martes, 12 de mayo de 2009

bofetada

Estaban en el supermercado comprando soya para hacer unas hamburguesas vegetarianas para su amiga cumplañera, tenía ya todo preparado, el lugar, la comida, las bebidas, las personas, la música. De pronto, Romina comenta que se siente mal, Mariana le toca la frente verificando que efectivamente traía algo de temperatura.
-Me siento mal.
-¡Ay, pequeña, ya vi que si estas enfermita!
-¿Y si no vamos a la fiesta?
-¿Te sientes muy mal?
-La verdad si. Es que no quiero vida social me duele la cabeza, el cuerpo, traigo algo de fiebre, quiero estar en la casa.
-Es que no puedo cancelar porque yo organicé. Es cumpleaños de Naye, tengo un rato que no la veo y es mi amiga de muchos años, no le puedo hacer eso.
-Bueno pues, no canceles, vete a tu reunión. Yo me voy a dormir con mi mamá porque no quiero estar sola en la casa.
-¿Estás segura?
-Si.
-No te noto muy convencida.
-Pues no, pero yo no quiero ir a una fiesta sintiéndome así y tú no puedes faltar, entonces así le hacemos.
Llegaron a la casa y Mariana se metió a bañar mientras Romina veía la tele bebiendo un té y con una actitud decaída, después fue a dejar a su novia en la fiesta, no le agradaba mucho la idea, pero se quiso ver flexible y aprovechar el momento para ir con su mamá de visita. Evidentemente el evento siguió su curso y llegaron varios invitados, mientras tanto, Mariana se puso a preparar todos los ingredientes.
Cocinó, fumó, bebió y se enfiestó con todos los que estaban ahí, pero había una visita en especial que estaba estrenando look, Mariana estaba sorprendida con el cambio, se veía mucho más interesante que la última vez, y sobre todo, seguía viéndose una jovenzuela de dieciocho años.
-¡Anda! Vamos al Mónica’s.
-Híjole, sí me late. Tengo un buen rato que no voy.
-Pues hoy es la noche.
-Si tengo ganas de seguirla, he de confesarlo.
-Ya está, entonces la seguiremos. Oye y tú qué onda con tu morra, ¿no tiene broncas con que salgas de antro?
-Pues no, tenemos una relación libre.
-¡Que rico! Es lo mejor, yo también tengo una relación abierta con mi novia. A mi no me genera ningún problema que se bese o faje con alguien más, mi problema seria si cogen más de una vez, porque ahí pareciera que ya hay una relación, y eso si que no, la relación es sólo conmigo, con nadie más.
-Pues yo tengo algo similar. Romi no tiene problemas con que me bese con otras mujeres. Fíjate que me ha dicho que si tenemos algo con alguien más, ella no es como muy territorial que digamos, a mí si me cuesta más trabajo.
Siguió la fiesta, se fueron al Mónica’s y llegaron justo a la hora del ambiente, estaba el lugar lleno y las dos pistas proyectaban luces de colores en todas direcciones. Mariana toma de la mano a Karla para que no se pierda entre la multitud, Karla la recibe cálidamente y se acerca al oído para susurrar que quiere ir al baño. Mientras Mariana la esperaba en el pasillo, salió Karla del baño y se puso entre ella y el espejo para acomodar su blusa extra escotada, evidentemente, tenía todo en su lugar, se veía súper estilizada, con más tetas, aparte, su cabello alaciado le quedaba muy bien.
Al salir del baño Karla jala del brazo a Mariana y le pregunta que si quiere coca, Mariana lo piensa un poco pero andaba tan enfiestada que no le importó que al día siguiente le sangrara la nariz –siempre le pasaba lo mismo- y se metió sus respectivas rayitas por cada fosa nasal.
La euforia se apoderó por completo de la situación, Karla comenzaba a enviar mensajes directos y sin escalas, al grado de que Mariana pensó que no habría ningún problema con Romina pues ella estaba de acuerdo con que se besara con otras mujeres, así que podría saciar las ansias por manosear todo aquel cuerpo tan joven.
Besos, metidas y sacadas de mano, baile, cigarro, mota, alcohol, la fiesta se tornó bastante candente, al grado de que Mariana olvidó por completo que estaba en un lugar donde más de una persona la conocía y podría darse cuenta que estaba con otra mujer que no era su pareja. En menos de lo esperado, se topó con algunos conocidos y todos sin excepción preguntaron por Romina, a lo que respondió muy diplomáticamente y desapareció.
