchaste?
Después de aquel incidente, Katy no volvió a saber nada del pequeño gato. Pasó el tiempo, y Gato creció en alguna parte del basurero alimentándose de lo que encontraba. Un buen día volvió a aparecer en la ventana de Katy. Fue una tarde en la que ella estaba sola y al entrar a su habitación, vio un gato negro sentado en la orilla de la ventana.
Comenzó a dejar la ventana abierta para que Gato entrara cuando él quisiera. Se dio una relación muy extraña, todas las noches dormía con ella, pero por las mañanas era rigurosamente sacado por la ventana, antes de que fuera interceptado por el padre de Katy.
Así pasaron los días, hasta que Gato entendió que tenía que salir, y justo cuando la niña despertaba, él ya había desaparecido. El tiempo transcurrió y Katy para ese entonces ya tenía catorce años. Gato ya era enorme y hermoso, prácticamente todo seguía igual, a su edad seguía sin estudiar, trabajaba todavía en la recolecta de papel y cuidaba de la casa y su padre.
Una noche estaba realmente cansada y se fue a dormir temprano, pero era viernes, y como era rutina, esa noche llegó su padre ebrio como a eso de las 12 de la noche con dos amigos y siguieron bebiendo en un intento de sala -improvisando con cuanta artefacto había encontrado en la basura-. Estaban sentados, bebiendo, hablando, riendo, todo era parte de la rutina, pero en eso el padre de Katy se acordó de su difunta esposa y sus ánimos empezaron a bajar. Desde la muerte de su esposa no se volvió a casar, tenía una que otra mujer por ahí, pero nada se concretó.
-Y tu mujercita, ¿On tá? –le preguntó Ramiro.
-Creo que está dormida.
-Pos yo ya mero te empiezo a decir cuñao, ja, ja, ja, ja, digo, pues ya esta en la edad de merecer, o por lo menos arrejuntarse. Mira, no lo veas tan jodido, igual y Susanita se te fue, pero pues ahí tienes a la Katy, que es bien chambeadora.
-Oye cabrón, y nunca has pensado en, pos... tu sabes güey. –comentó intrigosamente el otro amigo.
-¡Cómo crees, pendejo!, ¿Cómo me la voy a coger?, estas enfermo, cabrón, ya ni la chingas.
-Ja, ja, ja, ja, pinche Pepe, eres un cabrón- se río Ramiro por el comentario.
-¡Ohh, pues! Si no quieren, pos no me hagan caso, total ya ando pedo –contestó mientras se acomodaba en la silla tambaleándose.
Pasadas las horas, Ramiro y Pepe se fueron de la casa. El padre de Katy quedó inconsciente sobre la mesa. De pronto despertó, se tambaleó hacia el refrigerador a destapar otra cerveza, dio tragos pronunciados y se volvió a sentar quedando de frente a la puerta de la habitación de su hija. Estuvo inmóvil por un buen rato mirando fijamente la cortina que fungía de puerta. Seguía ebrio. Pensaba en lo cansado que se sentía, no tenía ganas de despertar mañana... ¿Para qué?, si todo va seguir igual.
Empezó a escuchar los comentarios de Pepe como si se hubiera quedado el eco rebotando en su cabeza, cuando de pronto escuchó ruidos en el cuarto de su hija. Se levantó de la silla y aventó la cortina-puerta dejando que la luz de la sala alumbrara el cuarto, se dirigió hacia el catre donde dormía la niña, se acostó a un lado de ella y la abrazó. Después comenzó a descubrirle la playera que usaba de pijama.
Catalina, Sintió que alguien la estaba tocando, se despertó asustada, pero inmediatamente su padre le tapó la boca con una mano, y con la otra, intentó desabrochar su bragueta. Ella se movía desesperada, sus gritos sólo se resumían a simples gemidos, todo esfuerzo era en vano, alzó una mano por debajo del catre intentando buscar algo con que golpear a su padre, y sin querer testereó la caja de Gato.
El gato se despertó, escuchó que había mucho movimiento arriba, por lo que salió de su caja de cartón y vio que un bulto gigantesco jadeaba encima de Katy. El gato se asustó y brincó a una cómoda que estaba de lado de la cama y empezó a maullar fuertemente.
-¡¿Qué chingados fue eso?! –gritó enloquecido aquel hombre. Se levantó de la cama y al prender la luz, vio al gato enfurecido.
-¿Has tenido a ese animalejo todo este tiempo? –le gritó el padre a Katy, mientras ésta lloraba al subir sus pantaletas.
-¡Contesta cuando te hable! –le dijo lanzándole una bofetada.
Gato le brincó encima clavando sus garras en la espalda, el sujeto cogió al felino del lomo y después de arrancarlo de su ropa, lo aventó contra una de las paredes; se abalanzó contra Katy descargando toda su furia… golpeó, gritó, lloró, escupió y la jaloneó del cabello.
Se acomodó el pantalón, se dirigió al refrigerador por otra cerveza y salió de la casa. La niña quedó tirada en el suelo, llorando se arrastró por el cuarto hasta donde estaba Gato, el minino tenía sangre en la boca al igual que ella. Katy lo abrazó y lo acarició mientras él respiraba rápidamente. Gato volteó a verla y suspiró. Pero fue en ese profundo suspiro cuando dejó el cuarto de la niña, y ella agradecida por la dulce ternura que sólo un animal pudo darle, lo besó en su boquita, a pesar de que ya había dejado de existir.
Katy se dejó caer contra el suelo y quedando boca arriba vio el techo de lámina y cartón, dijo sollozando: ¡Déjenme ser libre!, ¡ya no puedo!, ¡ya no quiero!... Lloró hasta que ya no pudo, estaba totalmente cansada y adolorida, a los pocos minutos comenzó a sentir algo de sueño, cerró los ojos pero algo dentro de ella comenzó a desprenderse poco a poco de su cuerpo. Primero se le fueron entumeciendo las piernas, después los brazos, el cuello y al final quedó inconsciente.
Abrió los ojos creyendo que ya había muerto, que estaba en otro lugar. Miró a su alrededor y su cuarto seguía igual pero diferente, se desilusionó pensando que todo había sido un sueño, que sólo se había quedado dormida. Se levantó y después de sacudir su cabeza como si se hubiese mareado, observó que todo se veía más grande, tampoco sentía el dolor de los golpes, los colores se veían extraños y mucho más brillantes, su vista abarcaba muchas más cosas que lo común, como si su ojo se hubiese alargado. Caminó hacia el catre metiéndose debajo de él, miraba el pavimento lleno de polvo y con algunos tiliches que creía perdidos, permaneció ahí por un buen rato, contemplando y pensando.
Por fin se animó a salir, miró toda la habitación y dio un pequeño recorrido, a un costado de la cómoda vio un cuerpo tirado, se dirigió hacia él, olfateó el rostro, lamió un poco de la sangre que había corrido por la nariz y una de las mejillas, se dio la media vuelta, y se escapó por la ventana.
rp

