jueves, 25 de septiembre de 2008

El vacio


De las noches que acaricié la luna...
he llenado mi ser para proveerme en los duros inviernos del desamor,
De las noches que acaricié la luna...
pinté cuadros idílicos, escribí la novela perfecta, construí castillos en el aire
De las noches que acaricié la luna...
el diablo me sentenció de celos por el éxtasis vivido
De las noches que acaricié la luna...


Del día que yo era sol y la luna eclipsó mi sinsentido,
sólo me queda el recuerdo, sólo me faltas tú.

papeles sueltos


Y ahora que lo miro en retrospectiva, veo que nuestras almas y nuestros cuerpos han estdado mucho más cerca de lo que nosotros mismos llegamos a imaginar.

Y cuando camino por la calle o tomo un tren o pido un café, tengo la sensación de que al darme vuelta voy a encontrarte ahí parado, mirándome fijo para reconocerme entre mis máscaras.Y es como si ahora volvieras a ser ese hombre de piedra que una vez conocí, que paulatinamente y con el paso de los días fue transformándose en un alma semejante a la mía; para volver a ser al final del hechizo la roca viviente que siempre fuiste.

Sólo que yo, quien sabe si por dicha o desgracia, quien sabe si debido a mi propia magia o a cuáles sortilegios del destino, tuve la posibilidad de encontrar detrás de esa coraza algo más que un hombre de piedra y hielo.

RP