Se dirigió hacia la cocina por otra cerveza, saludó a unas cuantas conocidas y después subió al baño, como siempre, había más de tres mujeres haciendo fila esperando entrar. Bebió de la botella, le sonrió a la chica de un lado y clavó su mirada en algún punto de la sala haciéndose tonta, en eso llegó Mariana –su ex pareja-, con su actual novia.
-¡Hey! Cómo estas? Ya tenía mucho que no te veía más que por el messenger.-Ya sé, es que he tenido mucho trabajo últimamente.-¿Cómo va tu tesis?-Pues va, un poquito lento pero todo bien.-O sea, ¿despacio pero seguro, verdad? -Ándale, algo así. -Pues qué bueno que te veo, porque Miriam quería conocerte, le platiqué de ti.-¡Diossss! ¡Espero que te haya dicho cosas buenas de mí! –dijo con tono sarcástico.-Puras cosas buenas, te lo aseguro.-¡Hey, esa canción! ¿Te acuerdas? –comentó Mariana mientras tocaba a Karla del brazo.-Sí claro, es muy buena, no necesitas recordármelo.-Lo sé, con esa canción me acuerdo de… bueno, no importa, son cosas del pasado.
Silencio incómodo. De pronto, salió del sanitario una mujer algo alcoholizada y Karla se metió rápidamente, puso papel higiénico alrededor del retrete para no ensuciarse, y mientras orinaba pensaba en ¡cómo era posible que Mariana actuara de esa manera!, no tenían más de un mes de haber terminado cuando ya tenía novia, y además, le estaba “zorreando”.
Salió del baño y se lavó las manos mientras estaba la pareja de su ex novia orinando, Miriam se puso a un lado de ella mirándola fijamente por el espejo.
-Siempre me ha gustado esa blusa, se te ve muy bien.-¿Será por qué tú me la compraste?-Te la regalé porque sabía que te gustaba.-¡Oh, muchas gracias por haber sido tan considerada conmigo!, aunque me hubiera gustado que tu consideración la enfocaras más a otro tipo de detalles menos materialistas.-¿Me estás reclamando algo?-No es reclamo, es una acotación.-Acotación, claro. -Pues sí, hubiera preferido en lugar de la “atención” de la blusa el que no me hubieras puesto el cuerno con tu socia en nuestra casa.-¡Punky, fue un error!, Ya te lo dije, pero quisiste hacer todo un drama. Teníamos una vida juntas, y de verdad te digo que todavía la podemos seguir teniendo, ¡pero tú no quieres!.-No puedo creer que digas eso.-¡Vamos, Punky! tú sabes que lo tuyo y lo mío es más fuerte, la cagué, lo acepto, bebí demasiado y perdí el control, pero le pudo haber pasado a cualquiera, ¿no podrías ser un poco menos intransigente?-En primer lugar, ya no me digas Punky. Y en segundo, no le pasa a cualquiera. Te puedo asegurar, que yo jamás te hubiera hecho algo así y lo sabes perfectamente. ¿Y sabes qué?, no tengo ninguna necesidad de pasar por esto… de verdad, no entiendo cómo puedes decirme esto cuando acabas de iniciar una relación.-Punky, ella no me importa, es sólo para darte celos… y parece que lo conseguí.-¡Mariana, vete a chingar a tu madre.!!
A pesar de todo, la discusión se dio de lo más silenciosa y diplomática, Mariana se quedó recargada en el lavamanos mientras que Karla salía del baño al borde del llanto, estaba furiosa, el cinismo de Mariana golpeó su ego al pensar que con aquel comentario de la blusa que le regaló el día de su primer aniversario ella caería otra vez a sus pies; pero en el fondo, le dolía aceptar que alguien de quien había estado tan enamorada por tanto tiempo, la subestimara a ese grado.
En cuanto se acercó a su grupo de amistades le notaron el mal humor, las amigas no tardaron en realizar fuertes críticas, en cuestionar la actitud de la susodicha, e incluso, realizar todas las posibles hipótesis del por qué de sus acciones, salieron de la fiesta y se fueron a bailar al Monica’s, estando ahí, la persuadieron de que bebiera alcohol, se besara con una amiga de una amiga y se olvidara de la “puta egocéntrica”.
Karla salió del lugar ebria y drogada, se subieron al auto y todavía fueron a comprar unos six de cerveza a La Penca. Llegaron a su departamento, quitaron todos los tiliches de la escuela que había sobre la mesa, una de sus amigas conectó su Ipod al estéreo y comenzó a cantar…
En cuanto se acercó a su grupo de amistades le notaron el mal humor, las amigas no tardaron en realizar fuertes críticas, en cuestionar la actitud de la susodicha, e incluso, realizar todas las posibles hipótesis del por qué de sus acciones, salieron de la fiesta y se fueron a bailar al Monica’s, estando ahí, la persuadieron de que bebiera alcohol, se besara con una amiga de una amiga y se olvidara de la “puta egocéntrica”.
Karla salió del lugar ebria y drogada, se subieron al auto y todavía fueron a comprar unos six de cerveza a La Penca. Llegaron a su departamento, quitaron todos los tiliches de la escuela que había sobre la mesa, una de sus amigas conectó su Ipod al estéreo y comenzó a cantar…
Brindaron las tres y terminaron de “hidalgo” sus bebidas, Karla soltó el llanto reprimido –lo estaba conteniendo desde que discutió con ella en el baño-, todas la abrazaron fuertemente mientras le explicaban que era cuestión de tiempo para que pudiera olvidarla y seguir con su vida, trató de recuperar el control limpiando sus mejillas escurridas de llanto y se levantó a preparar algo de cenar para aplacar los síntomas postpachecos.
Despertó tarde como de costumbre, sólo que con un fuerte dolor de cabeza y el cuerpo terriblemente deshidratado, se metió a bañar para poder ir en búsqueda de un suero a la farmacia, mientras se vestía puso algo de música y volvió a salir la misma canción.
Se sentó al borde de su cama y se agachó para anudar sus agujetas. Gotas de agua caían sobre su tenis, de nuevo lloraba, sabía que ella era la que estaba en desventaja, a pesar de todo la seguía queriendo, y en el fondo, le gustaría poder perdonarla.
Despertó tarde como de costumbre, sólo que con un fuerte dolor de cabeza y el cuerpo terriblemente deshidratado, se metió a bañar para poder ir en búsqueda de un suero a la farmacia, mientras se vestía puso algo de música y volvió a salir la misma canción.
Se sentó al borde de su cama y se agachó para anudar sus agujetas. Gotas de agua caían sobre su tenis, de nuevo lloraba, sabía que ella era la que estaba en desventaja, a pesar de todo la seguía queriendo, y en el fondo, le gustaría poder perdonarla.
R.P.