lunes, 2 de marzo de 2009

Después de la última vez que te vi, no sé aún si sigues, después de tanto Lynch, abriendo la puerta de tu cuarto en un plano que se imprime irrepetiblemente, -así como yo caí de las escaleras este fin de semana-. Eso es lo que creo que te ha dejado la sensación, la terrible y despiadada sensación de estar manco. Y de una manera conjugar como grito desesperado, que te ayude a escribir, cuando sabes que no lo necesitas. No necesitas esa ayuda, pero tal vez es tu terrible e inexistente paz, que siempre me inyectas; la que no te permite escribir, la que te tiene atado de manos. Tal vez soy yo que en la última charla raptó a tu musa. Y debo confesar que no pediré rescate, porque simplementeNO VOY A REGRESARLAAhora, pienso que una copa al año de vino, acompañada de pay de queso, no es suficiente, una visita al Ex Convento al año no es suficiente, tan poca dosis de ambos para ambos y para el restoNO ES SUFICIENTEY llego aquí, a este rincón virtual de la no existencia a darme cuenta de que escribes, sin tu musa, sin mí y sin copa de vino tinto en mano, llego para darme cuenta de que no mueres nunca y que estás en todas partes. El otro día me preguntaron si me tatuaría en el brazo la Galatea de las Esferas, y lo pensé más de dos veces. Tengo ya días, prendiendo una vela, al lado de esa semilla-flor que no pierde forma, se conserva eterna para aparecer siempre al final de la fuente de la vida. Y es allí en la oscuridad, por la bendita luz que se filtra desde la ventana, que se ven los relojes blandos enmarcando mi cabecera.Es cuando pido, a no sé quién, que quiero volver a casa y recuerdo que ya no tengo zapatillas rojas, las vendí para venir acá –tan lejos-, odio el amarillo y dudo que el presupuesto de la nación tenga contemplado pintar la carretera Monterrey-Guadalajara de tal color. Así que sólo me queda, pedir al hada de mi guarda, que se deje de estar jugando a las pesadillas y me devuelva a todo lo que no estaba bien, pero cómo extraño.Tal vez así, con la acupuntura precisa de tu inexistente paz, por lo menos una vez a la semana precopa al desquicie, o tan sólo café antes de una breve visita al CINEFORO, para deleitarnos con un acento extranjero, para ver como unos más extraños que nosotros, se atreven a cuestionar nuestros zapatos. Y compartir muchas paletas TUTSI después de una posada, para ir a parar a dónde un tránsito y no puedas encender el auto y entiendas, y sólo entiendas que nadie te tiene atado, que sí puedes encender el auto, que no necesitas ayuda, que tu inexistente paz, es un veneno que da vida a muchos, tal vez tan sólo falta que logres formular un antídoto perfecto para la sobredosis que manejas.
rp
.P.D. No soy de piedra, no he vuelto a nadie piedra, maldita sea la Medusa que nos vuelva piedra, pero más maldito es el ser humano que por libre albedrío optó por ser piedra.
rp
Un artista sin musa es un ser sensato,
una musa sin artista no puede existir.
rp
Lo más intenso del exhibicionismo es que como persona se pierde el misticismo, provoca el morbo en terceros y no queda más remedio que inventarse otra cara para compartir en la intimidad.
rp

