domingo, 31 de agosto de 2008

desconfiar

Cómo me dijiste que te llamas?-Fabiola. Y tú eres David, ¿verdad?-No, es Roger, David es mi apellido. ¿Y qué plan tienes para hoy?-Pues nada todavía, estoy esperando a que me llame una de mis amigas, ¿por qué?-Nada importante, te quería invitar al café de un amigo a unas cuantas cuadras de aquí, lo acaba de abrir hace unos días; también tiene galería y está una exhibición de pintura muy buena.-Si me late, pero ¿cuándo sería?-Todavía es temprano, van a ser las ocho y media, podemos ir un rato.-Mmmh, bueno, pero no me puedo quedar mucho tiempo, sólo un rato.
No podía creer que fuera tan culto, conociera a tanta gente del medio artístico, escribiera en una revista del D.F., estuviera a punto de irse a estudiar su doctorado en historia del arte, y aparte de todo, la hubiera invitado a un café. Parecía estar tan interesado en ella, que no sabía si la pretendía, era pura afinidad amistosa o ella era igual de interesante que él y por eso la buscaba; el punto es que estaba tan embelesada con la situación que olvidó por completo el tiempo.
-Yo escribo.-¿En serio? ¿Y qué te gusta escribir?-Pues de todo, pero en particular me gusta jugar con temas eróticos.-Muy interesante. Deberías pasarme la dirección de tu página para poder leerte.-Oh, no, es muy amateur, me hace falta pulirme un poco más.-Vaya, no seas penosa, es raro saber de una mujer que escriba literatura erótica, quiero leer lo que escribes.-Después te paso uno de mis cuentos.-O.k., me late, pero por lo pronto vamos pidiendo la cuenta.
El mesero llevó la cuenta, él pagó y fue al baño. Ella por su parte estaba emocionadísima por haber conocido un tipo tan interesante. Minutos después Roger llegó a la mesa y con una cara de suma angustia le comentó que su auto estaba en el taller y que al parecer no había nadie en su casa que lo pudiera recoger, así que tomaría un taxi, a lo cual Fabiola le sugirió que lo dejaba de pasada en su casa.
Estaban estacionados afuera de la casa de Roger –ubicada en una zona residencial de las más exclusivas de la ciudad-, platicaron un rato dentro del auto y después la invitó a pasar a su casa. Como no podía quedarse con la duda de conocerla por dentro, aceptó. Pasaron por un jardín muy coqueto, con muchas flores, iluminación y una fuentecita, después por una cochera enorme –en donde no había un solo auto-, y entraron a la casa.
-Qué bonita es tu casa.-Es de mi madre, todo esta decorado a su gusto, incluso mi habitación.-Pues tiene muy buen gusto, esta linda.-A mi me parece un poco cargado, yo prefiero lo minimalista aunque esté pasado de moda, entre menos cosas mejor. -En la parte posterior tengo mi estudio, es lo único que es mío y esta estrictamente prohibida la entrada, inclusive a mi madre. Ven, te mostraré una parte.-O.k.
Cruzaron toda la casa y llegaron a un jardín posterior, era enorme, a un costado había una cantina y la zona de la alberca, después le seguía un caminito algo angosto y no muy bien iluminado; ella siguió a Roger, bajaron unas escaleras y se dio cuenta que realmente era inmensa la casa y que el supuesto estudio estaba bastante escondido, lo cual le generó un poco de desconfianza, comenzó a imaginarse varias escenas en donde él abusaba sexualmente de ella y que por más que gritaba nadie la escuchaba.
-Creo que mejor me voy.-Ya llegamos.-No, en serio, creo que ya es muy tarde.-Vamos, no va pasar nada, sólo te iba a mostrar el estudio. Si ya tienes que irte no hay problema, te acompaño a la puerta, sólo déjame entrar rápidamente al baño.-O.k
Entraron al estudio de Roger, tenía unos bastidores en blanco, varios cuadros apilados en uno de los muros, –a pesar de ser un estudio dentro de una casa lujosa, se veía bastante abandonado, descuidado y sucio-, en una de las esquinas había una gran lámpara pero el resto de la habitación estaba casi en completa oscuridad.
Roger cerró la puerta del estudio y caminó a la parte oscura del estudio mientras Fabiola se quedó cerca de la lámpara y los cuadros; prendió la luz del baño y le comentó que no demoraría mucho que mientras tanto ella inspeccionara el lugar. La chica estaba algo tensa, sentía que era un grave error estar ahí sola, lejos de su casa y en una zona totalmente desconocida para ella, en una residencia enorme que sólo había podido conocer gracias a las revistas Vanidades o Quién y a esas horas de la noche.
Pasaron tres minutos y le comenzaron a sudar las manos, se puso a ver los cuadros que estaban recargados en el muro –aunque realmente no podía apreciar mucho por la oscuridad-, trató de abrir la puerta para fumarse un cigarro pero se dio cuenta que no se podía abrir, no tenía pasador era un cerrojo que sólo se habría con llave, así que se angustió todavía más: “Roger, ya me tengo que ir, ya es muy tarde”, gritó mientras el joven seguía en el baño, pero no le respondió.
Se acercó hasta la puerta del tocador y tocó desesperadamente un par de veces gritándole que ya tenía que irse, estaba realmente asustada, su voz temblaba un poco, un par de minutos después se abrió la puerta: la luz estaba apagada, así que no podía verlo pero escuchó sus pasos, Roger salió del baño con unas botas de hule, un mandil blanco, googles transparentes y un gancho de metal de esos que usan para colgar a los cerdos en el rastro. Fabiola lo miró sin poder emitir sonido alguno, dio un paso hacia atrás y de pronto sintió un fuerte golpe en la cabeza, cuando abrió los ojos estaba tirada en el piso...

R.P.

sábado, 30 de agosto de 2008

Peor para el sol.

-¿que adelantas sabiendo mi nombre?
cada noche tengo uno distinto y,
siguiendo la voz del instinto,
me lanzo a buscar...-
-imagino- preciosa -que un hombre-
-algo mas,
un amante discreto que se atreva a perderme el respeto...
¿no quieres probar?
vivo justo detras de la esquina,
no me acuerdo si tengo marido,
si me quitas con arte el vestido
te invito a champan-
peor para el sol
que se mete a las siete
en la cuna del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna
al llegar al portal nos buscamos
como dos estudiantes en celo,
un piso antes del septimo cielo
se abrio el ascensor...
nos sirvio para el ultimo gramo
el cristal de su foto de boda
no falto ni el desfile
de moda de ropa interior.
-"en mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte,
con el alba tendras que marcharte,
para no volver olvidando
que me has conocido
que una vez estuviste en mi cama...
hay caprichos de amor
que una dama no debe tener"-
es mejor-
le pedi -que te calles,
no me gusta invertir en quimeras,
me han traido hasta aqui tus caderas...
no tu corazon-
y despues... ¿para que mas detalles?
ya sabeis... copas, risas, excesos,
¿como ban a caber tantos besos en una cancion?
volvi al bar a la noche siguiente
a brindar con su silla vacia,
me pedi una cerveza bien fria
y entonces no se si soñe o
era suya la ardiente
voz que me iba diciendo al oido:
-"me moria de ganas, querido de verte otra vez"
J.S.

