monica belluci

monica belluci
No lo sé, pero que dolorosamente rica es, heme aquí, cumpliendo con mi labor propia de mujer autoflagelante, así que dejaré que me invada el día de hoy hasta ahogarme. Pero eso sí, acompañada de dos genios (que curiosamente son hombres, cosa extraña, pero bueno de mi no me sorprende), me atreveré a juntarlos en este blog y decir: señores, deprimanme con estilo -jaaa!-.oliverio y benedetti.
DICOTOMÍA INCRUENTA
Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.
Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.
Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.
Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.