maria

Sale sola de noche María, pena por la ciudad, recorriendo las calles que un dia negó besos en la oscuridad. Y se nubla la vista María, porque duele recordar que los besados negados María, nunca mas regresarán. En las noches por ese camino, algo extraño puede pasar, al sentir en los labios del frío, de otros labios que no verás. Es María quien pena en las calles y debajo de un farol roba besos y vida a la gente, mientras ella yace en un cajón. María bonita, María marchita..
cafe tacvba
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Aquel día en la noche, traté de saber que era exactamente lo que pasaba por la cabeza de María, el porqué de pronto decidió entregarse a esa obesidad terrible. A veces se tiene tanto miedo de ser uno mismo, que nos hacemos de una obligada deformidad para pasar desapercibidos del todo.Pero María tenía mucha tristeza acumulada en la mirada, mucho alcohol en el vaso para fingir estar tan borracha y muchos millones pudriéndose en el banco. Decía muy convencida –para ella y para los demás- que la mejor edad son los treinta y luego se quedó muy callada. Defendió los productos orgánicos. Sobre los productos libres de compuestos químicos dañinos, preguntó mi opinión y comenté que la química es química y que nadie se salva a las reacciones. Pensó que le daba la razón –no era así- pero su fingir etílico le iba muy bien.Me habló de él, con una nostalgia de cambio de continente. Es guapo, comenté, no sólo era guapo puntualizó, es muy talentoso. No he visto nada de su obra, no sabría decirte, fue cuando supe que ente las mismas “amigas” se estorbaban a sobremanera.Pero María lo tiene todo, un apellido, un estudio y estudios, una cara bonita y cuentas millonarias; inteligencia, carisma. Tal vez se esconde en esa obesidad porque es una huérfana que sabe que lo peor no es la ausencia de los padres, ni la muerte, ni el escándalo cómo gritó aquella tarde la tía Susy… parece ser que lo peor es ser todo, tener todo y aún así, no arriesgar por el amor.
rp
When you were here before, Couldn't look you in the eyeYou're just like an angel, Your skin makes me cryYou float like a featherIn a beautiful worldI wish I was specialYou're so fucking specialBut I'm a creep, I'm a weirdoWhat the hell am I doin' here?I don't belong hereI don't care if it hurts, I wanna have controlI want a perfect body I want a perfect soulI want you to notice when I'm not aroundYou're so fucking specialI wish I was specialBut I'm a creepI'm a weirdoWhat the hell am I doin' here?I don't belong here, ohhhh, ohhhhShe's running out the doorShe's running outShe run run run run...run...Whatever makes you happyWhatever you wantYou're so fucking specialI wish I was specialBut I'm a creep, I'm a weirdoWhat the hell am I doin' here?I don't belong hereI don't belong here...
radiohed
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Después de la larga carrera en medicina, quedaban menos amigos. Sólo el típico que se parecía tanto a él y lo acompañaba a todas las fiestas. Sabía que se estaba quedando solo y no le importaba. Sus fines de semana y descansos los invertía en ver películas en compañía de su perrita artrítica, los años la estaban matando.En su mente y en sus sueños las cosas cada vez estaban más perturbadas. La obsesión por conocer el cuerpo humano como ningún otro galeno, lo había llevado de manera incontenible a una lista de prácticas fuera de lo común.En uno de sus extraños trances en el anfiteatro se descubrió oliendo un cadáver, tan de cerca e íntimamente que no recordaba con claridad si había deducido el sabor de la piel por el olfato o realmente lo había degustado.Cuando se sometía a tiempos prolongados en sus estudios anatómicos la ansiedad por comer cereal con leche era desesperante. Tiempo después, encontró uno de los cuentos que había escrito, donde a detalle narraba como mataba a una de sus novias, para tres paginas después descubrirse necrofílico de closet.Desde entonces evita el contacto humano para caer en tentaciones.
rp

martes, 24 de febrero de 2009

tristeza cambia el color de la mirada
siempre faltan tres meses para marzo
las luces se escurren ante mi ceguera
sonreír la mejor medicina contra el escándalo.
complicación cósmica de efecto murciélago
un sonido urbano que me sumerge
paso a paso
me adolece tu cordura estéril
sonrisa botóxica,
martini en mano
fundida migradamente
en los labios de otro extraño..
rp

sábado, 21 de febrero de 2009

Duermes en el fondo de tu inconsciencia
tarea de comprender lo inexplicable
palmo a segundo tu frágil demencia
saberme en el resquicio inconsolable.
Inventarme los signos a toda la ausencia
llamarle esperanza, una estúpida condena
tajo a destazo los estigmas de tu nombre
sangre a cuentagotas un insípido goce.
Sigilo coherencia de tanta inmundicia
el humo del cigarro para suplir caricias
mi insana precopa al garrafal de vino
beberme la soledad en el té de las cinco.
Teñirse las raíces
fingir- no- tener- frío…
A mí de ti desmesurada carencia,
saberme, ahora, demente en potencia
no renegar la cruel certeza
de tus labios lujuria de tanta incoherencia.
rp
el cadáver que te estorba en la maleta
la sombra que te ata a la humanidad
lo que no me confiere en el baúl de tus recuerdos.
oxidación que día a día te consume,
el estado de putrefacción simulada
para huir de todo lo convencional.
lúgubre la sombra de los parpados
hostil el trato al prójimo
soledad puntual en cada taza de café
un veneno estelar que no cabe en el cosmos.
perdón por tanto
yo no sabía que encima cargas al hombro
una madre enamorada –de ti-
un hijo boca que alimentar
esposa cartera histérica sin llenar
y el odio al hombre con el que compartes mala genética.
rp
Me tapé el cerebro dos veces
antes de permitirme tanta oscuridad
lo intentéla multitud fue testigo.
Repudié mi condición humana
más que mi afección al maquillaje
me largue los labios
y endose el deseo al portador.
Me tapé el cerebro dos veces
antes de abandonar la posteridad
lo intenté –lo juro-
Prostituí los sueños
aposté la barata inocencia
no necesité testigos
el espejo era suficiente para levantar acta
lo suficientemente frío y calculador
para saber que el reflejo, no correspondía a la firma.
rp