inesperada

La miró discretamente desde su silla mientras hacía como que bebía de su trago, nunca se imaginó que justo en ese momento cruzarían mirada, no pudo sostenerla y bajó la cabeza, cuando alguien realmente le interesaba, los nervios siempre la dominaban y le temblaba todo el cuerpo.
Se dirigió hacia la cocina por otra cerveza, saludó a unas cuantas conocidas y después subió al baño, como siempre, había más de tres mujeres haciendo fila esperando entrar. Bebió de la botella, le sonrió a la chica de un lado y clavó su mirada en algún punto de la sala haciéndose tonta, en eso llegó Mariana –su ex pareja-, con su actual novia.
-¡Hey! Cómo estas? Ya tenía mucho que no te veía más que por el messenger.-Ya sé, es que he tenido mucho trabajo últimamente.-¿Cómo va tu tesis?-Pues va, un poquito lento pero todo bien.-O sea, ¿despacio pero seguro, verdad? -Ándale, algo así. -Pues qué bueno que te veo, porque Miriam quería conocerte, le platiqué de ti.-¡Diossss! ¡Espero que te haya dicho cosas buenas de mí! –dijo con tono sarcástico.-Puras cosas buenas, te lo aseguro.-¡Hey, esa canción! ¿Te acuerdas? –comentó Mariana mientras tocaba a Karla del brazo.-Sí claro, es muy buena, no necesitas recordármelo.-Lo sé, con esa canción me acuerdo de… bueno, no importa, son cosas del pasado.
Silencio incómodo. De pronto, salió del sanitario una mujer algo alcoholizada y Karla se metió rápidamente, puso papel higiénico alrededor del retrete para no ensuciarse, y mientras orinaba pensaba en ¡cómo era posible que Mariana actuara de esa manera!, no tenían más de un mes de haber terminado cuando ya tenía novia, y además, le estaba “zorreando”.
Salió del baño y se lavó las manos mientras estaba la pareja de su ex novia orinando, Miriam se puso a un lado de ella mirándola fijamente por el espejo.
-Siempre me ha gustado esa blusa, se te ve muy bien.-¿Será por qué tú me la compraste?-Te la regalé porque sabía que te gustaba.-¡Oh, muchas gracias por haber sido tan considerada conmigo!, aunque me hubiera gustado que tu consideración la enfocaras más a otro tipo de detalles menos materialistas.-¿Me estás reclamando algo?-No es reclamo, es una acotación.-Acotación, claro. -Pues sí, hubiera preferido en lugar de la “atención” de la blusa el que no me hubieras puesto el cuerno con tu socia en nuestra casa.-¡Punky, fue un error!, Ya te lo dije, pero quisiste hacer todo un drama. Teníamos una vida juntas, y de verdad te digo que todavía la podemos seguir teniendo, ¡pero tú no quieres!.-No puedo creer que digas eso.-¡Vamos, Punky! tú sabes que lo tuyo y lo mío es más fuerte, la cagué, lo acepto, bebí demasiado y perdí el control, pero le pudo haber pasado a cualquiera, ¿no podrías ser un poco menos intransigente?-En primer lugar, ya no me digas Punky. Y en segundo, no le pasa a cualquiera. Te puedo asegurar, que yo jamás te hubiera hecho algo así y lo sabes perfectamente. ¿Y sabes qué?, no tengo ninguna necesidad de pasar por esto… de verdad, no entiendo cómo puedes decirme esto cuando acabas de iniciar una relación.-Punky, ella no me importa, es sólo para darte celos… y parece que lo conseguí.-¡Mariana, vete a chingar a tu madre.!!

A pesar de todo, la discusión se dio de lo más silenciosa y diplomática, Mariana se quedó recargada en el lavamanos mientras que Karla salía del baño al borde del llanto, estaba furiosa, el cinismo de Mariana golpeó su ego al pensar que con aquel comentario de la blusa que le regaló el día de su primer aniversario ella caería otra vez a sus pies; pero en el fondo, le dolía aceptar que alguien de quien había estado tan enamorada por tanto tiempo, la subestimara a ese grado.
En cuanto se acercó a su grupo de amistades le notaron el mal humor, las amigas no tardaron en realizar fuertes críticas, en cuestionar la actitud de la susodicha, e incluso, realizar todas las posibles hipótesis del por qué de sus acciones, salieron de la fiesta y se fueron a bailar al Monica’s, estando ahí, la persuadieron de que bebiera alcohol, se besara con una amiga de una amiga y se olvidara de la “puta egocéntrica”.
Karla salió del lugar ebria y drogada, se subieron al auto y todavía fueron a comprar unos six de cerveza a La Penca. Llegaron a su departamento, quitaron todos los tiliches de la escuela que había sobre la mesa, una de sus amigas conectó su Ipod al estéreo y comenzó a cantar…

Brindaron las tres y terminaron de “hidalgo” sus bebidas, Karla soltó el llanto reprimido –lo estaba conteniendo desde que discutió con ella en el baño-, todas la abrazaron fuertemente mientras le explicaban que era cuestión de tiempo para que pudiera olvidarla y seguir con su vida, trató de recuperar el control limpiando sus mejillas escurridas de llanto y se levantó a preparar algo de cenar para aplacar los síntomas postpachecos.
Despertó tarde como de costumbre, sólo que con un fuerte dolor de cabeza y el cuerpo terriblemente deshidratado, se metió a bañar para poder ir en búsqueda de un suero a la farmacia, mientras se vestía puso algo de música y volvió a salir la misma canción.
Se sentó al borde de su cama y se agachó para anudar sus agujetas. Gotas de agua caían sobre su tenis, de nuevo lloraba, sabía que ella era la que estaba en desventaja, a pesar de todo la seguía queriendo, y en el fondo, le gustaría poder perdonarla.
R.P.

Porque se

que la verdad desnuda

guarda oculta detrás de la corteza

el hueso de cereza de una duda.

Y me reío con la melancolía

que me da la razón de mi tristeza

cuando los labios pierden la cabeza.

Porque no se vivir sin besar

me llamaban todos "picha brava"

pero yo besaba

para recuperar los besos

que me faltaban.

J.Sabina

Robert Doisneau

Robert Doisneau
jejeje esta me fasina!!!

Uno de los más populares y prolíficos fotógrafos de reportaje, es conocido por su modesto, lúdico, irónico y divertido imágenes de yuxtaposiciones, mezclándose las clases sociales, excéntricos y contemporáneo en París calles y cafés. Influenciado por el trabajo de Kertesz, Atget y Cartier-Bresson, a más de 20 libros Doisneau ha presentado una encantadora visión de la fragilidad humana y la vida como una serie de tranquilidad, incongruente momentos. ." Ha escrito: "Las maravillas de la vida diaria son emocionantes; director de cine no puede arreglar lo inesperado que usted encuentra en la calle."

viernes, 29 de agosto de 2008

medusa II

La hazaña fue de perseo... La mano que blandia la espada era mia...
Pero yo no soy perseo y
jamaz monte un caballo alado;
Estuve ahì y quedè petrificada, sin
Andromeda.
Sin alas , sin hazaña.
Con unos ojos fijos en mi alma...
***
Petrificada. Petrificada en un sueño,
por unos ojos que petrificados
miraban en mi alma....
Petrificada en un sueño que nunca
fue un sueño.
Por una Medusa que nunca
fue medusa,

Ni andromeda, ni nada...
Ni nunca fui perseo, ni heroe ni nada....
Solo existio la fabula.la cabeza cortada. la espada,
la mano que la blandìa(mi mano).
y un par de miradas que petrificadas
se miraban....
R.P.

Pagina de mi diario

Hoy finalmente encontre un verdadero motivo para morir...
Algo que no se relaciona con estas naùsea que la vida me da,
Algo que no fuera mi cansancio de cada dia
algo que mas bien me parece unas ganas locas de vivir....
Antes de que llegaras estaba sola, me sentia sola,
y no valia la pena estar en ningun sitio,
y tal ves nunca estaba en ningun sitio aun que estubiera ahi...
Despues de haberte visto, hablado, escuchado y alguna ves
estrechado entre mis brazos, despues de eso,
quiza no importe el destino si te quedas conmigo, en ocasiones....
Vale la pena morir!!
R.P.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Desagradecida


No conozco a nadie
que mienta como tu
que con tanta disciplina presicion y sinceridad
te ganaste tu lugar
con ingenisa ingenuidad
no entiendo como eres
capas de sentirte primorosa siendo tan bulgar
malas noticias
la manzana esta podrida
creiste en la serpiente
mala suerte
no hiciste caso
es lo que querias....
junto a la fuente el cantaro quebrado
el beredicto esta claro
soporta tu cruz
si no puesdes recordar
que no debes olvidar
una mano amiga
tendida todo el tiempo
no has parado a pensar
estabas adveritida
tal vez agradecida
la obsecion te pricipita
y la caida siempre es lo peor
malas noticias....
hay que cargaste al mensajero
la manzana esta podria
creiste en la serpiente
mala suerte
no hiciste caso
es lo que querias
junto al fuente cantaro quebrado
el beredicto esta claro
soporta tu cruz.

E.B.

No tengo corazon..


