tristeza cambia el color de la mirada
siempre faltan tres meses para marzo
las luces se escurren ante mi ceguera
sonreír la mejor medicina contra el escándalo.
complicación cósmica de efecto murciélago
un sonido urbano que me sumerge
paso a paso
me adolece tu cordura estéril
sonrisa botóxica,
martini en mano
fundida migradamente
en los labios de otro extraño..
rp
Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete. Woody Allen
martes, 24 de febrero de 2009
sábado, 21 de febrero de 2009
Duermes en el fondo de tu inconsciencia
tarea de comprender lo inexplicable
palmo a segundo tu frágil demencia
saberme en el resquicio inconsolable.
Inventarme los signos a toda la ausencia
llamarle esperanza, una estúpida condena
tajo a destazo los estigmas de tu nombre
sangre a cuentagotas un insípido goce.
Sigilo coherencia de tanta inmundicia
el humo del cigarro para suplir caricias
mi insana precopa al garrafal de vino
beberme la soledad en el té de las cinco.
Teñirse las raíces
fingir- no- tener- frío…
A mí de ti desmesurada carencia,
saberme, ahora, demente en potencia
no renegar la cruel certeza
de tus labios lujuria de tanta incoherencia.
rp
tarea de comprender lo inexplicable
palmo a segundo tu frágil demencia
saberme en el resquicio inconsolable.
Inventarme los signos a toda la ausencia
llamarle esperanza, una estúpida condena
tajo a destazo los estigmas de tu nombre
sangre a cuentagotas un insípido goce.
Sigilo coherencia de tanta inmundicia
el humo del cigarro para suplir caricias
mi insana precopa al garrafal de vino
beberme la soledad en el té de las cinco.
Teñirse las raíces
fingir- no- tener- frío…
A mí de ti desmesurada carencia,
saberme, ahora, demente en potencia
no renegar la cruel certeza
de tus labios lujuria de tanta incoherencia.
rp
el cadáver que te estorba en la maleta
la sombra que te ata a la humanidad
lo que no me confiere en el baúl de tus recuerdos.
oxidación que día a día te consume,
el estado de putrefacción simulada
para huir de todo lo convencional.
lúgubre la sombra de los parpados
hostil el trato al prójimo
soledad puntual en cada taza de café
un veneno estelar que no cabe en el cosmos.
perdón por tanto
yo no sabía que encima cargas al hombro
una madre enamorada –de ti-
un hijo boca que alimentar
esposa cartera histérica sin llenar
y el odio al hombre con el que compartes mala genética.
rp
la sombra que te ata a la humanidad
lo que no me confiere en el baúl de tus recuerdos.
oxidación que día a día te consume,
el estado de putrefacción simulada
para huir de todo lo convencional.
lúgubre la sombra de los parpados
hostil el trato al prójimo
soledad puntual en cada taza de café
un veneno estelar que no cabe en el cosmos.
perdón por tanto
yo no sabía que encima cargas al hombro
una madre enamorada –de ti-
un hijo boca que alimentar
esposa cartera histérica sin llenar
y el odio al hombre con el que compartes mala genética.
rp
Me tapé el cerebro dos veces
antes de permitirme tanta oscuridad
lo intentéla multitud fue testigo.
Repudié mi condición humana
más que mi afección al maquillaje
me largue los labios
y endose el deseo al portador.
Me tapé el cerebro dos veces
antes de abandonar la posteridad
lo intenté –lo juro-
Prostituí los sueños
aposté la barata inocencia
no necesité testigos
el espejo era suficiente para levantar acta
lo suficientemente frío y calculador
para saber que el reflejo, no correspondía a la firma.
rp
antes de permitirme tanta oscuridad
lo intentéla multitud fue testigo.
Repudié mi condición humana
más que mi afección al maquillaje
me largue los labios
y endose el deseo al portador.