viernes, 20 de febrero de 2009

despues

Después de la Muerte en busca de carne,
Después de las mañanas frías con la Luna aún en la ventana
Luego de los escalofríos, los sudores y el vomito
Después de oírte gritar...

Las alucinaciones, la droga, el sexo
Después de vivir el tiempo sin reloj
Mordidas, los arañazos en la pared, la sangre

Después un cuerpo desnudo y solo en la habitación
Un rostro sin ojos, sin oídos, sin brazos

La muerte implorando piedad

Después el silencio

Después de Sodoma y Gomorra
Después de Sade
La poesía muerta de Panero

La Hoguera, los cuentos, la locura
La guillotina, los versos, las brujas
Hitler, Chernobyl, tú

Después nada
Se aproxima la resurrección
Después de las Agujas, los clavos...

Quien levante el proximo muro
será para enterrarse vivo.
rp.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Las 00:00hrs. Estaba harto, se había quitado el saco. Fumaba. Seguía esperándola. Cuando terminó el cigarro número veinte, observaba como a cuentagotas se escurrían los segundos del reloj, podía sentir como cada uno de ellos se colgaban desde sus patillas para provocarle una jaqueca y una ansiedad terrible.Prendió el televisor y abuso del “zapping” como cualquier mortal promedio de tercer mundo. Sintió asco, volteó a ver el librero y lo descubrió repleto de corazones a sangre espesa. Observó como la teoría de objetos blandos se había apoderado de su colección de dvds de arte. Prendió otro cigarro de la reserva especial que le había dejado su compañero hippie.Abrió la computadora se sirvió un poco de “whiskey”, siempre presumió ser un bebedor social, no le gustaba tomar solo, pero tenía un tiempo que las ansias eran tantas que no podía dejar de tomar algunos tragos mientras la esperaba.Las cuatro horas. Se encontraba medio borracho, pacheco, casi dormido en el sillón, pensó en ir a la cama, pero los deseos de hablar con ella eran superiores a su hastío; la ansiedad se había tornado en una especie de nostalgia sin lugar, de rabia desmesurada e impotencia colérica.frustrada.Escucho el ruido de un llavero. Las llaves que siempre hacían tanto escándalo cuando entraba a casa, porque aunque sólo contaba con una llave, su llavero era un manojo de amuletos, regalos de sus otros amantes, parecía algo así como una ofrenda a santo de pueblo con un toque “vintage”. Aunque la puerta estaba abierta, siempre creativa, entró por la ventana de la sala. Hermosa como siempre. Con un brillo en la piel y en la ropa parecido al de una aparición de película. Completamente irreal, vestida de blanco, con una bufanda de hilos plata, teñido el cabello de negro.-¿Eres tú?- Sí la misma de todas las noches, sólo que hoy me retrase, me tope con un pintor, se me hizo tarde.- Lo bueno es que llegaste, pensé que no vendrías –un tanto celoso-- Siempre se me hace tarde, procuro la tardanza porque te ves tan guapo con esa carita ansiosa y las ojeras le dan cierto aire romántico a tus ojos verdes; si no logro ese efecto en ti no me inspira venir para hacerte sufrir un poco, -rió descarada-- ¿Terminarás de contarme la historia?-¿Cuál la de la musa y el mediocre que no daba un paso sin ella?-Sí.- Mmmm ¿En qué nos quedamos? No quiero que tardes tanto en escribir, no es dictado.Se acercó hacia él y le dio un beso en la boca. El temblaba. Lo abrazó. Se sentó en sus piernas, lo vio a los ojos, pasó un dedo por sus ojeras. Sacó de su bolsa un martini, le dio un par de tragos.Terminó de contarle la historia, él se apresuró lo más que pudo para captar todas las palabras, las pausas, el sentimiento displicente con el que ella contaba la historia, su no pasión por el relato, la indiferencia. A lo largo de esa historia él logró captar como ella también sufría la falta de creatividad de ambos en los últimos años, el constante esfuerzo porque no muriera la relación: fue un caso perdido para los dos.Dejó el teclado y terminó la escritura en taquigrafía. Para después quedarse dormido. Ella fue a buscar una manta para taparlo y se dio un baño antes de partir.-¿Crees que se venda bien? –preguntó cuando escucho el ruido de las llaves antes de que abandonara el departamento.-No lo sé, no me importa, sé que la forma es buena pero el fondo tal vez no sea tan ameno.- ¿Qué titulo le pondrías?- Si la firmas con mi nombre, le pondría “Épica.Proeza”. Si la firmas con tu nombre, simplemente “Autobiografía”.- ¿Por qué te volviste tan cruel conmigo?-¡Tchao querido! El pintor me espera, por favor no me esperes a medio dormir, mejor espérame mínimo con un tema de conversación y un par de martinis.Lo beso, la vio a los ojos antes de que cruzara la puerta. Observó que su cabello había cambiado de color otra vez. Había amanecido rubio cenizo.
rp
Entre el vapor te voy buscandoY hay una luz que va brillandoEntre el cielo y el hielo,ahí estas flotandoInmenso voy de entre las mentesque van a estarDeseando verte, y así eres túTus ojos son la puerta,que bien desee abrirNo se ve la luz, si bien, si malHay ruido bajo la cama otra vezay! no los llames por favorNo te puedo decir quien soyay! no los llames por favorNo te puedo decir quien soySaliste de la costraY ni siquiera sientes soledadLa sal se esta incrustandoEntre más se lo que ya no hayY a veces vale la pena ya voltearSolo dime que, la brisa ya no llegaríaDespués de turquesa no estáay! no los llames por favorNo te puedo decir quien soyay! no los llames por favorFavor ,no los llamesay! no los llames por favorY estoy que me carga el sueñoY estoy que me carga el sueñoay! no los llames por favoray! no los llames por favor.
(porter)








