Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete. Woody Allen
sábado, 14 de agosto de 2010
viernes, 6 de agosto de 2010
HEGEL: SOBRE EL ESPIRITU ABSOLUTO

Georg Wilhelm Friedrich Hegel fue un hombre de su época. Vivió en la Alemania del romanticismo, la cuna misma de este movimiento, y como tal, fue un hombre de su tiempo, un pensador lleno de ideales, y así planteo su propia filosofía, aunque quizá estemos ante un pensador que no tenía una filosofía propia, y aunque suene extraño ese es quizá su mayor mérito, pues Hegel unificó y continuó casi todas las ideas que se habían desarrollado entre los románticos, criticó a su maestro Schelling, quien al igual que muchos pensaba que el fondo de la existencia se encontraba en lo que ellos llamaban el “espíritu universal”. También Hegel utilizó este término pero le da un nuevo significado, para el, hablar de “espíritu universal”, o de “razón universal” es referirse a la suma de todas las manifestaciones humanas, puesto que sólo el hombre, tiene espíritu. Hegel pensaba que este espíritu se desarrollaba a través de la historia.
A diferencia de Kant, Hegel pensaba que no había una verdad absoluta, y que esta era relativa siempre pues era el resultado de la evolución misma del hombre. Hegel rechazó el que hubiera una verdad fuera del conocimiento humano, poniendo la filosofía en donde debiera estar, al alcance del saber humano.
En realidad, hablar de Hegel y su filosofía es un método de entender el desarrollo histórico. Se puede decir que la filosofía de Hegel no nos enseña nada específico sobre algo determinado, es decir, no nos enseña esto ni aquello, sobre la naturaleza de la existencia o del hombre mismo, pero es un hecho que mucho de su valor radica en enseñarnos a pensar, a razonar las cosas y tener nuestros propios puntos de vista sobre las cosa…
Antes de Hegel, todos los sistemas filosóficos habían tratado de dejar verdades absolutas, criterios sobre lo que opinaban que fueran perdurables por siempre, eternos. Hegel no quiso encontrar las bases del conocimiento humano en razones inamovibles, el sabía que esto no era posible, (bueno, yo estoy de acuerdo en ello y es precisamente lo que me gustó de su modo de interpretar el mundo). Hegel pensaba que todo conocimiento humano variaba de generación en generación y que sólo la historia nos podía dar una referencia válida sobre estos cambios, pues la historia misma estaba construyéndose a cada momento, fluyendo como un río (Hegel comparaba la historia con un río),que lleva su corriente pero que en el fondo tienes sus piedras y sus bases. Esto nos indica que una idea no puede ser correcta para siempre. Esto nos indica que una idea no puede ser correcta para siempre. Yo incluso añadiría que en una misma época o momento histórico, una misma verdad no puede ser absoluta para todos los individuos o grupos sociales, lo que es bueno y cierto para unos, no tiene que serlo por fuerza para todos… Aunque puede ser correcta en la época y lugar en que te encuentras.
Hegel pensaba que la razón y el pensamiento eran algo dinámico, una especie de proceso que determinaba el curso de lo siguiente. Todo se tiene que ver en su contexto y ese contexto enfrentado a otro nos dará uno nuevo el cual a su vez se enfrentará tarde o temprano a otro distinto y esto dará como resultado otro y así sucesivamente, por lo cual no se puede descalificar ideas anteriores pues estas surgieron en un contexto válido, y permiten las nuevas ideas aunque estas puedan llegar a ser contrarias a la idea de la cual surgieron. Esto es lo que llamamos dialéctica: una tesis se enfrenta a su antítesis originando una síntesis, la cual más tarde será una nueva tesis a la cual tarde o temprano se le opondrá su antítesis originando una nueva idea que será la síntesis de ambas, y así sucesivamente….