Me tapé el cerebro dos veces
antes de abandonar la posteridad
lo intenté –lo juro-
Prostituí los sueños
aposté la barata inocencia
no necesité testigos
el espejo era suficiente para levantar acta
lo suficientemente frío y calculador
para saber que el reflejo, no correspondía a la firma.
rp
viernes, 20 de febrero de 2009
despues
Después de la Muerte en busca de carne,
Después de las mañanas frías con la Luna aún en la ventana
Luego de los escalofríos, los sudores y el vomito
Después de oírte gritar...
Las alucinaciones, la droga, el sexo
Después de vivir el tiempo sin reloj
Mordidas, los arañazos en la pared, la sangre
Después un cuerpo desnudo y solo en la habitación
Un rostro sin ojos, sin oídos, sin brazos
La muerte implorando piedad
Después el silencio
Después de Sodoma y Gomorra
Después de Sade
La poesía muerta de Panero
La Hoguera, los cuentos, la locura
La guillotina, los versos, las brujas
Hitler, Chernobyl, tú
Después nada
Se aproxima la resurrección
Después de las Agujas, los clavos...
Quien levante el proximo muro
será para enterrarse vivo.
rp.
Después de las mañanas frías con la Luna aún en la ventana
Luego de los escalofríos, los sudores y el vomito
Después de oírte gritar...
Las alucinaciones, la droga, el sexo
Después de vivir el tiempo sin reloj
Mordidas, los arañazos en la pared, la sangre
Después un cuerpo desnudo y solo en la habitación
Un rostro sin ojos, sin oídos, sin brazos
La muerte implorando piedad
Después el silencio
Después de Sodoma y Gomorra
Después de Sade
La poesía muerta de Panero
La Hoguera, los cuentos, la locura
La guillotina, los versos, las brujas
Hitler, Chernobyl, tú
Después nada
Se aproxima la resurrección
Después de las Agujas, los clavos...
Quien levante el proximo muro
será para enterrarse vivo.
rp.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Las 00:00hrs. Estaba harto, se había quitado el saco. Fumaba. Seguía esperándola. Cuando terminó el cigarro número veinte, observaba como a cuentagotas se escurrían los segundos del reloj, podía sentir como cada uno de ellos se colgaban desde sus patillas para provocarle una jaqueca y una ansiedad terrible.Prendió el televisor y abuso del “zapping” como cualquier mortal promedio de tercer mundo. Sintió asco, volteó a ver el librero y lo descubrió repleto de corazones a sangre espesa. Observó como la teoría de objetos blandos se había apoderado de su colección de dvds de arte. Prendió otro cigarro de la reserva especial que le había dejado su compañero hippie.Abrió la computadora se sirvió un poco de “whiskey”, siempre presumió ser un bebedor social, no le gustaba tomar solo, pero tenía un tiempo que las ansias eran tantas que no podía dejar de tomar algunos tragos mientras la esperaba.Las cuatro horas. Se encontraba medio borracho, pacheco, casi dormido en el sillón, pensó en ir a la cama, pero los deseos de hablar con ella eran superiores a su hastío; la ansiedad se había tornado en una especie de nostalgia sin lugar, de rabia desmesurada e impotencia colérica.frustrada.Escucho el ruido de un llavero. Las llaves que siempre hacían tanto escándalo cuando entraba a casa, porque aunque sólo contaba con una llave, su llavero era un manojo de amuletos, regalos de sus otros amantes, parecía algo así como una ofrenda a santo de pueblo con un toque “vintage”. Aunque la puerta estaba abierta, siempre creativa, entró por la ventana de la sala. Hermosa como siempre. Con un brillo en la piel y en la ropa parecido al de una aparición de película. Completamente irreal, vestida de blanco, con una bufanda de hilos plata, teñido el cabello de negro.-¿Eres tú?