25 de Octubre de 2008




Se hacía tarde, cómo últimamente siempre se hace tarde. Una de las amigas la esperaba para pasar a por ella en la estación del metro. Sedada por su narcolepsia habitual, prendió un cigarro y vio a la ventana. El cerro que desde toda la ciudad le anuncia que estaba lejos de casa. Pero no tenía más tiempo para nostalgias y cursilerías, le dio dos toques al cigarro, corrió al reproductor de música, Daft Punk para acelerar los ritmos. Se metió a bañar con calma, total no era como que el mundo se terminaría si ella llegaba tarde a casa de la amiga, para maquillarla en el típico precopeo.Tomó los zapatos, los mallones y buscaba una de las blusas que había traído de su último viaje, buscó, revolvió y volvió a buscar: las gavetas, los compartimientos del closet, gancho a gancho la ropa colgada, por debajo de los sacos y nada. No logró encontrar la ya mencionada blusa que había traído en su último viaje.La amiga marcó una última vez desesperada, no puedo estar aquí esperándote, ya es tarde tengo que ir a mi casa. No importaba era casi un capricho que debía de encontrar esa blusa antes de partir, sintió miedo, alguien le estaba cambiando las cosas de lugar. Salió al balcón encendió otro cigarro, esta vez sí lo terminó por completo, respiró profundo y el disco paró después de tocar la última canción.De nuevo se metió al departamento y vació el closet, las gavetas y cualquier rincón posible dónde hubiera ropa, buscó en las maletas. Nada. No la encontró, sólo quedaba por registrar una bolsa negra sobre el closet, pensó en hacerlo cuando un olor a sangre fresca le invadió la nariz. Sangre. Olor sangre, sangre si bien no fresca, sí, la que suele emanar de la carne recién cortada. Buscó lógica al mal olor; no encontró nada, sólo aquella bolsa negra. Sabía que dentro de aquella bolsa negra había guardado un cobertor, pero la forma era distinta, sintió terror, fue a la cocina bebió un poco de agua. Volvió a la recamara.La intensidad del olor aumentó, el miedo y la exaltación no le dieron el valor de buscar en la bolsa negra. Marcó a su amiga pidiendo asilo para quedarse aquella noche en su casa. No quería estar en el departamento. Una idea invadió su mente: el olor a sangre dentro de un closet, no puede ser más que el cadáver de una musa destazada.¿Cómo le explicaría a su roomie?, ¿Cómo ocultaría los restos y justificaría las manchas de sangre en el resto de la ropa? Mil cómos vinieron a su mente. ¿Cómo había cambiado de armario el cadáver de la musa? No habría un culpable directo. Pero no podría explicar que ella no era la asesina.Pensó en abandonar los restos en la plaza, frente a su casa; pero sabía que tal vez los niños EMO la encontrarían y podrían hacer un zoombie de ella; hacerla confesar. Temió por ella misma, por la musa muerta, por las explicaciones que no quería dar, temió por él, por el verdadero asesino que tras viaje y visita, había dejado aquel regalo. Lo odio tanto por un momento y después con una sonrisa en el rostro, -en pleno trance histérico- justifico aquel asesinato como uno de los más románticos.Todo es un mal viaje, pensó, no puede de pronto el mundo de quimeras y duendes apoderase del control de mi vida, quiero una vida lejos de eso. Todo estará bien, todo estará bien. Se repetía. Terminó de hacer la maleta, hizo un par de llamadas más. Se lavó la cara, tomó su bolso, la maleta. Regresó a la recámara por los cigarros. En la cabecera estaba el hada. La vio, la levantó y le dijo al oído: Sabes perfecto que estas cosas no me gustan, que trato de vivir una vida alejada de ustedes desde aquella tarde de lluvia dónde corrió mucha sangre tras el grito de uno de los duendes. Déjenme en paz. Yo no los molesto. Pasó una mano por su cabello le dio un beso en la mejilla y la sentó de nuevo en su base de luna y estrellas.Al día siguiente el olor había desaparecido, durmió tranquila aquella noche. Se comunicó con él, le contó lo sucedido. El rió muchas veces y dijo que haría las aclaraciones correspondientes para que no pasara de nuevo. Ella sólo recalcó, que quiere una vida lejos de la magia, juegos mentales y alucinaciones.En el fondo sabe que cada día que pasa hay más preguntas que sólo con ellos podrá resolver. Mientras los tiempos se cumplan, seguirá fingiendo que es una persona normal, porque sólo eso queda para poder sobrevivir: fingir que se es normal.
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.PD. La blusa apareció el día 02 de Noviembre de 2008
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El típico y no logrado buen camino:el que te marca una sociedad por sano prestigio.Te viste de novia antes de los veinticinco.Jurar para toda la vida acostarte con el mismo tipo.El buen camino que por recto y luminoso:no tiene bifurcaciones a armarios o cuartos oscuros exige una familia, una iglesia,todo firmado en contratos absurdos.Un camino de bienes mancomunados, separados o repartidos No se supone una blanda existencia de falos prohibidos. La santa es santísima y a la puta no se le nombra con el respeto debido. Un buen camino que nadie se molestó por pintar de amarillo: todo mundo por mandato medieval lo supone sin reserva de olvido.Negados por completo que a lo largo de ese tradicional camino existen puertas, portales y jardines secretos, que son como madrigueras de conejo dónde las realidades paralelas, perpendiculares o simplemente circunferencias mal trazadas nos enseñan maneras de vivir que por no convencionales llamamos raras y uno ya de entro de ellas sólo ruega a palabra descarada que después de lo raro venga algo bizarro para pasarla muy bien.
rp
Si al final del camino te das cuenta que no soy tan fascinante, no soy tan amable, ni tan llevable, no soportable y en colmo: ronco al dormir. Si sólo te queda verme la invalidez con fastidio, la torpeza con hastío y no vuelves a llamarme con diminutivos.
Prefieres soledad…Sólo es el principio del final, llamarla separación, saludo mental; es una insana tortura la convivencia a fuerza de pan, de contratos, de críos, de miedo y sexo.
rp