Si quieres,
Quiero
te cuento los cuentos
que tú me contabas.
Si quieres
Mujeres
te escribo una lista
con nombres y camas.
Si quieres
me sigo creyendo
que fuiste una santa.
Anda Ya!
no tienes perdón.
Como tienes la poca vergüenza
de entrar en mi casa.
Como tienes valor de llamar por las noches
a ver que me pasa.
Que Guasa!
Como tienes la lengua tan larga
y la risa tan falsa,
no tienes corazón.
No, no tienes corazón
Y mírame a la cara
y atrévete a negarme
que conoces tantas camas
como historias que contarme.
Mejor no des detalles
prefiero que te calles
que me evites que te halague
con piropos y verdades.
Tuviste muy poco respeto
y poco cuidado.
Hiciste que fuera el payaso
en tu circo privado.
Dejaste un imbécil muy grande
en mi frente pintado
No tienes perdón.
Ahora entiendo el afán por viajar
con tu hermana a la Habana.
O las cenas aquellas con tus compañeras
una vez por semana.
Y los viejos amigos y algún que otro primo
que ya peinan canas
No tienes corazón.
No, no tienes corazón

***
Un café, mire usted
pa un primo hermano
corto de café largo de Quijano

***
Y Me debes año y medio
mucha sangre tu me debes
y tu culpa es mi remedio
¡Sean benditos tus deberes!
Y mírame a la cara
y atrévete a negarme
que conoces tantas camas
como historias que contarme.
Mejor no des detalles
prefiero que te calles
que me evites que te halague
con piropos y verdades.
C.Q.

martes, 26 de agosto de 2008

encuentro

Se levantó con mucho pesar, había dormido muy pocas horas por estar haciendo su trabajo final para la clase de dibujo, se quedó sentado unos minutos sobre el borde de la cama y después se metió a bañar con agua fría para despertar; en un principio pensaba ir formal a su presentación, pero a última hora decidió ponerse un pantalón de mezclilla y su playera favorita de abercrombie & fitch.
Metió los dibujos en el porta planos, bajó a desayunar, se lavó los dientes y salió de su casa, caminó hasta la parada del camión y esperó alrededor de diez minutos, sus ojos se cerraban, estaba agotado, se imaginaba en el camión recargado en un vidrio dormido mientras su cabeza rebotaba contra el cristal por los baches del asfalto, entre sueños vio que se acercaba el camión, se levantó, pidió la parada y se subió.
Miró a su alrededor, quedaban muy pocos asientos disponibles, caminó por el pasillo y vio que un hombre se levantó de su lugar para cederle el paso al asiento que daba justo en la ventana; Federico se pasó, acomodó su porta planos en un costado y puso la mochila en su regazo, nunca imaginó que aquel señor volvería a tomar asiento, todo aparentaba que bajaría del camión, pero no.
Adelante se encontraba una señora con el mandado y un niño bastante inquieto que venía haciendo desmán y medio, la señora en lugar de ponerlo en su lugar sólo se limitaba a decir “si no te pones en paz te va a bajar el señor camionero, ¡eh!”, mientras que el insulso demonio brincaba en el asiento, pegaba su rostro contra el vidrio dejándolo todo embarrando de paleta y volteaba con Federico balbuceando algunas palabras.
Federico seguía mirando por la ventana ignorando al niño cuando de pronto sintió una mano en su pierna, se quedó inmóvil, no dijo ni hizo nada porque pensó que probablemente había sido un accidente, ¡cómo un señor de esa edad y con esa apariencia estaría toqueteándolo en pleno camión con gente a su alrededor!, pero la mano siguió ahí por varios minutos; no quiso voltear a verlo, le daba pena, no sabía qué hacer. El sueño que lo tenía aletargado desapareció por completo y la mano comenzó a moverse: bajaba por su rodilla, se frotaba una y otra vez circularmente, después comenzó a dirigirse hacia la entrepierna.
El niño se vuelve a levantar de su asiento y de pronto se voltea hacia ellos, Federico se asusta, por un momento piensa en quitarle la mano al señor, pero había otra parte de él que no quería dejar de sentir esa excitación; la señora voltea para hablarle al hijo y de reojo alcanza a mirar la mano del hombre acariciando al muchacho: ¡Sebastián, te digo que te pongas en paz, sino me haces caso te voy a pegar! –Gritó la señora muy irritada, mientras jaloneaba al niño-.
El tipo se excitó más y comenzó a buscar el cierre del pantalón de Federico, quien muy ingeniosamente acomodó la mochila de manera que encubriera toda la escena; sentía como su sangre irrigaba cada uno de los cuerpos cavernosos de su miembro, la erección fue bastante notoria. Cuando el señor sintió la erección del muchacho sacó su mano y la dejó sobre su pierna, Federico sin voltear a verlo le tomó la mano y se la volvió a poner encima de su pene mientras seguía observando por la ventana y al mismo tiempo ponía su mano sobre la pierna del señor.
El rostro de Federico comenzó a sonrojarse, no podía controlar la sensación tan fuerte, sólo cerraba los ojos y apretaba sus labios, no le importaba que la gente lo mirara al pasar rumbo a la puerta de bajada. La terminal de la ruta de camión se acercaba, mientras tanto Federico seguía en el intercambio de roces con aquél señor, a quien no podía mirarlo a la cara y tampoco podía dirigirle una sola palabra; ya tenía que bajarse, tenía que tomar otro camión para llegar a la escuela, dudó en hacerlo, pero era su examen final, no podía llegar tarde y mucho menos faltar, se pasó una cuadra de donde tenía que bajarse, tomó la mano del señor y le dijo: “con permiso, ya me tengo que bajar”, el señor se cubrió su respectivo bulto con una mano y se giró para que el muchacho pasara.
Pulsó el timbre, el camionero lo veía por el retrovisor con mirada suspicaz, el muchacho se hizo tonto y no le devolvió la mirada, se bajó y caminó hasta la siguiente parada del camión y se sentó en la banca, estaba completamente mareado; se sube al segundo camión, se sienta, vuelve a acomodar su mochila y se da cuenta que todavía tenía el cierre abajo.
R.P.

lunes, 25 de agosto de 2008


Que bonito es el amor
que bonito es divertirse
ser una chica sana una caraja un despiste
que bonita es una flor
que bonito el arcoiris
si es que la vida es la hostia
y yo no se porque estoy triste
¡tanta pena!
si la vida es tanta hostia
y es que me miro las venas
y la sangre se me amontona
y luego miro pa'rriba
pa cargar la pistola
matar dos monstruos de un tiro
el primero es la agonia
y el segundo es el vacio donde me quedo todos
los putos dias
a veces me fundiria
con un farlopa
a veces me pasaria el dia siempre en punto
muerto
sólo cuando estamos a solas
mi farlopa y yo
se lo que es olvidar...

"....se trata solo de eso... de andar entre la luna
como locos...
de mirarnos y encendernos,
de tocarnos y entendernos,
decontarnos sin palabras
los secretos que tenemos...
de guardar en tu universo
mi universo.
de robarme de lo eterno
tu misterio,
en tu aroma,
en tus ojos,
en tu beso,
confundiendose mis manos
con tu cuerpo.
se trata solo de eso,
de amarnos por entero,
con los ojos,
con los labios
con el alma,
con los huesos..."
R.P.

Esta ves, no voy a decir te amo
con loca pasion...
Para que decirte palabras
si a veces aun dudas de mi corazon....
Tendre que romperme, partirme en pedazos,
rasgarme la piel para que tu veas
que adentro me inundo de ti
Te entrego mis manos, te entrego mi yo,
te entrego mis labios ,te entrego mi cuerpo
te entrego mi vos... te entrego mis ganas
mis ansias...
un beso en el aire que siempre te llegue hasta donde tu estes...
Te entrego mi todo
me entrego con vos
para que no dudes que mi alma se inunda de ti...
para que me lleves, te quedes conmigo
en este confin..
te entrego mi todo..
me entrego con vos..
R.P.

domingo, 24 de agosto de 2008


en casa del maestro
Me he ausentado mucho estos últimas horas, pero les aseguro que en todo este tiempo han pasado cosas maravillosas, es increíble como en ocasiones pasa el tiempo y no sucede realmente algo importante, pero de pronto, suceden muchas cosas una tras otra en un lapso de tiempo tan pequeño.
Me siento extraña, mi vida ha dado un giro copernicano, mis excesos siguen ahí pero se han convertido en un cosa que todavía no termino de entender; sigo con muchas actividades encima y ahora mi tiempo se ve todavía más reducido porque tengo una pareja, los hombres exigen atención, tiempo, cariño, sexo. Por fin incursioné en el teatro trabajando como "productora" junto con otras dos personas de las cuales aprendí mucho, amo el teatro, lo amo apasionadamente y lo quiero por siempre en mi vida.
Tengo muchos amores y el querer estar en tantas actividades o con tantas personas me ha generado un problema, tengo que priorizar y atender, eso es lo único que no me gusta, sería maravilloso poder con todo, a veces sueño con clonarme y repartir el trabajo.
Entre toda esta cadena de emociones, vivencias y exuberancias en estos últimos cuatro o cinco meses, no se comparan con lo que ayer viví por la noche.

Fue el 23 de agosto la última vez que postee algo en el abandonado lugar que siempre he amado. Hoy después de cuarenta y un días he podido sentarme exclusivamente para hacerlo… ¡no se imaginan cuánto extrañaba vomitar literal y literariamente! Han pasado tantísimas cosas que ni siquiera se por dónde empezar, me gustaría contar muchas historias, me ha pasado desde lo más bonito y sublimador hasta lo más desesperante y asfixiante. Altas y bajas, ilusiones y desilusiones, como buen vaivén hacia al infinito, extraño clavarme bien a bien en temas filosófico-escolares, estoy emocionada por mi tema de oaxaca pero tengo tantos pendientes rezagados, los cuales estoy angustiada por finiquitar en estos días, ¡URGENTEMENTE!..jujuju..

sábado, 23 de agosto de 2008

que noche larga...

monica belluci





monica belluci

No lo sé, pero que dolorosamente rica es, heme aquí, cumpliendo con mi labor propia de mujer autoflagelante, así que dejaré que me invada el día de hoy hasta ahogarme. Pero eso sí, acompañada de dos genios (que curiosamente son hombres, cosa extraña, pero bueno de mi no me sorprende), me atreveré a juntarlos en este blog y decir: señores, deprimanme con estilo -jaaa!-.oliverio y benedetti.
DICOTOMÍA INCRUENTA
Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.
Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.
Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.
Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.