- Sí la misma de todas las noches, sólo que hoy me retrase, me tope con un pintor, se me hizo tarde.- Lo bueno es que llegaste, pensé que no vendrías –un tanto celoso-- Siempre se me hace tarde, procuro la tardanza porque te ves tan guapo con esa carita ansiosa y las ojeras le dan cierto aire romántico a tus ojos verdes; si no logro ese efecto en ti no me inspira venir para hacerte sufrir un poco, -rió descarada-- ¿Terminarás de contarme la historia?-¿Cuál la de la musa y el mediocre que no daba un paso sin ella?-Sí.- Mmmm ¿En qué nos quedamos? No quiero que tardes tanto en escribir, no es dictado.Se acercó hacia él y le dio un beso en la boca. El temblaba. Lo abrazó. Se sentó en sus piernas, lo vio a los ojos, pasó un dedo por sus ojeras. Sacó de su bolsa un martini, le dio un par de tragos.Terminó de contarle la historia, él se apresuró lo más que pudo para captar todas las palabras, las pausas, el sentimiento displicente con el que ella contaba la historia, su no pasión por el relato, la indiferencia. A lo largo de esa historia él logró captar como ella también sufría la falta de creatividad de ambos en los últimos años, el constante esfuerzo porque no muriera la relación: fue un caso perdido para los dos.Dejó el teclado y terminó la escritura en taquigrafía. Para después quedarse dormido. Ella fue a buscar una manta para taparlo y se dio un baño antes de partir.-¿Crees que se venda bien? –preguntó cuando escucho el ruido de las llaves antes de que abandonara el departamento.-No lo sé, no me importa, sé que la forma es buena pero el fondo tal vez no sea tan ameno.- ¿Qué titulo le pondrías?- Si la firmas con mi nombre, le pondría “Épica.Proeza”. Si la firmas con tu nombre, simplemente “Autobiografía”.- ¿Por qué te volviste tan cruel conmigo?-¡Tchao querido! El pintor me espera, por favor no me esperes a medio dormir, mejor espérame mínimo con un tema de conversación y un par de martinis.Lo beso, la vio a los ojos antes de que cruzara la puerta. Observó que su cabello había cambiado de color otra vez. Había amanecido rubio cenizo.
rp
rp
Entre el vapor te voy buscandoY hay una luz que va brillandoEntre el cielo y el hielo,ahí estas flotandoInmenso voy de entre las mentesque van a estarDeseando verte, y así eres túTus ojos son la puerta,que bien desee abrirNo se ve la luz, si bien, si malHay ruido bajo la cama otra vezay! no los llames por favorNo te puedo decir quien soyay! no los llames por favorNo te puedo decir quien soySaliste de la costraY ni siquiera sientes soledadLa sal se esta incrustandoEntre más se lo que ya no hayY a veces vale la pena ya voltearSolo dime que, la brisa ya no llegaríaDespués de turquesa no estáay! no los llames por favorNo te puedo decir quien soyay! no los llames por favorFavor ,no los llamesay! no los llames por favorY estoy que me carga el sueñoY estoy que me carga el sueñoay! no los llames por favoray! no los llames por favor.
(porter)
25 de Octubre de 2008
Se hacía tarde, cómo últimamente siempre se hace tarde. Una de las amigas la esperaba para pasar a por ella en la estación del metro. Sedada por su narcolepsia habitual, prendió un cigarro y vio a la ventana. El cerro que desde toda la ciudad le anuncia que estaba lejos de casa. Pero no tenía más tiempo para nostalgias y cursilerías, le dio dos toques al cigarro, corrió al reproductor de música, Daft Punk para acelerar los ritmos. Se metió a bañar con calma, total no era como que el mundo se terminaría si ella llegaba tarde a casa de la amiga, para maquillarla en el típico precopeo.Tomó los zapatos, los mallones y buscaba una de las blusas que había traído de su último viaje, buscó, revolvió y volvió