Pasaron cuatro horas más para que el antro cerrara y todos se fueran a seguirla a otro lugar, naturalmente, Mariana no se fue a su casa, agarró la fiesta con un grupo de jotas que andaban por ahí y se lanzaron al after del Angel`s, discoteca que abría sus instalaciones a las seis de la mañana y cerraba a las once del medio día, dándole oportunidad a todos aquellos que andaban en el avión a que hicieran un poco de tierra.
Después de unas cuantas horas más de euforia, llegó el momento en que el cuerpo de ambas comenzó a reclamar sueño, ya no había más drogas para mantenerlo activo o en plena calentura, buscaron un sillón de la sala lounge y se acomodaron para dormir un rato en lo que sus amigos terminaban su fiesta y de ligar con los chacalones que andaban por ahí.
Una sacudida en el hombro despertó a Karla, era Juan agarrado de la mano de un hombre. Se levantaron y se fueron. El sol estaba demasiado brillante, ya no tenían ganas de ir a desayunar, así que fueron y dejaron primero a Mariana que vivía a unas cuadras de ahí, llegó y se aventó a la cama, estaba de alcoholizada lo que sigue. Como a las dos de la tarde sonó el teléfono, Mariana todavía borracha contesta, era Romina, enojada porque le estuvo marcando a la casa a temprana hora y no la encontró.
-¿Acabas de llegar a la casa?
-No.
-¿Por qué mientes? Tú sabes perfectamente que acabas de llegar. Te marqué a las nueve y media y no contestó nadie.
-No acabo de llegar, tengo como entre media hora o una hora dormida.
-¿Sigues borracha, verdad? No mames, ni si quiera me hablaste para preguntarme si había llegado bien con mi mamá o si ya me encontraba mejor, nada te costaba marcarme, pero no, preferiste irte a tu fiesta impostergable y ponerte hasta la madre. ¡O sea, acabas de llegar y sigues borracha!
-Que no estoy borracha, sólo tengo sueño, te marco en un rato.
-Bye.
-¿Gordita?
-Después me hablas.
Se volvió a dormir unas cuantas horas y cuando despertó la invadió una cruda horrorosa, no sabía que le pesaba más, la sed, el dolor de cabeza o la culpa. Sabía que su ingenua idea de que no pasaría nada si le contaba que había tenido un encuentro cercano de segundo tipo con Karla era una reverenda puñeta mental, efectivamente, Romina estaba encabronada.
Llegó Romina a la casa con una seriedad sepulcral,y Mariana quiso contentarla de mil maneras, pero no fue hasta entrada la noche que se dejó tocar por Mariana y hasta comenzó hacer bromas sobre el asunto. Ingenuamente Mariana creyó que todo estaba bajo control, hasta que le preguntó:
-¿Cómo te fue en tu fiesta?
-Estuvo bien.
-¿Quiénes fueron?
-Varios.
-¿Quiénes?
-Pues… Cinthya, sus primas, Víctor, Karla, Caro y sus hijos, y así.
-¿Karla está en Guadalajara?
-Si, venía con Víctor, se está quedando con su papá.
-No sé por qué a veces Karla se me hace como rara.
-¿Por qué?, Es buena onda y pues no puedes negar que está chida. Se cambió el look y le quedó bastante bien.
-¿Y con quién te besaste?
-¿Qué?
-No te hagas, algo hiciste... se te ve en toda la cara.
-(Risa nerviosa) ¿Por qué lo dices?
-¿No me vas a contar?
-Pues si. Me besé con… me besé con.. Karla.
-Mira qué cosas, ¿y qué más hiciste?
-Pues nada, me puse borracha y me besé con ella.
-¿Te la llevaste a la casa?
-No.
-No te creo.
-En serio no pasó nada más, sólo nos besuqueamos y ya. Por qué estás así, se supone que no te importa que me bese con otras mujeres, tú dijiste la vez pasada que no tenías problemas con eso y hasta le dijiste a Lina que me besara.
-Pero en esta ocasión es distinto, pero sabes qué ahorita ya no quiero hablar de eso, sólo te voy a decir que cuando te aplique la misma de mandarte al chile en plena enfermedad, no tener una sola atención contigo, me vaya de fiesta y me gaste como ochocientos pesos en la borrachera, y aparte de todo, me coja a una morra sin haberte tomado en cuenta, no te va parecer, pero ni modo así es esto.
-Que no cogimos, ¡escúchameeee!.
-Ya no me importa si te la cogiste o no, lo que me encabrona es por qué haces esto ahorita, cuando se supone que ya estaba todo bien, que ya había dejado de hacer toda una serie de cosas para que la relación estuviera estable, yo te lo demostré, cambié muchas cosas, que jodido que después de todo lo que ha pasado en estos meses, justo cuando ya estamos tranquilas sales tú con tus mamadas. Simplemente, no lo entiendo.