Desifrando los misterios de la noche un
sonido que desconosco me deslumbra
luego, en menos de lo que dura un momento....
comprendo,
veo,
miro,
siento,
entiendo, te entiendo , te encuentro..
rara vez ocurre algo en estas horas,
solitarias
obsuras,
aveces tristes.....
un algo que ilumino mis lunas..
respiro esa luz y la apago
antes de nombrarte..
bajo mi voz
para pensarte y tal ves soñarte...
R.P.

Siete Crisantemos


Si alguna vez he dado más de lo que tengo
Me han dado algunas veces más de lo que doy,
Se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
Y puede que no exista el sitio adonde voy.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
Del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
También en el infierno llueve sobro mojado,
Lo sé porque he pasado más de una noche allí.
En busca de las siete llaves del misterio,
Siete versos tristes en una canción,
Siete crisantemos en el cementerio,
Siete negros signos de interrogación.
En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
Y mucha golondrinas huyen de la ciudad,
El asesino sabe más de amor que el poeta
Y el cielo cada vez está más lejos del mar.
Lo bueno de los años es curan heridas,
Lo malo de los besos es que crean adición;
Ayer quiso matarme el hombre de mi vida,
Apretaba el gatillo... cuando se despertó.
Me enamoro de todo, me conformo con nada;
Un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
Y lo que buenamente me den por la balada
De la vida privada... de fulano de tal.
J.S.

viernes, 22 de agosto de 2008

medusa I

Petrificada... petrificada en un sueño
donde unos ojos me miraban petrificada...
petrificada en el tiempo sin horas
inmovil, por siempre en el iris
de una moira:
mujer, mito, demonio...!
gongora que siglos
atras abandonara mi cuerpo
petrificado
por lasola presencia de su ser
que daba vida al espacio petrificado
en que se movia......
el brillo del acero cortaba el aire
irrespirable
la cabeza del monstruo mas hermoso
que ha existido, rodaba hasta mis pies..
su sangre, elixir de vida.
envenenaba para siempre el universo,
y ya no habia sitio para èl,
en que no recordara esa mirada,
petrificada en las sensaciones de mi
memoria....
R.P

momentos de oro de alicia


Me miro y aun no entiendo lo que fui a ver la noche pasada con mi fantasma y mi soledad tan concurrida. pero entre a un lugar tan berrimo que me quede encantada por tanta exprecion de las artes escenicas por todos los lados que voltearan mis ojos. la historia que entre a ver se llamaba " alicia en sus tiempos de oro" un titulo que no dejaba volar tu imaginacion mas alla del titulo y mas que era de titeres. me pero gran sorpresa me lleve, y lo peor es que me gusto.La historia esta basada en el cuento clasico de alicia en el pais de las maravillas, en donde alicia tras perseguir a un conejo blanco, se adentro en un mundo de imaginacion donde todo es diferente al mundo de realidad en que vivimos.En la historia pasa por los mismos puntos que el cuento original;desde comer galletas magicas que la hacen empequeñecer o hacerse gigante; pasando por el encuentro con el sombrerero loco tomando tè; su encuentro con los naipes de la reina de corazones, el juego de croquet, el juicio que la reina le hace a alicia. el modo de tratar las cosas es lo que cambia esta historia:el sombrerero en ves de tomar tè se enborracha, y todos piensan que el conejo es el novio de alicia. en una escena da a entender que el conejo abusa de alicia y por eso èsta lo degolla y esa es la razon del juicio final que se le hace a alicia alegando moviles pasionales.


Se alcanza a entender que el conejo representa a lewis carroll y la aficion que èste tenia a llevar amistades con niñas y fotografiarlas incluso desnudas, eso es lo que en el fondo se cuestiona en la obra. incluso se lee algo de la correspondencia que carroll llevava con alicia (la vida real), y como no hay testigos que acusen a alicia, la carta se toma como prueba en su contra, aunque para todo el publico queda en evidencia su inocencia.


bueno pues que puedo decir.. me dejo con la boca abierta, (como se dice) el trabajo me parecio muy bien realizado los titeres excelentes, son hechos a mano por los propios integrantes del grupo. " brujerias de papel" quienes nos explican que acostumbran a realizar eventos para niños, pero quisieron dar su punto de vista particular sobre el maravillosa cuanto, y encontar el trasfondo que el mismo pudo tener en la biografia del autor.


(otra cosa que me dejo muda) ;;; los titeres o maronetas estaban "guiados" por un chico vestido de negro completamente. cuando llega el momento de que terminara la ultima escena èl la concluye diciendo que la historia que fue contada en ese momento fue sacada del diario de su madre, en ese momento se quita su gorra y le salen dos orejas de conejo..
R.P.

jueves, 21 de agosto de 2008

EL REY SABIO


Había una vez, en la lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría.Había también un el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad.Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entró en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía:-Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja.Y aquel día, en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear:-El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro. Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y pasó la copa a su gran chambelán, para que también bebiera.Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón.
G.K.

LA ZORRA

Al amanecer, una zorra miró su sombra, y se dijo:-Hoy almorzaré un camello. -Y pasó toda la mañana buscando camellos. Pero al mediodía volvió a mirar su sombra, y se dijo: -Bueno... me conformaré con un ratón.
G.K.

LAS SONAMBULAS

En mi ciudad natal vivían una mujer y sus hija, que caminaban dormidas.Una noche, mientras el silencio envolvía al mundo, la mujer y su hija caminaron dormidas hasta que se reunieron en el jardín envuelto en un velo de niebla.Y la madre habló primero:- ¡Al fin! -dijo-. ¡Al fin puedo decírtelo, mi enemiga! ¡A ti, que destrozaste mi juventud, y que has vivido edificando tu vida en las ruinas de la mía! ¡Tengo deseos de matarte!Luego, la hija habló, en estos términos:- ¡Oh mujer odiosa, egoísta .y vieja! ¡Te interpones entre mi libérrimo ego y yo! ¡Quisieras que mi vida fuera un eco de tu propia vida marchita! ¡Desearías que estuvieras muerta!En aquel instante cantó el gallo, y ambas mujeres despertaron.-¿Eres tú, tesoro? -dijo la madre amablemente.-Sí; soy yo, madre querida -respondió la hija con la misma amabilidad.
G.K.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Amigo mio

Amigo mío... yo no soy lo que parezco. Mi aspecto exterior no es sino un traje que llevo puesto; un traje hecho cuidadosamente, que me protege de tus preguntas, y a ti, de minegligencia.El "yo" que hay en mí, amigo mío, mora en la casa del silencio, y allí permanecerá para siempre, inadvertido, inabordable.No quisiera que creyeras en lo que digo ni que confiaras en lo que hago, pues mis palabras no son otra cosa que tus propios pensamientos, hechos sonido, y mis hechos son tus propias esperanzas en acción.Cuando dices: "El viento sopla hacia el oriente", digo: "Sí, siempre sopla hacia el oriente"; pues no quiero que sepas entonces que mi mente no mora en el viento, sino en el mar.No puedes comprender mis navegantes pensamientos, ni me interesa que los comprendas. Prefiero estar a solar en el mar.Cuando es de día para tí, amigo mío, es de noche para mí; sin embargo, todavía entonces hablo de la luz del día que danza en las montañas, y de la sombra purpúrea que se abre paso por el valle; pues no puedes oír las canciones de mi oscuridad, ni puedes ver mis alas que se agitan contra las estrellas, y no me interesa que oigas ni que veas lo que pasa en mí; prefiero estar a solas con la noche.Cuando tú subes a tu Cielo yo desciendo a mi infierno. Y aún entonces me llamas a través del golfo infranqueable que nos separa: " ¡Compañero! ¡Camarada!" Y te contesto:" ¡Compañero! ¡Camarada!, porque no quiero que veas mi Infierno. Las llamas te cegarían, y el humo te ahogaría. Y me gusta mi Infierno; lo amo al grado de no dejar que lo visites. Prefiero estar solo en mi Infierno.Tu amas la Verdad, la Belleza y lo Justo, y yo, por complacerte, digo que está bien, y simulo amar estas cosas. Pero en el fondo de mi corazón me río de tu amor por estas entidades. Sin embargo, no te dejo ver mi risa: prefiero reír a solas.Amigo mío, eres bueno, discreto y sensato; es más: eres perfecto. Y yo, a mi vez, hablo contigo con sensatez y discreción, pero... estoy loco. Sólo que enmascaro mi locura. Prefiero estar loco, a solas.Amigo mío, tú no eres mi amigo. Pero, ¿cómo hacer que lo comprendas? Mi senda no es tu senda y, sin embargo, caminamos juntos, tomados de la mano.
G.K.

