martes, 19 de agosto de 2008

Hugo

La mañana que Hugo salió de casa de Sol , quise mentalizarme de que no volvería a verlo, e incluso de que tal vez eso fuese lo mejor que me podía pasar. Los buenos polvos accidentales no deberían crear expectativas. En cuanto te enrolles con alguien que te gusta más de lo conveniente, pega el portazo y búscate a otro candidato para jugar nuevas partidas en el tablero de la cama. No te compliques, no tientes a la suerte. Piernas abiertas, corazón cerrado, ésa es la única ley de supervivencia viable en esta jungla.En medio de mis recelos, y contra todo pronóstico, Hugo reaparece a los dos días. Me manda un sms erótico-festivo cargado de deseo y yo le respondo que por quién me ha tomado. Por quién me ha tomado, le pregunto, haciéndome la ofendida, mientras en realidad me siento halagadísima y me muero por acariciarle el pelo, por susurrarle obscenidades, por alzar los brazos y caer rendida frente al pelotón de su ternura. Al instante, recibo otro mensaje contenedor de una disculpa. Me dice que se ha comportado como un estúpido, que anda resacoso, que tiene unas ganas locas de verme, que cada vez que cierra los ojos el DVD de su memoria reproduce los momentos vividos en la polvera, y así no hay quien concilie el sueño ni la calma, claro. Me cuenta que necesita hablar conmigo y tocarme y besarme y olerme y… No sigas, Hugo, anda, vente para acá.Tras mi invitación, de nuevo el vértigo de las primeras veces, intentar ponerse guapa a toda mecha, mirar el reloj cada segundo y pensar que tarda demasiado, que quizá se haya arrepentido y no llegará a casa ni en media hora ni en diez años. Y luego abrir la puerta y tropezarse con esa sonrisa y sostenerle la mirada y recibir un abrazo desmedido y permanecer en volandas escuchando un mira que eres pequeña y enroscar las piernas alrededor de su cintura y besar y ser besada con la boca muy abierta, con los párpados sellados, y tomar conciencia de que no sería justo pedir un poco más, de que la serotonina es el componente principal de la saliva ajena.
R.P.

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