Este modo de pensar nos da una razón progresiva, la cuan plantea que el conocimiento del hombre está en constante cambió y por lo tanto progresa… “el espíritu universal progresa” hacia una conciencia de lo mismo, lo cual dará , tarde o temprano un espíritu de lo absoluto, en donde cabe todo lo humano, pues el saber y conocimiento del hombre es sólo del hombre.
Hegel entendía el arte como la máxima belleza (él no utiliza este término, yo lo interpreto así), pues aunque reconocía que en la naturaleza se podía encontrar la belleza, consideraba esta como meramente casual, sin un valor estético, como el que tiene el arte creado por el hombre. Esta sería la auténtica belleza para Hegel, pues partía del espíritu mismo del hombre, único ser capaz de conocimiento y por lo tanto de creación, y por ende de espíritu artístico.
En lo particular debo reconocer que las propuestas de Hegel me resultan fascinantes pues te da libre libertad de pensamiento incluso para contradecirse uno mismo, o reflexionar sobre lo que pensamos, lo que somos y lo que fuimos, o lo que ya no somos, pues acepta el cambio como algo natural e inevitable, y con esta idea también sería aceptable aceptar no cambiar cuando realmente estamos convencidos de algo, y eso es lo que queremos… además contempla la posibilidad de mirar hacia atrás en el tiempo y entendernos mejor… Claro que estoy llevando sus teorías al plano personal, y Hegel hacía mucho énfasis en el plano histórico, pero creo que es válido y útil interpretarlo así..
Con lo que no estoy mucho de acuerdo es con ciertas ideas que encontré del cómo se refería a la mujer… Decía que la diferencia que existe entre el hombre y la mujer es la misma que existe entre el animal y la planta, y pensaba que la mujer sería incapaz de gobernar bien. Entiendo que eran los pensamientos de la época y que Hegel, como lo dije al principio era un hombre de su tiempo, y mucho de su pensar relejaba esto. Sólo espero que, siguiendo su propia dialéctica de pensar, hoy en día pensará diferente, pues eso es lo que se me hace más valioso de su filosofía, la posibilidad de contemplar atrás y reflexionar sobre lo pasado y replantearnos el futuro.
RP
jueves, 5 de agosto de 2010
SOBRE EL DISCURSO DEL MÉTODO
En una época como la que vivimos, encontrarse con un tratado como el de Descartes donde se pondera la razón por sobre todo lo demás, y como el único medio de incrementar el conocimiento en el ser humano, a veces resulta muy difícil, no de entender, si no de “digerir”, pues a nuestro alrededor encontramos múltiples ejemplos de lo contrario, desde las nuevas tendencias de organizar los conocimientos en todos los niveles educativos y la forma en que los estudiantes se apoderan de él, así mismo cada tendencia pedagógica y didáctica que se implementa, sin olvidarnos del quehacer artístico que es un medio ideal para expresarse y asimilar todo tipo de saber y conocimiento derivado de un entender el mundo desde muy diversos enfoques.
Tiene razón Descartes, desde mi muy humilde opinión, cuando plantea que es la razón lo que nos hace diferentes de los animales, aunque creo que es una razón a medias, pues no es lo único que nos hace diferentes, aún hoy en día, entre los expertos de diferentes áreas del conocimiento, no llegan a un acuerdo sobre la inteligencia animal y sus modelos de conducta, defendiendo unos, con diversos argumentos, la capacidad de pensar desarrollada por algunos animales, y otros, que sólo se trata de comportamientos adquiridos a través de una experiencia sin que realmente sean ciertas actitudes productos de un razonamiento como tal.