El loco


Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando:-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:-Miren! ¡Es un loco!Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!Así fue que me convertí en un loco.Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.
G.K.

Las noches perdidas


Esta es la canción de las noches perdidas

que se canta al filo de la madrugada

con el aguardiente de la despedida,por eso suena tan desesperada.

Ven a la canción de las noches perdidas

si sabes que todo sabe a casi nada,

a carrera en los leotardos de la vida,

a bola de alcanfor dormida en la almohada…

Y tiene nombre de mujer

como la soledad como el consuelo,

los fujitivos del deber

no encuentran taxi libre para el cielo.

Esta es la canción de las noches perdidas,

lleva un crisantemo ajado en la solapa,

se sube a la cabeza como ciertas bebidas,

se pega a la desilusión como una lapa,

canta la canción de las noches perdidas,

quema como el gas azul de los mecheros,

sirve para echar vinagre en las heridas,

miente como mienten todos los boleros.

tiene nombre de mujercomo mi corazón,

como tu olvido,

los fugitivos del deberno tienen más amor que el que han perdido.

Esta es la canción de las noches perdidas

si quieres te la cambio por un rato en tu cama,

hierve como el ruedo en tardes de corrida,

va como los besos en los telegramas.

Y tiene nombre de mujercomo la libertad,

como la nieve,

los fujitivos del debercogen su maldición y se la beben...
J.S.

martes, 19 de agosto de 2008

Alucinacion


Perfección, es su palabra favorita. Obsesivo como pocos he conocido. Llegó un punto en el cual no sabía realmente si su carácter atendía a una iniciativa propia, o bien, a una educación en colegios católicos desde sus primeros años. Nos conocimos cuando cursaba la universidad en una de esas instituciones muy reconocidas del país -por ser de las más disciplinadas y exigentes, y obviamente, administradas por los tan de moda Legionarios de Cristo-.
Nunca conocí a su familia, sólo supe que está envuelta en la política desde hace tres generaciones -su abuelo fue senador-, sus amigos de la infancia son ejecutivos o empresarios, pero curiosamente, a él nunca le interesó seguir con un estilo de vida de esa índole, a él le gustaba pintar y escribir.
Cuando hizo pública su pasión por la pintura y solicitó apoyo para que lo enviaran a estudiar a Florencia, su familia no accedió y le propusieron un trato, tendría que trabajar en algún negocio de la familia o en el partido político al cual pertenecían, por lo menos hasta los treinta y cinco años, después, le permitirían dedicarse a lo que quisiera –ingenuamente creyeron que desistiría de su vocación y terminaría insertándose en el sistema como todos los demás-.
Su padre murió cuando tenía veintiocho años, así que, llegando el trigésimo quinto cumpleaños renunció a su puesto en el “Partido”, y su madre después de intentar retenerlo con cuanto chantaje se le ocurría, no tuvo más opción que aceptar.
Personaje admirable, nivel de cultura envidiable –lo acepto-, con capacidad analítica, muy creativo, algo retorcido, humor extravagante, con una guapura andrógina, pero sobre todo, excesivamente hermético en lo que refiere a sus emociones y sentimientos; muy pocas amistades y muchos conocidos, no solía andar en eventos públicos ni en fiestas privadas, era más de estar en su casa trabajando en su estudio, el cual tenía la entrada estrictamente prohibida a toda persona -incluyendo su madre-.
La mayor parte del tiempo se encontraba en su estudio, incluso, llegaba a encerrarse por varios días continuos; metía un paquete de latas de atún preparado con verduras, un frasco grande de mayonesa, sus paquetes de galletas habaneras y rellenaba el refrigerador con botellas de cerveza Casta Bruna.
El viernes 24 de abril fue un día diferente, estuvo todo el día despejando los tiliches de la mesa, acomodando sus cuadros en uno de los muros, los pinceles en una caja, colocando bolsas de plástico alrededor de la mesa, acomodando las lámparas, sacó su cámara fotográfica con su respectivo lente y filtros; y una vez acomodados y perfectamente alineados todos los instrumentos, se metió al baño a preparar la tina, mientras se zambullía acercó un cenicero y su cajetilla de cigarros, se acomodó y prendió uno, extendió la mano y presionó la tecla play en la grabadora que estaba encima de una silla.

Regresó a su casa acompañado de una mujer, era una prostituta novata, joven, estudiaba la licenciatura en administración, vivía con dos compañeras de la escuela, su familia era de Mazatlán y ella contaba con tan sólo diez y nueve años. Escogió la prostitución porque sabía que era una mujer muy guapa, que podía darse el lujo de escoger a quién le prestaba sus servicios, a veces sólo cogía a cambio de una noche de buena fiesta: cocaína, vodka, ecstasis, lo que fuera que la pusiera eufórica y caliente.
Se conocían de una fiesta, platicando con ella se dio cuenta de su habilidad para vender su cuerpo, le pidió su teléfono y quedó de comunicarse algún día.
-¡Qué bonita casa! Me gusta, ¿vives aquí con tu familia?.-Sí.-Tu esposa tiene muy buen gusto.-No estoy casado, es la casa de mi madre. ¿Quieres algo más? -Quiero algo que me ponga de buen humor, ¿cómo ves?, ¿tendrás algo entre tus curiosidades?-Mmmh, creo que tengo lo indicado para que te relajes.-Cariño, no me quiero relajar, quiero divertirme.-Pues también tengo algo muy bueno para eso… cariño, créeme que te divertirás bastante.-Ja,ja,ja,ja, veo que te desenvuelves muy rápido.
La llevó a su estudio, la recostó tiernamente en el sillón y le hizo la seña con los dedos de que esperara un momento, la mujer le sonrió y se acomodó en el mueble mientras comenzaba a desabotonarse la blusa.
-¿Qué es?-Es tu pase directo a la diversión.-Me gusta la pipa, se ve muy vieja, como del oriente… China, Japón, algún país de esos.-Tailandia. Es una pipa para fumar opio.
Fumaron, bebieron, se besaron, comenzaron a tocarse y olfatearse mutuamente, el efecto había incrementado la magnitud de los sentidos, el olor a sudor con mezclas de perfume, los besos húmedos y jugosos, todos los elementos conformaban un cuadro erótico sugerente para alguna sesión de sexo desenfrenado. Cogieron en el sillón y sobre la duela cubierta de plásticos.
Mientras ella estaba recostada encima del cuerpo de Diego, él tenía la vista perdida en el techo, no había expresión alguna en su rostro, de pronto, se levantó lentamente y dejó caer el cuerpo de Myrna sobre el sofá, se dirigió hacia una gaveta y sacó una jeringa y una ampolleta.
Había pasado una hora cuando comenzó abrir los ojos, no podía pensar, las imágenes se encimaban unas con otras, cuando por fin pudo enfocar su vista se topó con su cara excelsamente limpia, tan simétrica, sus ojos claros brillantes, muy concentrado, con un mandil de un blanco pulcro. La inspecciona con sus manos protegidas con guantes de látex transparente, mueve un poco su cabeza, mide la longitud de su cabello y le pone gotas en los ojos para humedecerlos.
Ella intenta hablarle pero no puede emitir sonido alguno, con la mirilla del ojo se da cuenta que esta sobre la mesa de trabajo, cree que es parte de su viaje, el opio realmente es algo poderoso… en eso, siente que algo recorre su tórax, se imagina que la presiona con un dedo hasta su ombligo, de pronto, una sensación húmeda, entre cálida y fría le produce un espasmo.
Yodo y gasa, una línea recta, el filo de un bisturí y sangre; introduce su dedos en la fisura para poder abrir los tejidos y poder sacar lo que hay dentro, comienza a sacar parte del intestino acomodándolo sobre la pelvis como si fuese bello púbico, pero no le convence la imagen; saca todos los órganos del interior y los acomoda a los costados, coge la cámara y toma una foto, revisa que haya sido buena la toma y comienza a disparar en repetidas ocasiones.
Tomó un carrete de cáñamo muy delgado y comenzó a coser los intestinos uniendo pliegue con pliegue, el resto de los órganos, excepto los pulmones, el corazón y los riñones, fueron cortados en trozos, en su mente cada una de las partes cumpliría con un rol, ninguno sería tirado.
Algunos trozos de víscera fueron encajados en alambre galvanizado más grueso formando pequeñas secuencias de diferentes longitudes, los que sobraban los iba colocando en recipientes desechables Ziploc, por tamaños y tonalidades, y así, los fue guardando en el refrigerador.
Myrna sentía mucho movimiento en el cuerpo, pero el sueño era demasiado pesado, estaba entre despierta y dormida, seguía perdida en el inconsciente, tenía algo de miedo, no sabía si estaba pasando por un viaje muy retorcido o definitivamente alguien le estaba haciendo algo a su cuerpo. No pudo contener más y brotaron lágrimas que recorrían parte de sus mejillas y se depositaban en el trago de la oreja.
Sacó unas pinzas para abrir más el diafragma, después comenzó a colocar alrededor de la apertura el intestino anteriormente trabajado, volvió a coser con mucha dedicación, su mirada reflejaba una concentración total. De pronto, se detuvo en seco, se quedó inmóvil por unos cuantos segundos y después se dirigió apresuradamente hacia el sofá, recogió la pipa y volvió aspirar con todas sus fuerzas aquel humo prodigioso, sacó la grabadora del baño y la acomodó en un extremo de su mesa de trabajo.

