sábado, 13 de septiembre de 2008

Emprender el vuelo


Se colgó las alas en la espalda desnuda, dejando un rastro suave de plumas desprendidas por todos los rincones de la casa. Se asomó a la ventana, y con una sonrisa insolente enunció:- Este será mi vestido de bodas.La carcajada que emitió luego le hizo brillar intensamente las pupilas. Y yo, aprovechando el contraluz que me ofrecía la claridad de la tarde, tomé la cámara y eternicé el instante. Ese instante en que rió, rió tanto con su ocurrencia hasta llorar y derramar sus últimas lágrimas.Siempre le había gustado disfrazarse. Deambulaba de mañana y de noche por la casa diciendo ser una diosa hindú, una sirena o una reina medieval. Esta vez jugaba a ser un ángel. Se cubría con los vestidos antiguos que descubría del armario de mi madre, con las sedas y los tules que encontraba en los arcones, y se tejía gargantillas con las flores del jardín. Bailaba descalza por la casa, semi vestida con sus disfrazes y coronada con rosas, jugando a ser de a ratos niña y de a ratos mujer. Se me acercaba diciendo:- Arrodíllate ante mí, cortesano. ¿No ves que su majestad la reina ha venido a ti?Y yo era capaz de seguirle el juego. De creerle a todas sus multiplicaciones, de amarlas a todas por igual, sabiendo que detrás de los mantones de seda que le cubrían momentáneamente el torso y las rosas enroscadas al cuello, detrás de las gotas de maquillaje negro que enmarcaba sus ojos y del polvo azul que besaba sus párpados, estaba ella, la misma Venus que reencarnaba a su antojo según la ocasión.Y en ésta era un ángel. Un ángel que llevaba por única vestimenta un par de alas blancas colgadas en la espalda. Un ángel caído en mi cama un tarde de verano. Hermosa como un día de verano, así la recuerdo. Con la misma locura de siempre, esa locura que le hizo creer por un instante que si atravesaba la ventana sus alas iban a agitarse en el aire.Prefiero no pensar en el ruido de su cuerpo al caer sobre el asfalto, o en las plumas blancas cubiertas con sangre. Sólo quiero recordarla con esta foto, que revelé unos meses después de su muerte, debido al dolor que me causaba enfrentarme a su imagen. Aunque no haya captado el brillo de sus pupilas , ni el sonido de su risa, ni el sabor de una de sus lágrimas, aún recuerdo el tono de su voz cuado, con insolencia, eligió a este par de alas como su vestido de bodas.
R.P

Alice


-Si conocieses al tiempo como yo -dijo el Sombrerero-, no hablarías de emplearlo o perderlo. Él es muy suyo.
-No entiendo lo que quieres decir -dijo Alicia-.
-Por supuesto que no -dijo el Sombrero-. ¡Me atrevería a decir que ni siquiera le has dirigido la palabra!
.
(Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas; Lewis Carroll; 1865)

miércoles, 10 de septiembre de 2008

tan joven y tan vieja


Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
el me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.



Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.


Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).



Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo del pantalon de alguno
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.



Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan vieja, like a rolling stone.

J.S.

lunes, 8 de septiembre de 2008

se me olvido que te olvide


De niña yo soñaba cosas imposibles
y jugaba con mis sueños
mezclados con la realidad,
y en ese mundo todo era posible...
De grande me enseñaron que los niños
no mienten,
pero nunca tienen la razón....
pero yo no les creí,
me enseñaron, que la fantasía
es sólo fantasía,
pero yo no les creí...
me enseñaron que los vampiros
dragones y fantasmas no existen,
y tampoco les creí...
Pero dejé de ser niña,
y crecí,
y me hice grande y vieja
y un día cualquiera,
MORÍ...
y me volví Fantasma,
y me perdí en las sombras
como un vampiro,
y me bautizaron como un dragón...
y fue entonces que te conocí...
y comprendí que tampoco eras del mundo...
Y me enamoré de ti...
y me hice tuya...
y comprendí que eras posible
y que a partir de entonces mi camino sólo tenía dos senderos...
a tu lado,
o en mis sombras eternas....
¡Quédate conmigo!

RP

(de mi viejo diario sin fecha)

sábado, 6 de septiembre de 2008

Amor


“Letra escarlata,
maquillaje del sexo,
pasión,
deseo (no confundir con matrimonio),
descalabro,
tatuaje,
acantilado,
cura en falso,
laberinto,
puerta cerrada,
guerra de Troya,
amistad,
breve,
mentira piadosa,
escaso,
milagro,
iceberg,
tormenta de verano,
‘rara avis’,
oasis,
madre de todo,
cerradura sin llave,
no se vende en farmacias,
deja cicatriz”.

Besos de Judas

No soporta el dolor,
le divierte inventar
que vive lejos, en un raro país,
cuando viaja en sueños lo hace sin ti,
cada vez que se aburre de andarda un salto mortal.
Cuando el sol fatigado se dedica a manchar
de rosa las macetas de mi balcón
juega contigo al gato y al ratón,
si le pides "quédate un poco más"
se viste y se va.
Cuanto más le dan ella menos me da
Por eso a veces tienen dudas,
¿no será un tal Judas
el que le enseñó a besar?
Nunca dice ven, siempre se hace esperar,
de noche como un sueño tarda en venir,
dibuja nubes con saliva y carmín,
cobra caro cada abrazo que da,
no acostumbra a fiar.
Cuando gritos de alarma suenan por la ciudad,
cuando los sabios dicen "no hay solución"
ella pretende que hagamos el amor
en una cama de cristala orillas del mar.
siempre tratan de aprender a barajar
los naipes al estilo del triunfador,
ahora se ven jugando de farol
mientras su manga esconde un as,
sale siempre a ganar.
Cuanto más le dan ella menos me da,
por eso necesitan ayuda,
aunque sea de Judas...
bésa un poco más.
J.Sabina

A la basura


Deshacerse del pasado no es cosa fácil,
Tirar todas las viejas cartas
No más amor, no más promesas
Tirarlo todo
A la basura se va todo aquello que alguna ves fui
O tal vez lo que fui para alguien más...
Sólo me quedaste tú entre tanto desorden
Y no se cuanto tiempo mas he de extrañarte
De resistir éste entierro...

Lo tiré todo, no quiero nada,
Solo te quiero a ti, y es algo que no puedo tener
Nos vamos para volver, y volvemos para irnos...

No quiero más un catalogo de exnovios
a quienes acudir cuando me sienta sola...
No quiero más amantes, más amigos, mas personas
No quiero nada ni a nadie, te quiero a ti

No se cuanto más podré resistir,
Me rehuso a olvidarte, a no seguir extrañando
A despertar y en mis labios ya no encontrar tu nombre

Lo he dejado todo, lo he tirado todo por ti
A la basura todo, mi amor
A dónde van las lágrimas después del piso?
A dónde te has ido después de mí?
A dónde me he ido yo, después de ti?
A la basura, al caño, a las calles vacías
Al silencio sordo, a las madrugadas sin sol
En la oscuridad buscándote a tientas
En las pobres rendijas del corazón de la muerte

Lo he echado todo a la basura, todas esas cartas
todos esos recuerdos, a mí, no más
No más de mí de lo mismo...

Sé que esta noche escarbaré la tumba de mis sueños
Ahí estarás tú para mí otra vez...
No se cuanto resistiré
Tal vez mañana olvide que dije tu nombre...
RP