Resulta interesante entender claramente a que se refiere Descartes cuando habla de la razón, y se puede entender por el sentido común, de hecho afirma que es el sentido que mejor se encuentra entre los hombres. Si se equipara, como lo hace descartes, el sentido común a la razón pura, se plantea resolver la cuestión de la pluralidad y diversidad de entender e interpretar un mismo hecho; es decir, si l razón se encuentra tan bien repartida entre los hombres como especie, ¿por qué no todos entienden y resuelven los problemas y cuestiones que se les presentan de la misma manera? Descartes está seguro que no existe diferencia entre la racionalidad de todos los hombres y da por sentado que ésta se encuentra en todos por igual (si la razón y la inteligencia se encuentran estrechamente relacionadas, ¡que pensarán sobre el punto todos los que plantean diseñan y toman en cuenta las mediciones del IQ entre los seres humanos!), y resuelve entonces, que es la manera en que se dirige la razón lo que provoca tal variedad de pensamientos, pues hay quienes dirigen su razón a favor de encontrar la verdad, y quienes no.
Es precisamente de aquí de donde proviene “El Discurso del Método”. Pues la única forma de que la razón no se desvíe de su “búsqueda” por la verdad es la de seguir un método que nos permita incrementar ese conocimiento. (Como si la verdad existiera como tal, o fuera una sola y absoluta).
En sí resulta que el Discurso del Método no es otra cosa más que tratar de elaborar un método para adquirir conocimientos que desarrollen nuestra razón e intelecto, para ello, que mejor que basarnos en la Ciencia, y entre más exacta sea ésta pues que mejor, y qué Ciencia resulta ser más exacta que las Matemáticas…
Y así resulta que Descartes toma a las Matemáticas como modelo, incluso la enfrenta a la Filosofía, pareciéndole está dudosa y ambigua por la diversidad de opiniones que de cada ser pensante salían… ¡Y qué razón tenía, al estar él mismo en su discurso haciendo filosofía!
Finalmente, en esta primera parte de su tratado, surge otra cuestión a resolver: Diferenciar lo falso de lo verdadero. (como podemos suponer, tarea “fácil” y “objetiva”). Para ello, es necesario rehacer muchas cosas; costumbres, ideas, y en cierta forma, rehacerse uno mismo al volver a cuestionarse todo. Sólo así es posible evitar caer en los “errores” que nos impiden encontrar todo lo verdadero.
Como anteriormente mencione Descartes pretende basarse en las matemáticas ya que estas le ofrecen el método deductivo que le permitirá, de una verdad cierta, llegar a las demás verdades, partiendo de lo simple a lo complejo, y así podríamos llegar a conocer y comprender todo aquello que quisiéramos, lo cual derivaría en encontrar una verdad absoluta en donde do cupiera el error. Desde mi punto de vista, tan loable y gigantesca empresa, desde sus propios fundamentos se hace inalcanzable pues el conocimiento del ser humano no es uno ni es inmutable.
El pensar como Descartes que los sentidos nos inducen al error, por lo cual no son de fiar, o que nuestra percepción de la realidad puede no ser adecuada, nos lleva, obviamente, a desconfiar de todo incluso de uno mismo y es aquí donde su “cogito ergo sum”, (“pienso luego existo”), adquiere su sentido y su real dimensión. De esta manera de ver el mundo, donde somos, en la medida que pensamos y cuestionamos, es donde vendrá la claridad de las ideas pues Descartes pensaba que las cosas que concebimos clara y distintamente son las verdaderas. La idea clara será única cuando no se confunda con ninguna otra.
Es verdaderamente admirable el compromiso que Descartes adquirió consigo mismo y con la realidad con la que vivió y con el mundo con el que estaba inmerso dentro y fuera de si mismo, pero considero que su genial pensamiento era precisa y sencillamente eso, una brillante y genial forma de pensar y entender el mundo, una, no la única, mucho menos la verdadera y absoluta.
A mí, en lo particular, todo lo que tiene que ver con el mundo artístico me llama la atención y siento que la música, el baile, el teatro, la literatura, la pintura y demás, de alguna u otra manera forman parte de mí y a través de ellos he entendido, que la realidad tiene muchas aristas y el mundo muchas verdades y que nuestro compromiso es con nosotros mismos y que nuestro aprendizaje siempre parte de nuestra individualidad y por lo tanto subjetividad en la que esta vida nos ubica a cada uno de nosotros. Descartes tenía ese compromiso consigo mismo y su “pienso luego existo” fue su manera de entenderse y de entender su mundo y abrió muchos caminos para que otros pudieran entender el suyo, incluso yo me siento parte de esos otros al leer su tratado, aunque hoy vea el mundo y lo sienta de otra manera distinta, gracias, por y a pesar de, la forma en la que el lo vio.
rp.