a buscar: las gavetas, los compartimientos del closet, gancho a gancho la ropa colgada, por debajo de los sacos y nada. No logró encontrar la ya mencionada blusa que había traído en su último viaje.La amiga marcó una última vez desesperada, no puedo estar aquí esperándote, ya es tarde tengo que ir a mi casa. No importaba era casi un capricho que debía de encontrar esa blusa antes de partir, sintió miedo, alguien le estaba cambiando las cosas de lugar. Salió al balcón encendió otro cigarro, esta vez sí lo terminó por completo, respiró profundo y el disco paró después de tocar la última canción.De nuevo se metió al departamento y vació el closet, las gavetas y cualquier rincón posible dónde hubiera ropa, buscó en las maletas. Nada. No la encontró, sólo quedaba por registrar una bolsa negra sobre el closet, pensó en hacerlo cuando un olor a sangre fresca le invadió la nariz. Sangre. Olor sangre, sangre si bien no fresca, sí, la que suele emanar de la carne recién cortada. Buscó lógica al mal olor; no encontró nada, sólo aquella bolsa negra. Sabía que dentro de aquella bolsa negra había guardado un cobertor, pero la forma era distinta, sintió terror, fue a la cocina bebió un poco de agua. Volvió a la recamara.La intensidad del olor aumentó, el miedo y la exaltación no le dieron el valor de buscar en la bolsa negra. Marcó a su amiga pidiendo asilo para quedarse aquella noche en su casa. No quería estar en el departamento. Una idea invadió su mente: el olor a sangre dentro de un closet, no puede ser más que el cadáver de una musa destazada.¿Cómo le explicaría a su roomie?, ¿Cómo ocultaría los restos y justificaría las manchas de sangre en el resto de la ropa? Mil cómos vinieron a su mente. ¿Cómo había cambiado de armario el cadáver de la musa? No habría un culpable directo. Pero no podría explicar que ella no era la asesina.Pensó en abandonar los restos en la plaza, frente a su casa; pero sabía que tal vez los niños EMO la encontrarían y podrían hacer un zoombie de ella; hacerla confesar. Temió por ella misma, por la musa muerta, por las explicaciones que no quería dar, temió por él, por el verdadero asesino que tras viaje y visita, había dejado aquel regalo. Lo odio tanto por un momento y después con una sonrisa en el rostro, -en pleno trance histérico- justifico aquel asesinato como uno de los más románticos.Todo es un mal viaje, pensó, no puede de pronto el mundo de quimeras y duendes apoderase del control de mi vida, quiero una vida lejos de eso. Todo estará bien, todo estará bien. Se repetía. Terminó de hacer la maleta, hizo un par de llamadas más. Se lavó la cara, tomó su bolso, la maleta. Regresó a la recámara por los cigarros. En la cabecera estaba el hada. La vio, la levantó y le dijo al oído: Sabes perfecto que estas cosas no me gustan, que trato de vivir una vida alejada de ustedes desde aquella tarde de lluvia dónde corrió mucha sangre tras el grito de uno de los duendes. Déjenme en paz. Yo no los molesto. Pasó una mano por su cabello le dio un beso en la mejilla y la sentó de nuevo en su base de luna y estrellas.Al día siguiente el olor había desaparecido, durmió tranquila aquella noche. Se comunicó con él, le contó lo sucedido. El rió muchas veces y dijo que haría las aclaraciones correspondientes para que no pasara de nuevo. Ella sólo recalcó, que quiere una vida lejos de la magia, juegos mentales y alucinaciones.En el fondo sabe que cada día que pasa hay más preguntas que sólo con ellos podrá resolver. Mientras los tiempos se cumplan, seguirá fingiendo que es una persona normal, porque sólo eso queda para poder sobrevivir: fingir que se es normal.