negacion

Ahora desde otra metrópli, negada como siempre, instalada en el drama como ya es costumbre, me encuentro. No se puede tener todo en esta vida, siempre ha sido una “buena” moraleja –insisto las odio por castigadoras- son mitos de abuelas y consuelo de tontos, para mi gusto. Pero a veces tan reales, que ya no sé qué pensar. Negada y hablo de la negación porque en eso se volvió mi existencia: un ser negado a tantas cosas, sobre todo de manera interior vivía negada a crecer, a aceptar la realidad, negada a la propia negación con tintes de un sí.Ahora –después del drama, gracias de nuevo- estoy acá, en una ciudad que no me encanta, con un clima que pocos desean en la vida, lejos de mi familia, mi perrita y mis amigos. Siendo sólo la de afuera.
rp

coincidencia vs diferencias

Las diferencias, los equilibrios (químicos entre dos fases), el surrealismo. Es lo que hacen mi vida. Las diferencias y esperar la diferencia de mi vida, al contrario de Anna de los amantes del círculo polar, que esperaba la coincidencia de su vida, yo espero la diferencia de mi vida (si lo repito para darle énfasis a la idea, pero no quedó bien). El equilibrio, no sé porque ando con esa idea pero todo termina siendo un equilibrio en mi mente, el cómo una fase de mayor concentración ocupa o okupa el lugar de una fase de menor concentración. Sólo espero no contaminar tanto y espero que las próximas contaminaciones sean más constructivas. Y el surrealismo, que te puedo decir: mi vida en sueños sigue siendo lo más fascinante, el otro día viaje a Querétaro para conocer a Carbonell, mi compañero de asiento en el Tren-Camión era mi amado y perdido maestro de literatura. Descubrí que mi gusto-físico hacia un hombre se basa en él. Platicamos todo el camino de tantas cosas y me entendía tan bien, reímos tanto, discutimos sobre arquitectura, me hizo el día saber que pude estar con él. Creo fiel y firmemente en la convivencia en sueños.
rp

