sábado, 21 de febrero de 2009

Duermes en el fondo de tu inconsciencia
tarea de comprender lo inexplicable
palmo a segundo tu frágil demencia
saberme en el resquicio inconsolable.
Inventarme los signos a toda la ausencia
llamarle esperanza, una estúpida condena
tajo a destazo los estigmas de tu nombre
sangre a cuentagotas un insípido goce.
Sigilo coherencia de tanta inmundicia
el humo del cigarro para suplir caricias
mi insana precopa al garrafal de vino
beberme la soledad en el té de las cinco.
Teñirse las raíces
fingir- no- tener- frío…
A mí de ti desmesurada carencia,
saberme, ahora, demente en potencia
no renegar la cruel certeza
de tus labios lujuria de tanta incoherencia.
rp

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