Sus manos flotaban en ese charquito caliente de sangre, podía sentir en toda su piel la suavidad del tejido de la carne viva, se dejó llevar por la excitación del olor a sangre oxidada, obteniendo una erección provocada por aquel desborde de emociones, definitivamente, jamás había vivido algo así en toda su vida. En absoluto había tocado un cuerpo vivo por dentro, mucho menos, había experimentado esa sublimidad en el acto puro de la contemplación de la lucha entre la vida y la muerte.
La sangre corre aceleradamente por las bolsas de plástico, la materia viva poco a poco languidece, era un sacrificio, un culto al arte, se encontraba desbordado por aquella espiritualidad, era glorioso para él cómo sus manos moldeaban la inmortalidad, estaba embelesado de tanto goce, en ocasiones sentía que no podría resistir más y que su cerebro terminaría estallando.
En algún momento de la vida, esa materia inevitablemente sería azotada por el paso del tiempo sin dejar rastro alguno en la historia, condenada al anonimato, no obstante, se había dado un giro, una extraña conexión o alguna manifestación azarosa, el punto central era que se había dado un cambio radical en la teoleología del cuerpo: la mortalidad.
Como si fuera un Dios, transformaba y movía de lugar la materia a su antojo, cada acto creativo era una manifestación emocionalmente intuitiva, su racionalidad sólo se enfocó en dar órdenes a los diferentes músculos de su cuerpo para concluir una técnica refinada, estaba realmente extasiado con la intensidad que le proporcionaba cada uno de sus sentidos.
Despertó. Se levantó lentamente del sillón como si hubiera sido apaleado y no pudiera moverse por el dolor, se encontraba desnudo y tenía en su pierna derecha una mancha blanca de semen seco, la miró fijamente dudando de su condición, no sabía si seguía drogado o ya estaba consciente, vio la mesa de trabajo limpia y acomodada, abrió el refrigerador y había solamente un recipiente con comida, los botes de basura estaban recién recogidos, así que, al parecer todo había sido un sueño.
Se dirigió al baño todavía algo aturdido, ¿cuántos días han pasado?, ¿trabajé o me quedé dormido?, ¿y Myrna?, ¿habrá sido un sueño o realmente la habré matado?, ¿seré un alcohólico?, o peor aún, ¿será que la droga me ha dañado ya el cerebro y sufro de alucinaciones?, todas éstas eran preguntas que surgían mientras se miraba fijamente en el espejo del baño.
Cogió su celular y marcó al número de Myrna pero lo mandó al buzón, no vio ninguno de sus cuadros ni la cámara fotográfica, todo indicaba que sólo había aluciando, así que se rió un poco por el susto que le había producido la incertidumbre. Tomó las llaves y salió del estudio, saludó al jardinero y se metió a su casa; subió lentamente las escaleras y al final se topó con la mujer que hace el aseo en casa, la miró y le sonrió a manera de saludo pero ella bajó la mirada con mucha ansiedad y aceleró el paso, abrió la puerta de su habitación y lo primero que vio fue una serie de cuatro cuadros de diferentes tamaños cubiertos con una manta manchada de sangre seca, y sobre la cama yacía su cámara fotográfica.
R.P.

Lynch


Me encuentro acostada enfrente de mi computadora mientras mi perro duerme en la orilla de la cama, pasa de las tres de la madrugada, el cansancio quiere vencerme, sabe que he dormido muy poco, que no me he alimentado bien, que he bebido mucho últimamente y demás cosas que no quiero especificar.
Salí a fumar un cigarrillo al balcón. La ciudad esta silenciada, hay infinidad de luces prendidas y hasta el fondo de mi cabeza escucho una de esas canciones extrañas que aparecieron en la película. Exhalo el humo del cigarro y siento como mi presión disminuye, mi cuerpo se ha vuelto pesado pero mi cerebro sigue trabajando, no quiere dormir, tiene algo que decirme.
Inland Empire=brain+rape. Mis neuronas se sienten ultrajadas por imágenes incoherentes… ¿incoherentes?, mmmh, creo que ese término no aplica del todo. El punto es que vengo a escupir algo, no se qué sucedió, sólo puedo decir que me sentí violada cerebralmente.
Hace más de cinco horas le di como cuatro grandes fumadas a lo que quedaba del porro de ayer –decidimos fumar mota y ver un video de las suicidegirls-, una de mis amigas sacó un cigarro y lo encendió, fumé un poco de él, nos levantamos todas de la cama y salimos del departamento. Llegamos al Cineforo, –tengo que admitir que fue extraño encontrar tanta gente reunida para ver una película de David Lynch-, compramos agua, nos metimos a la sala y nos sentamos, el resto fue sólo debraye mental.
No se de qué trató pero al mismo tiempo lo intuyo, no puedo explicar la trama de la historia pero hasta cierto punto la entiendo, en ocasiones sufrí porque no entendía qué relación tenía una escena con la otra pero no podía dejar de verla. Salí en shock de la sala pero admirando cada vez más al director.
Hace unos minutos, mientras estaba en el balcón mirando hacia el edificio en donde trabajo –y donde también se proyectó la película-, recordé que ha iniciado el tiempo de lluvias, eso significa que pronto surgirán botones de entre la mierda de las vacas, de esos que se confunden con el azul del cielo y lo verde del paso. Es mi tercera llamada en el año. Lo acepto, quiero que me encuentren esas cabezas, quiero mirarlos de frente, olerlos y comerlos, quiero que me hablen; se que corro el riesgo de que me regañen y me apaleen psicológicamente, pero no me da miedo, creo que puedo soportarlo –en el fondo lo que busco es sacudirme-.
Hace unos días, más o menos como a estas mismas horas, escribía sobre Antonin Artaud para mi trabajo de hermenéutica, me sorprendió saber que él había viajado desde Francia a la Sierra Tarahumara para vivir la experiencia del peyote, y fue cuando pensé: "así como yo tengo la necesidad de tirarme al pasto y alucinar cómo cada una de mis partículas se funden con la tierra, cómo mi olor se esparce en el aire del campo, cómo mis ojos se disuelven entre los colores y forman espirales en el cielo, encontrar la continuidad de mi ser, diría –tal vez- Bataille… Pues, así como yo, alguien vivió una situación muy similar en otra ubicación espacio-temporal".
Hoy me di cuenta que sigo buscando, no he podido parar. Cada que veo una fotografía, película o leo algún libro que me apabulla emocionalmente, quiero fundirme con algo o con alguien para volver a sentir esa inmensidad. Al parecer, nunca podré controlar mis afecciones ni mi deseo, ahora entiendo por qué muchos dicen que es angustiante.
Algunos sueñan con morir y desprenderse del cuerpo, viajar a otro lado, puede ser un mundo paralelo, un cielo como el que nos muestra el Atalaya y la Biblia judeocristiana, o pueden ser muchas cosas. Cuando lo pienso, me doy cuenta que no busco ese tipo de trascendencia, tampoco tengo la intención de inmortalizarme a través de la genética uniendo mis cromosomas con los de alguien más, creo que lo que más me gustaría es un desenchufe completo ¡game over!... y justo después de eso, mi materia muerta se transforme/transmute en materia viva, y sólo así, vuelva a ser parte de todo, como si hubiera sido un gran orgasmo, sería lindo volver a vivir -por última vez- esa plenitud total, como esa felicidad desbordante que te invade justo cuando regresas de un malviaje.
R.P.