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.PD. La blusa apareció el día 02 de Noviembre de 2008
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(porter)
25 de Octubre de 2008
Se hacía tarde, cómo últimamente siempre se hace tarde. Una de las amigas la esperaba para pasar a por ella en la estación del metro. Sedada por su narcolepsia habitual, prendió un cigarro y vio a la ventana. El cerro que desde toda la ciudad le anuncia que estaba lejos de casa. Pero no tenía más tiempo para nostalgias y cursilerías, le dio dos toques al cigarro, corrió al reproductor de música, Daft Punk para acelerar los ritmos. Se metió a bañar con calma, total no era como que el mundo se terminaría si ella llegaba tarde a casa de la amiga, para maquillarla en el típico precopeo.Tomó los zapatos, los mallones y buscaba una de las blusas que había traído de su último viaje, buscó, revolvió y volvió a buscar: las gavetas, los compartimientos del closet, gancho a gancho la ropa colgada, por debajo de los sacos y nada. No logró encontrar la ya mencionada blusa que había traído en su último viaje.La amiga marcó una última vez desesperada, no puedo estar aquí esperándote, ya es tarde tengo que ir a mi casa. No importaba era casi un capricho que debía de encontrar esa blusa antes de partir, sintió miedo, alguien le estaba cambiando las cosas de lugar. Salió al balcón encendió otro cigarro, esta vez sí lo terminó por completo, respiró profundo y el disco paró después de tocar la última canción.De nuevo se metió al departamento y vació el closet, las gavetas y cualquier rincón posible dónde hubiera ropa, buscó en las maletas. Nada. No la encontró, sólo quedaba por registrar una bolsa negra sobre el closet, pensó en hacerlo cuando un olor a sangre fresca le invadió la nariz. Sangre. Olor sangre, sangre si bien no fresca, sí, la que suele emanar de la carne recién cortada. Buscó lógica al mal olor; no encontró nada, sólo aquella bolsa negra. Sabía que dentro de aquella bolsa negra había guardado un cobertor, pero la forma era distinta, sintió terror, fue a la cocina bebió un poco de agua. Volvió a la recamara.La intensidad del olor aumentó, el miedo y la exaltación no le dieron el valor de buscar en la bolsa negra. Marcó a su amiga pidiendo asilo para quedarse aquella noche en su casa. No quería estar en el departamento. Una idea invadió su mente: el olor a sangre dentro de un closet, no puede ser más que el cadáver de una musa destazada.¿Cómo le explicaría a su roomie?, ¿Cómo ocultaría los restos y justificaría las manchas de sangre en el resto de la ropa? Mil cómos vinieron a su mente. ¿Cómo había cambiado de armario el cadáver de la musa? No habría un culpable directo. Pero no podría explicar que ella no era la asesina.Pensó en abandonar los restos en la plaza, frente a su casa; pero sabía que tal vez los niños EMO la encontrarían y podrían hacer un zoombie de ella; hacerla confesar. Temió por ella misma, por la musa muerta, por las explicaciones que no quería dar, temió por él, por el verdadero asesino que tras viaje y visita, había dejado aquel regalo. Lo odio tanto por un momento y después con una sonrisa en el rostro, -en pleno trance histérico- justifico aquel asesinato como uno de los más románticos.Todo es un mal viaje, pensó, no puede de pronto el mundo de quimeras y duendes apoderase del control de mi vida, quiero una vida lejos de eso. Todo estará bien, todo estará bien. Se repetía. Terminó de hacer la maleta, hizo un par de llamadas más. Se lavó la cara, tomó su bolso, la maleta. Regresó a la recámara por los cigarros. En la cabecera estaba el hada. La vio, la levantó y le dijo al oído: Sabes perfecto que estas cosas no me gustan, que trato de vivir una vida alejada de ustedes desde aquella tarde de lluvia dónde corrió mucha sangre tras el grito de uno de los duendes. Déjenme en paz. Yo no los molesto. Pasó una mano por su cabello le dio un beso en la mejilla y la sentó de nuevo en su base de luna y estrellas.Al día siguiente el olor había desaparecido, durmió tranquila aquella noche. Se comunicó con él, le contó lo sucedido. El rió muchas veces y dijo que haría las aclaraciones correspondientes para que no pasara de nuevo. Ella sólo recalcó, que quiere una vida lejos de la magia, juegos mentales y alucinaciones.En el fondo sabe que cada día que pasa hay más preguntas que sólo con ellos podrá resolver. Mientras los tiempos se cumplan, seguirá fingiendo que es una persona normal, porque sólo eso queda para poder sobrevivir: fingir que se es normal.
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.PD. La blusa apareció el día 02 de Noviembre de 2008
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