Tiene razón Descartes, desde mi muy humilde opinión, cuando plantea que es la razón lo que nos hace diferentes de los animales, aunque creo que es una razón a medias, pues no es lo único que nos hace diferentes, aún hoy en día, entre los expertos de diferentes áreas del conocimiento, no llegan a un acuerdo sobre la inteligencia animal y sus modelos de conducta, defendiendo unos, con diversos argumentos, la capacidad de pensar desarrollada por algunos animales, y otros, que sólo se trata de comportamientos adquiridos a través de una experiencia sin que realmente sean ciertas actitudes productos de un razonamiento como tal.
Resulta interesante entender claramente a que se refiere Descartes cuando habla de la razón, y se puede entender por el sentido común, de hecho afirma que es el sentido que mejor se encuentra entre los hombres. Si se equipara, como lo hace descartes, el sentido común a la razón pura, se plantea resolver la cuestión de la pluralidad y diversidad de entender e interpretar un mismo hecho; es decir, si l razón se encuentra tan bien repartida entre los hombres como especie, ¿por qué no todos entienden y resuelven los problemas y cuestiones que se les presentan de la misma manera? Descartes está seguro que no existe diferencia entre la racionalidad de todos los hombres y da por sentado que ésta se encuentra en todos por igual (si la razón y la inteligencia se encuentran estrechamente relacionadas, ¡que pensarán sobre el punto todos los que plantean diseñan y toman en cuenta las mediciones del IQ entre los seres humanos!), y resuelve entonces, que es la manera en que se dirige la razón lo que provoca tal variedad de pensamientos, pues hay quienes dirigen su razón a favor de encontrar la verdad, y quienes no.
Es precisamente de aquí de donde proviene “El Discurso del Método”. Pues la única forma de que la razón no se desvíe de su “búsqueda” por la verdad es la de seguir un método que nos permita incrementar ese conocimiento. (Como si la verdad existiera como tal, o fuera una sola y absoluta).
En sí resulta que el Discurso del Método no es otra cosa más que tratar de elaborar un método para adquirir conocimientos que desarrollen nuestra razón e intelecto, para ello, que mejor que basarnos en la Ciencia, y entre más exacta sea ésta pues que mejor, y qué Ciencia resulta ser más exacta que las Matemáticas…
Y así resulta que Descartes toma a las Matemáticas como modelo, incluso la enfrenta a la Filosofía, pareciéndole está dudosa y ambigua por la diversidad de opiniones que de cada ser pensante salían… ¡Y qué razón tenía, al estar él mismo en su discurso haciendo filosofía!
Finalmente, en esta primera parte de su tratado, surge otra cuestión a resolver: Diferenciar lo falso de lo verdadero. (como podemos suponer, tarea “fácil” y “objetiva”). Para ello, es necesario rehacer muchas cosas; costumbres, ideas, y en cierta forma, rehacerse uno mismo al volver a cuestionarse todo. Sólo así es posible evitar caer en los “errores” que nos impiden encontrar todo lo verdadero.
Como anteriormente mencione Descartes pretende basarse en las matemáticas ya que estas le ofrecen el método deductivo que le permitirá, de una verdad cierta, llegar a las demás verdades, partiendo de lo simple a lo complejo, y así podríamos llegar a conocer y comprender todo aquello que quisiéramos, lo cual derivaría en encontrar una verdad absoluta en donde do cupiera el error. Desde mi punto de vista, tan loable y gigantesca empresa, desde sus propios fundamentos se hace inalcanzable pues el conocimiento del ser humano no es uno ni es inmutable.