La fotografia

Habían pasado más de dos años de matrimonio, ninguno de los dos llegaba a los treinta, viajaban, iban a reuniones, comían los domingos en casa de los padres de él, ella por su parte tenía un vínculo vía telefónica y correo electrónico con su familia, trabajaban en cosas muy similares pero de manera independiente, iban juntos al gimnasio y tenían un hijo: un gato gris.
Esa noche tenían una fiesta, era la inauguración en el Museo de Arte Contemporáneo de una amiga fotógrafa muy cercana, ella iba realmente deslumbrante dentro de un vestido tinto que tenía meses queriéndose poner –por fin había bajado esos kilos que decía que tenía de más-. A pesar de que no estuvieron juntos toda esa noche y de no haber cruzado más de veinte palabras en más de cinco horas, una vez llegado a su casa y mientras ella lavaba su rostro en el baño y mojaba un poco su cabello fue delicadamente abordada por su marido, quien la tomó por la cintura y se recargó sobre su espalda mientras ella quitaba los restos de jabón de su cara.
Esa noche ella lloró cuando se vino, había sido muy buen sexo, le había parecido hermoso el hecho de que mientras ella tenía su orgasmo su marido la miraba con una ternura infinita, realmente la amaba, le enterneció verlo tan vulnerable y transparente; mientras escurrían lágrimas por sus mejillas él se las quitaba frotando su rostro contra el de ella.
Amaneció. Él se fue a trabajar y ella se quedó dormida hasta las once, ya no tenía que ir al curso. Se levantó al baño a orinar, y mientras lo hacía, ojeaba una revista Urban que les regalaron en un antro gay cuando fueron al quinto aniversario de una pareja de chicos, amigos de Silvia. Tenía años que no ojeaba una revista de esas, comenzó a revisar página por página y justo en la número veintiuno vio una fotografía, salía la que alguna vez fue su pareja por más de siete años abrazada de una mujer madura pero muy guapa: Michel Fouré y Verónica Ríos en la inauguración del Safo Café. La revista cayó al suelo, estaba igualita, tenía el cabello más largo de lo común, había subido un poco de peso y usaba anteojos –de muy bonito armazón, por cierto-, pero a pesar de ello, se veía como la última vez que estuvieron juntas.
Salió del baño y se dirigió al buró, sacó del cajón una cajita metálica, se sentó sobre la cama, cogió una de las películas que estaban a su alcance y comenzó a limpiar la mota. Cinco fumadas y salió al balcón. Prende un cigarro. Silencio. Silencio. Silencio. Se mete de nuevo y se tira a la cama. Intranquilidad, un hueco en el estómago: “¿Por qué la hojeé?, ¿por qué tenía que verla?, se suponía que ya no regresaría”.
A su costado estaba la caja de la película con un poco de restos de hoja seca, tenía años que no la veía y ese director era de sus favoritos, la miró mientras exhalaba el humo del cigarro, la cogió y abrió. El dvd estaba ahí, destellando luces de colores –no era original sino una copia-, lo quitó de donde estaba sujetado y lo puso en el reproductor.
La mota surgió efecto, mientras veía la película su cuerpo experimentaba sensaciones extrañas, comenzó a sentir calor, se había excitado en la escena en donde la mujer se masturba en la cama de un tipo que era su novio pero casi nunca veía: una cama con cobija a cuadros en un cuarto con poca luz, se ve un trasero muy bonito con unos calzones negros, unas piernas largas con ligero y unos zapatos de tacón como del diez, no se ve el rostro de la china, sólo se percibe el movimiento de su cuerpo y sus gemidos chillones como el de algún personaje de hentai.
Silvia comienza a masturbarse mientras observa la película, comienza a recordar escenas de la noche anterior, el abrazo en el baño, cuando Ricardo besaba lentamente su vientre y se dirigía beso con beso hacia su clítoris, los músculos de su cuerpo masculino, su pene erecto, pero las imágenes no eran suficientes, estaba excitada, sí, pero no podía venirse. Quita la mano y se recuesta de lado, abraza la almohada y sigue viendo la película.
El calor en el cuerpo seguía ahí, había cosquilleo en la entrepierna, decide quitarse la pijama, escupe en sus dedos y vuelve a masturbarse, comienza a menearse como si alguien se la estuviera cogiendo, comienza a tocarse las tetas y sobar su vientre. La fotografía de Verónica aparece en su mente y comienza recordar…
El primer beso apasionado cuando tenían incipientes doce años, la primara vez que la vio desnuda, el sexo oral que le gustaba hacerle cuando traía falda, sus tetas redondas y grandes –como le gustaban- con aquellos pezones rositas y pequeños, los jalones de cabello, las bofetadas y escupidas en la cara mientras le decía “¿Quién es tu mami?”, el poder que le producía hacerla gemir cuando tenían fisting, la ocasión que cogieron en el baño de los padres de Verónica y le hizo un goldenshower mientras el agua de la ducha escurría por sus cuerpos enjabonados… flashbacks, flashbacks y más flashbacks.
Se viene en un grito. Abre los ojos sorprendida. ¡No mames, qué rico! -dice en voz muy baja. Su cuerpo tiembla, sus pezones estaban totalmente erectos y sus ojos lloraban de nuevo. Se toca su vagina suavemente y se da cuenta que estaba exageradamente lubricada, cierra su mano en puño llevándose unos cuantos vellos y se encoge en posición fetal. Llora, llora dolorosamente, sabe que no puede con la situación, ya no puede fingir todo el tiempo, “el pasado le vuelve a pasar”.
Se limpia los ojos con la sábana y mira la televisión, en ese momento se ve a la china masturbarse otra vez, la mira fijamente, se oyen los gritos de placer como si fuera una película porno, y de pronto, se escucha un llanto y no era de ella, la actriz lloraba en la escena mientras se masturbaba, Won Kar-Wai, de nuevo, le había rebotado visualmente su estado de animo. Apaga la televisión, se mete a bañar, se recarga sobre el muro de mosaicos azules mientras el agua le cae por encima, su cabello le tapa una parte del rostro, se queda en esa posición por más de cinco minutos, pensando.
Timbra el teléfono mientras se seca el cuerpo, sale envuelta en la toalla y contesta:
-Cielo, ¿Quieres comer en La Trattoría?-¿Otra vez comida italiana?-Entonces, ¿qué se te antoja?-Quiero que tú me cocines.-¿Eso quieres?-Sí. Quiero que me cocines unos portobello y después me cojas.-Grrrr. Me fascina cuando te pones intransigente.-Lo sé.-O.k. Llego en una hora, primero pasaré al súper.-Te acompaño, quiero ir contigo.-Muy bien, ¿pero ya estas lista?, porque llego en veinte minutos.-Perfecto, me arreglo en menos de eso.-O.k., te veo en cualquier momento, chulísima.
Sus ojos estaban vidriosos por contener el llanto, se sentía falsa, pérfida, mezquina. Se vistió rápidamente, se puso desodorante y un poco de perfume, untó su crema antiarrugas, se rizó las pestañas poniendo un poco de rímel, lavó los dientes mientras estaba sentada en el retrete orinando, se levantó a escupir la espuma de la pasta dental, cogió un trozo de papel y se limpió… URBAN. Coge la revista y la abre en la página veintiuno, la ve por última vez, besa la imagen sobre el papel, tira la revista al cesto de basura, se pone un poco de brillo en los labios y sale del baño radiante.

R.P.