martes, 17 de febrero de 2009

De las teorías y las ausencias,de las verdades y lo que ignoro,de lo que expreso y realmente siento...
Siempre me pregunto:¿Por qué entre contrastes y equilibrio:
vagamos y me disperso?
´rp
Ahora no es la boca, no es mi altar,
no es el ego ni las alucinaciones,
son las palabras que me he tragado:las que no me permiten
¡No me soportan!
las que tengo que escupir por bastardas…
Porque todo el día me molestan
para que las plasme de manera primitiva
en un teclado, en una servilleta de café,
en mi agenda, en el ticket de ayer…
En dónde sea mientras ya no me molesten
y me hagan parecer una loca posesa,
dónde sea mientras ya no me lastimen
y puedan a otros: perturbar neuronas,
confundir mentes, arrancar sonrisas
y transformar espacios que no vuelven,
nunca vuelven, a ser los mismos.
rp
Arrancando poco a poco la huella digital
el extranjero que no volvió al lugar de partida
la tierra prometida, la misma patria que a bien se despojó.
Imágenes deslavadas, cocaína miel para el té de las seis,
nostalgias sin sabor y olor, memoria reseca por olvido constantela visión nublada, un fantasma, judío errante, adán y eva todavía.
Al ser extraordinario de los ojos claros, cada hora le cuesta inmunodeficiencia
pertenece a una cruel y patética estadística, castigo divino de perversas parafilias.
rp
Quién te dijo que el negro por malo?
¿sociedad, prohibió el placer por basto?
No trazo por bastardo el triste camino
dibujo la condena firmada con exilio.
Exhorto indicativo tu olvido inmedia
tocada decisión apunta enfermo cadalso.
Corazón líquido inundo tu consciencia
contra hermética tu sentir displicencia,
¿alcanzan para más dos pesos de culpa?
tu corazón maniquí exento de astucia.
rp
Falacia patética, rostro colapsado por la mentira
aliteración de rosas dulces, promesas rotas
onomatopeya sorda de un llanto olvidado
un paro en seco de la histeria…
Necrosis en rojo, de fragmenta cada vena.
Drama triangular para un rebote neurótico
amarillo colérico, virus letal, acido viaje a tus labios.
Tú no estás.
No eres tú.
Tú más, ¡no!
En este círculo vicioso:
falacia patética,
rostro de mentira
rosas rotas, guardadas en un cajón
ese llanto ahogado, seco el intelecto.
Rojo después de tu muerte,
fractal dramático de penas interminables.
Tú no estás.
No eres tú.
Tú- más-no.
Ira desencajada de una marioneta triste
falacia patética, aliteración de piernas bien abiertas,
de tanto rojo el rosa se añejó
y todos brindaron con ese vino seco
ahogados en su propia muerte, todo comenzó…
Tú te vas,
-te largo al olvido-
No eras, más, tú.
Era yo en un reflejo interminable.
rp
Vagando por la nada entró a una casa pequeña,
todo proporcional al corazón seco que le quedó.
Permaneció inmóvil muchos días, después del llanto,
al ver los elefantes de largas patas pasar por la ventana.
Confeso sus pecados y los de él también,
pidió la bendición para las dos tumbas antes de morir.
Yace en palidez total al lado de una cripta vacía
espera resucitar en el país de los muertos,
que alguien ocupe aquél cajón,
o que todo arda en el infierno.
rp
Tú y yo arcoiris,
sin olla de oro ni duende al final
fue rojo muchos años,
a mis otoños el verde de las grandes esperanzas
negro el rimel, la sonrisa y el resto de los veranos.
Rosa el atuendo, los días de nuestro amor
pero preferiste amarillo,
elección estúpida, siempre lo odié.
Celeste dibujando los sueños antes de dormir
faltó el violeta a los lutos por venir
anhele tornasol corriendo por las venas
invoqué resucitación de todos los males…
No quedó más que verte la cínica promesa en sepia
adornando portarretratos de mal gusto.
Tú y yo arcoiris
en planos inexistentes,
soledad
dulce paroxismo,
ácida adicción destruyendo todo al paso
el álamo que no le quedo historia.
Aquella casa vieja que nos vio la curiosidad con ternura
una ciudad llena de historias bajo cada pilar,
cada vaca
cada banca
calles llenas de pasos de vals,
y un inventario de recuerdos en tramite de olvidar.
Ahora
tu mano distante en cada sueño,
el campo magnético que existió entre nosotros cuándo ¡ya no!
me asfixiaba los pasos
con la misma fuerza que nos atrajo cuando solíamos un sí.
Tú y yo arcoiris
sin rojo, ni rosa, ni azulmonocromática displicencia
de recuerdos grises
lutos tristes,un viaje ácido con sentencia fatal.
rp
Duermes en el fondo de tu inconsciencia
tarea de comprender lo inexplicable
palmo a segundo tu frágil demencia
saberme en el resquicio inconsolable.
Inventarme los signos a toda la ausencia
llamarle esperanza, una estúpida condena
tajo a destazo los estigmas de tu nombre
sangre a cuentagotas un insípido goce.
Sigilo coherencia de tanta inmundicia
el humo del cigarro para suplir caricias
mi insana precopa al garrafal de vino
beberme la soledad en el té de las cinco.
Teñirse las raíces
fingir- no- tener- frío…
A mí de ti desmesurada carencia,
saberme, ahora, demente en potenciano renegar la cruel certeza
de tus labios lujuria de tanta incoherencia.
rp
el cadáver que te estorba en la maleta
la sombra que te ata a la humanidad
lo que no me confiere en el baúl de tus recuerdos.
oxidación que día a día te consume,
el estado de putrefacción simulada
para huir de todo lo convencional.
lúgubre la sombra de los parpados
hostil el trato al prójimo
soledad puntual en cada taza de café
un veneno estelar que no cabe en el cosmos.
perdón por tanto
yo no sabía que encima cargas al hombro
una madre enamorada –de ti-
un hijo boca que alimentar
esposa cartera histérica sin llenar
y el odio al hombre con el que compartes mala genética.
rp
Me tapé el cerebro dos veces
antes de permitirme tanta oscuridad
lo intentéla multitud fue testigo.
Repudié mi condición humana
más que mi afección al maquillaje
me largue los labios
y endose el deseo al portador.
Me tapé el cerebro dos veces
antes de abandonar la posteridad
lo intenté –lo juro-
Prostituí los sueños
aposté la barata inocenciano necesité testigos
el espejo era suficiente para levantar acta
lo suficientemente frío y calculador
para saber que el reflejo,
no correspondía a la firma.
rp