Mariana se frustró pero intentó hasta la última gota de paciencia explicarle que no hubo sexo, que existía un mal entendido porque ella tenía otra idea distinta del famoso acuerdo. Romina sólo la escuchó y le dio por su lado, pero no se quedó sin el castigo del “ahorita no tengo ganas de coger” como por un mes.
Después de algunos días, Romina llegó a la casa después de su sesión con el psicoanalista, sentó a Mariana y le dijo muchas cosas sobre el suceso del Mónica’s, mencionó que era importante renegociar el acuerdo, porque ya se dio cuenta que no le es indiferente que su mujer se vaya de fiesta sin ella para besuquearse a otras mujeres.
Se aclara el asunto y todo queda resuelto, sin embargo, Mariana sabía que había abierto la caja de Pandora, tenía muy presente que Romina Venganzas no podría quedarse así como si nada, “Te perdono, fue un mal entendido, pero ya todo está aclarado y seguimos siendo novias y amándonos como siempre”, YEAH-RIGHT! Todo el mundo sabe que el ego mancillado de una mujer puede desatar una furia poderosa, silenciosa pero hiriente.
La justicia divina se hizo presente, justo para comenzar el fin de semana Mariana se contagia de gripe, y se enferma con todos los síntomas que anuncian en la T.V., fiebre, cuerpo cortado, dolor de cabeza, toneladas de mocos, estornudos incontenibles y tos de perro callejero.
-¿Mi vida estás mucho-muy enferma?
-Ya se, me siento del terror.
-Mmmh, y entonces cómo le haremos con la fiesta de La Majo, porque… así no puedes ir.
-Ya se, ve tú, aprovecha tu oportunidad de oro.
-¿Oportunidad de oro?
-No te hagas que no entiendes, si La Majo siempre te anda como cerrando el ojito y yo no puedo ni quiero ir a la fiesta.
-¡Ah! Y tú crees que me voy a ir de peda, me voy a enfiestar, me voy a besuquear a una que otra, y te voy a dejar aquí en el departamento sola y enferma.
-Así es, Romina Venganzas, ya se que nunca te quedas con la espinita atravesada.
-Ja, ja, ja, ja. Así es, eso no te lo niego.
-Está bien, ya lo mentalicé y no me voy a frustrar por eso.
-Pues qué bueno que te mentalizaste, haces muy bien, así no te afecta tanto ¿no crees?
-Ajá.
-Te voy a llevar con mi mamá a que te inyecte y de ahí te dejo en la casa, te preparo un te, te pongo ungüento y te duermes y yo trataré de no llegar tan “temprano”, como tú la vez pasada.
-Como tú veas.
Salieron rumbo a casa de la mamá de Romina, la señora les preparó algo rico de cenar, le puso su inyección, se pusieron a platicar un poco pero Mariana comenzó con un mareo extraño, se fue acostar un rato al cuarto y se quedó dormida. Inesperadamente sintió unos brazos que la envolvían y le besaban la frente. Cuando abrió los ojos, vio a Romina con un pijama y un té caliente.
-Tómatelo todo.
-¿Qué es?
-Un té expectorante. No quiero que me dejes traguitos, ¡eh!, A ver, déjame ver cómo sigue la fiebre. Mira, ya te bajó, ¡Qué bien!
-¿Por qué tienes puesta la pijama de tu mamá?
-Porque nos vamos a quedar a dormir aquí.
-¿No irás a la fiesta de La Majo?
-No, yo si te quiero cuidar. Prefiero que nos quedemos con mi mamá y estar al pendiente de la fiebre, ya te bajó un poco, pero no está de más tener precauciones, ¿no crees?
-Ay, me siento del asco.
-Ja, ja, ja. Relájate no pasa nada, mis venganzas son distintas ahora, he optado por dar cachetadas con guante blanco.
-Lo siento, yo creí que si te irías y me aplicarías la misma que yo te hice.
-Pues no, ya viste que en esta historia ni yo soy tan mal ni tú eres tan buena. Pero mejor hay que ver qué hay en la T.V., aprovechemos que mi mamá tiene cable, jo, jo, jo. Pásame la taza y acomódate bien esa cobija porque se te salen los pies.
-Romi, en serio, me siento del asco.
-Te propongo algo.
-¿Qué cosa?
-Te toca escribir un cuento en donde la gente se de cuenta que no eres tan pura y casta, ya estuvo bueno de que nada más mi reputación esté quemada, ahora te toca a ti sacar el cobre, mi reina.
-De acuerdo, trato hecho.
-Muy bien, ahora pásame los pepinitos que traigo antojo desde hace rato.
rp

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