el sentido


Fumó un poco de la mota que quedaba en la pipa antes de meterse a bañar, prendió el estéreo y la computadora, puso algo de Nouvelle Vague y al fondo se escuchaba a Diego lavando los trastes. Mientras se quitaba la ropa brotan imágenes de la noche anterior en la que experimentó de nuevo la adrenalina de coger con alguien con sus mismos gustos, placeres y filias.
-¿A qué hora llegará tu mujer? –gritó Diego desde el pasillo.-Ya viene para acá, no me tardo nada bañándome, en cuanto salga te ayudo.-O.k., ¿tiene llaves o tengo que bajar a abrirle?-Ábrele, por favor. No le gusta que le avienten las llaves por el balcón.
Giró la manija derecha y esperó a que saliera agua caliente para meterse a bañar, la sensación que le produjo la mota hacía que el escurrir del agua fuera todo un deleite, el jabón en el cuerpo, el shampoo y la fricción de las manos en el cuero cabelludo. Tenía una sonrisa enorme, se sentía plena en ese momento. De pronto, oye a Diego gritar y abrir la puerta; pasaron un par de minutos cuando comenzaron a escucharse voces al fondo.
-¿En dónde está mi novia?-Se está bañando, pero no tarda mucho.-¡Así que se está bañando! Mmmh, eso significa que está desnuda.-Así es.
Mientras Mariana rasuraba su axila derecha y escuchaba el bullicio al fondo, de pronto se abrió la puerta del baño y se escuchó un saludo efusivo: ¡Hola, cosa! ¿Qué haces? -Preguntó con cierto tono suspicaz.
Mientras buscaba la llave del agua, se escuchó que se abrió la cortina del baño. El agua comienza a fluir, levantó su rostro para enjuagarlo, se acomodó el cabello hacia atrás, y justo cuando tenía sus manos enredadas en el cabello, unos brazos la rodearon fuertemente. Se volteó e intentó abrir los ojos entre las tiras de agua, pero justo antes se introdujo una cálida lengua en su boca y un cuerpo desnudo la empujó hacia la pared.
Entre la sorpresa, la atracción física, la conciencia alterada, las caricias en el lugar exacto y en el momento preciso, se generó una atmósfera de lo más erótica, donde cada una de las partes del cuerpo incrementó su temple interna, el cosquilleo en la pelvis y los gemidos que dejan de ser discretos y esporádicos. Realmente no habían pasado más de tres días de conocerse, realmente, de los dos años que tenían de haberse presentado nunca cruzaron palabra por más de cinco minutos. No obstante, fue desde el primer día que salieron cuando terminaron cogiendo y enredándose en una relación.
Se acabó el agua caliente y comenzó a salir totalmente fría, poco importó, ninguna de las dos sentía el cambio de temperatura, seguían besándose con aquella profundidad en la que pareciera que te vas a comer la lengua de tu acompañante. Se abrazaban y apoyaban sobre el muro como si intentaran fundirse un cuerpo con otro. Se aproxima un orgasmo, el agua, el olor a cabello perfumado, el cuerpo oloroso a jabón, sexo pasional y desenfrenado, y un gay tarareando canciones de Marisela mientras se apresura lavando los trastes para salir del departamento.
-Muchachas, ya me voy. –gritó desde la puerta de la entrada.-Ya vamos, no tardamos en salir.-No, no, ustedes sigan cogiendo, yo me voy adelantando y mejor nos vemos allá.-O.k., muy bien, nos vemos en un rato más.
Se cierra la puerta y queda todo en silencio, Carolina coge de la mano a su novia y la saca corriendo del baño escurriendo, la tumba sobre la cama y comienza hacerle un oral. Las sábanas se mojan, los cuerpos comienzan a sudar, la saliva escurre entre las piernas, una almohada encima de su rostro para que no la escuchen sus vecinos… Abrazos, suspiros, besos en la frente y en los párpados, una cabeza recargada en un cuello y piernas entrelazadas.
-Me encantas.-Y tú a mí.-¿Qué vamos hacer con esta situación? Yo no tenía planeado enamorarme.-No lo se, se supone que yo me concentraría únicamente en mi trabajo y mis proyectos.-No te quiero dejar de ver y no entiendo por qué, eso me choca.-(Suspiro). Te entiendo, estoy en la misma situación.-¿Lo intentamos?-¿Qué cosa?-Ser novias, y tal vez, querernos.-Sí.
Se abrazaron y se dieron un beso pequeño, y poco tiempo después de permanecer acostadas en la cama, se levantaron rápidamente para arreglarse. Bajaron apresuradamente las escaleras del edificio, se subieron al auto, se pusieron el cinturón, sintonizaron una estación de radio y se miraron simultáneamente: una risa nerviosa surgió por parte de ambas; Carolina tomó la mano de Marina y la puso sobre la palanca de velocidades, prendió el auto y arrancò.
R.P.

Hugo

La mañana que Hugo salió de casa de Sol , quise mentalizarme de que no volvería a verlo, e incluso de que tal vez eso fuese lo mejor que me podía pasar. Los buenos polvos accidentales no deberían crear expectativas. En cuanto te enrolles con alguien que te gusta más de lo conveniente, pega el portazo y búscate a otro candidato para jugar nuevas partidas en el tablero de la cama. No te compliques, no tientes a la suerte. Piernas abiertas, corazón cerrado, ésa es la única ley de supervivencia viable en esta jungla.En medio de mis recelos, y contra todo pronóstico, Hugo reaparece a los dos días. Me manda un sms erótico-festivo cargado de deseo y yo le respondo que por quién me ha tomado. Por quién me ha tomado, le pregunto, haciéndome la ofendida, mientras en realidad me siento halagadísima y me muero por acariciarle el pelo, por susurrarle obscenidades, por alzar los brazos y caer rendida frente al pelotón de su ternura. Al instante, recibo otro mensaje contenedor de una disculpa. Me dice que se ha comportado como un estúpido, que anda resacoso, que tiene unas ganas locas de verme, que cada vez que cierra los ojos el DVD de su memoria reproduce los momentos vividos en la polvera, y así no hay quien concilie el sueño ni la calma, claro. Me cuenta que necesita hablar conmigo y tocarme y besarme y olerme y… No sigas, Hugo, anda, vente para acá.Tras mi invitación, de nuevo el vértigo de las primeras veces, intentar ponerse guapa a toda mecha, mirar el reloj cada segundo y pensar que tarda demasiado, que quizá se haya arrepentido y no llegará a casa ni en media hora ni en diez años. Y luego abrir la puerta y tropezarse con esa sonrisa y sostenerle la mirada y recibir un abrazo desmedido y permanecer en volandas escuchando un mira que eres pequeña y enroscar las piernas alrededor de su cintura y besar y ser besada con la boca muy abierta, con los párpados sellados, y tomar conciencia de que no sería justo pedir un poco más, de que la serotonina es el componente principal de la saliva ajena.
R.P.

El

Él sabe leerme como nadie hasta ahora lo había hecho. En sus manos soy el libro del estremecimiento. Mi lector voraz me hojea mientras me acaricia el lomo, entrega un dedo a mi boca y, tras rescatarlo empapado, empieza a pasar mis páginas hasta dejarme abierta por el capítulo de la turbación.Antes de continuar, venda mis ojos. De esa manera, desde la oscuridad que amplifica los sentidos, advierto cómo unos dientes me arrancan la cordura, una lengua me inflama el deseo, un cuerpo me apaga la sed. Tinta, papel, sudor, carne.Finalizada la lectura, me suplica que done a su extensa biblioteca el ejemplar de la historia que acabo de contarle. Yo le aseguro que haré lo que me pide cuando tenga la certeza de que, a partir de mis palabras, no habrá más sherezades.
R.P.

Al alba

Si te dijera, amor mío,que temoa a la madrugada,no sé qué estrellas son estas
que hieren como amenazas,ni sé qué sangra la luna al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,quiero que no me abandones
amor mío, al alba.
Los hijos que no tuvimos se esconden en las cloacas, comen las últimas flores,
parece que adivinaran que el día que se avecina viene con hambre atrasada.
Presiento que tras la noche...
Miles de buitres callados van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío, esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos, pólvora de la mañana.
L.E.A.

lunes, 18 de agosto de 2008

Wisky sin Soda!

Sólo cumplo años los años bisiestos que acaban en dosGasto más que gano, vivo con lo puesto menos un botón,No tengo costumbre de guardar la ropa si voy a nadar,Nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar,Vendí por amores y no por dinero mi alma a BelcebúY de las dos majas de Goya prefiero el mismo que tú.
¿Qué voy a hacerle yo,Si me gusta el whisky sin soda,El sexo sin boda,Las penas con pan?
¿Qué voy a hacerle yo,Si el amor me gusta sin celos,La muerte sin duelo,Eva con Adán
Opino con sade que al deseo los frenos le sientan fatal,Nunca entiendo el móvil del crimen, a menos que sea pasional;Si estrené algún cuerpo, si rompí algún plato en mi mocedad,
Hoy, ya retirada, sólo robo y mato por necesidad.
Siempre que la muerte viene tras mi pista me escapo por pies,
Hay que estar al loro si eres trapecista y saltas sin red.
¿Qué voy a hacerle yo?
J.S.

Cuernos

Si como yo eres
de los que prefieren
los placeres que brindan los hombres

que pasan de los treinta,
entre los casados
busca tus amados,
los cuernos le pondrán a tu almohada
su sal y su pimienta.
Tienes que conseguir que su esposa


valga para cornuda, la elegida
tendrá que ser civilizada;
huye de la mujer del comisario,
¿qué vas a hacer desnuda en el armario
de un tipa que va armada?
con dos...
Cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.
En asuntos tales
las clases sociales
compiten pero siempre sobresale
la noble clase alta;
las señoras con
rango y posición
si no adornan la frente del varón
notan que algo les falta.
Pero que no te lleve el desenfreno
a hacer de gallina en el corral ajeno
de alguna Ceniciento obrero,
y menos si la esposa es una parada,(ja!!)
aparte de cornuda apaleada
se pone hecha una fiera con los...
Cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.
Pasa con prudencia
de las apariencias
si quieres seducir a algun esposo
marchoso y posmoderno;
tiene mala pata
que al tercer cubata
se duerma en el sillón y tu allí con
el...... entre las piernas.jaja!!
Nada mejor que un buen ejecutivo,
apóstol de programas intensivos,
almidonado como un traje;
elige de entre todos los maridos
a ese infeliz que siempre está reunido
y siempre de viaje con dos...
Cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.


J.S.

Y si amanece por fin

Porqué comerse un marrón cuando la vida se luce poniendo ante ti un caramelo.

Anda deja que te desabroche un botón,
Que se come con piel la manzana prohibida.
Y tal vez no tengamos más noches,
Y tal vez no seas tú, y tal vez no seas tú, el hombre de mi vida.
J.S.