domingo, 8 de febrero de 2009


Un ataúd con ruedas es la cama a las cinco de la tarde. Huesos y flautas suenan en su oído a las cinco de la tarde. El toro ya mugía por su frente a las cinco de la tarde. El cuarto se irisaba de agonía a las cinco de la tarde. A lo lejos ya viene la gangrena a las cinco de la tarde. Trompa de lirio por las verdes ingles a las cinco de la tarde.

F.G.L

IRMA

Irma derrite
al calor de un vela
crayones de cera
para no dormir.
Sobre la hoja cae
un punto rosado
que echa alas
y esconde una pata
para bañarse
en un lago celeste
convertido en flamenco.
Un río de rojo
brota de un vértice
y delata la muerte
de un toro español.
Y crayones dorados
se deshacen al fuego
para formar sobre el techo
constelaciones
de lágrimas
luminosas.
El verde imprime
sobre la mesa
tréboles de cuatro hojas
que forman un lecho
que devora un cordero
de puro algodón.
Y los puntos negros
se transfiguran
con una capa y una hoz
para buscar a la madre
que ronca tendida
en la habitación de al lado.
Los hilos naranjas
llenaron de frutos
las hendijas
de la persiana
y en el aire se siente
intenso perfume de azahar.
Irma reserva
un crayón azul
para pintar al príncipe
que nunca encontró.
Con amarillo
dibuja tres soles
por miedo a que le falte luz
con plateado una luna
que cuelga con cuidado
en el picaporte de la puerta.
Ya casi es de día
Irma apaga de un soplo
la luz de la vela
y el bestiario que pintaron
las gotas de los crayones
se escurre por la pileta del baño.
R.P

domingo, 11 de enero de 2009

Es horrible la espera
Estar sentado, acostado, arrodillado,
Bajo la tenue luz de alguna lámpara,
A plena luz del día, bajo las sabanas,
A Oscuras

Con las manos en la nuca, en los muslos,
Entrelazadas, una ocupada en escribir y
la otra dibujando tu silueta en el aire

Yendo de un lugar a otro,
Dando vueltas como desesperado, mirar hacia la ventana, esperar que toquen la puerta, que suene el teléfono...

De incertidumbre, de nervios, de tristeza
De soledad y de angustia

Esperar, esperar
Por minutos, por horas, por días
Mi cara en el espejo
El tiempo burlándose de mí
De esta vejez prematura

Moviendo los pies
Pataleando en el piso
Viendo el reloj

La muerte asechando bajo la cama
Pesadillas, sudor y escalofríos
Estás en todo y no estás en nada

Es fatigante la espera
Jugar con las sombras de la habitación,
Tal vez te asomes tras las cortinas

Extrañar, moverse lento al fin
Comerse las uñas
Rascarse las partes
Satisfacerse uno sólo y seguir vacío

Esperarte, hacer de tu recuerdo lo sublime
Pensar que no hay nada en ti que este mal
Quererte aquí, Amarte ahora y a lo lejos

Esperar por ti, no es más que perecer
Desvanecerse poco a poco
Esperar por ti, es creer en la política,
Creer en la justicia y en la paz

Esperar por ti es agonizar y seguir vivo,
Revolcarme con la muerte,
Esperar por ti, es creer en los cuentos de hadas,
Creer en las buenas acciones, en los ovnis…

Puedo creer en los fantasmas, en el tuyo
En los monstros tras las paredes,
Llamando, repitiendo tu nombre

Esperar que vendrás un día
Aunque me encuentres loco
Hasta que no te reconozca

Quizá reconocerte en tu olor,
En tus ojos,
Tal vez cuando vengas
Decida seguir esperando
Esperar lo que ya no eres

Esperar por ti hasta que muera…


"No cabe duda que los poetas nunca pierden la Locura"

martes, 6 de enero de 2009

si me acoplo entre tus piernas....

Donde quieras
no me encuentras
si me encierro
entre tus piernas,
si me pierdo entre tus risas
y me acoplo en la cornisa
que me asoma a tu figura
resolviendo tu andadura...

Me despierto
y es contigo,
si me acuesto
no te tengo,
y me siento
tan herido
que me asusto
si no miro...
al océano eterno,
que separa el recuerdo,
mientras agasajas mis entrañas
con caricias de tus manos...

y el vacío
en que me encuentro...
siempre tan imbuído
no me permite ya verme
en otro tiempo
otro recuerdo
y es que hoy solo soy...
un pergamino en blanco...
un perfil borrado...
un lucha interna...
...por un bando...

Yo te escribo como te siento y como te siento yo lo escribo y me siento diferente ahora al resto de la gente que no siente que te sienta como yo solo te escribo y me dices que no lo sienta que te sienta y que te escriba y que no desaparezca... [de nuevo] que me quede contigo... que te escriba cada noche... por debajo de tu abrigo.
rp