El pensar como Descartes que los sentidos nos inducen al error, por lo cual no son de fiar, o que nuestra percepción de la realidad puede no ser adecuada, nos lleva, obviamente, a desconfiar de todo incluso de uno mismo y es aquí donde su “cogito ergo sum”, (“pienso luego existo”), adquiere su sentido y su real dimensión. De esta manera de ver el mundo, donde somos, en la medida que pensamos y cuestionamos, es donde vendrá la claridad de las ideas pues Descartes pensaba que las cosas que concebimos clara y distintamente son las verdaderas. La idea clara será única cuando no se confunda con ninguna otra.
Es verdaderamente admirable el compromiso que Descartes adquirió consigo mismo y con la realidad con la que vivió y con el mundo con el que estaba inmerso dentro y fuera de si mismo, pero considero que su genial pensamiento era precisa y sencillamente eso, una brillante y genial forma de pensar y entender el mundo, una, no la única, mucho menos la verdadera y absoluta.
A mí, en lo particular, todo lo que tiene que ver con el mundo artístico me llama la atención y siento que la música, el baile, el teatro, la literatura, la pintura y demás, de alguna u otra manera forman parte de mí y a través de ellos he entendido, que la realidad tiene muchas aristas y el mundo muchas verdades y que nuestro compromiso es con nosotros mismos y que nuestro aprendizaje siempre parte de nuestra individualidad y por lo tanto subjetividad en la que esta vida nos ubica a cada uno de nosotros. Descartes tenía ese compromiso consigo mismo y su “pienso luego existo” fue su manera de entenderse y de entender su mundo y abrió muchos caminos para que otros pudieran entender el suyo, incluso yo me siento parte de esos otros al leer su tratado, aunque hoy vea el mundo y lo sienta de otra manera distinta, gracias, por y a pesar de, la forma en la que el lo vio.
rp.
miércoles, 4 de agosto de 2010
hola 2010
wow!
No lo puedo creer, me impresiona volver a escribir, me impresiona la sola idea de volver a meterme en estas solitarias y anormales paginas de internet que solo hacen y logran en mi caso aliviar la soledad, el twitter el hi5 el facebook y los blogs son algo que en lo personal solo logran hacernos mas dependientes de este aparato tecnologico llamado computadora.
Es maravilloso volverte a visitar y ver cosas que tú solo tú me pudiste haber leido querido blog , jajaja, empieza mi lado sentimentalista.
Ahora que lo unico que escucho es mi vos y mi mente que me aniquila cada ves que me grita cosas que otros no pueden escuchar, tratare de volver a escribir, pero cosas diferentes y llenas de temas que ultimamente en este 2010 me han llenado de grata felicidad.
Me emociona el simple hecho se pensar que volvere a tener esas diarreas mentales que tanto me gustan y que solo un blog puede tolerar. Asi que diario me volveras a tener sentada comiendo nutella y sentada divagando por nuevos mundos que cada ves me hacen sentir un poco mas "libre".
No lo puedo creer, me impresiona volver a escribir, me impresiona la sola idea de volver a meterme en estas solitarias y anormales paginas de internet que solo hacen y logran en mi caso aliviar la soledad, el twitter el hi5 el facebook y los blogs son algo que en lo personal solo logran hacernos mas dependientes de este aparato tecnologico llamado computadora.
Es maravilloso volverte a visitar y ver cosas que tú solo tú me pudiste haber leido querido blog , jajaja, empieza mi lado sentimentalista.
Ahora que lo unico que escucho es mi vos y mi mente que me aniquila cada ves que me grita cosas que otros no pueden escuchar, tratare de volver a escribir, pero cosas diferentes y llenas de temas que ultimamente en este 2010 me han llenado de grata felicidad.
Me emociona el simple hecho se pensar que volvere a tener esas diarreas mentales que tanto me gustan y que solo un blog puede tolerar. Asi que diario me volveras a tener sentada comiendo nutella y sentada divagando por nuevos mundos que cada ves me hacen sentir un poco mas "libre".
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